quarta-feira, 15 de fevereiro de 2017

Navegando Publicações: e-books gratuitos sobre temas científicos


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Uma Editora vinculada ao Grupo de Estudos e Pesquisas "História, Sociedade e Educação no Brasil" - Histedbr - voltada à publicação de e-books gratuitos sobre temas científicos.

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Didática


Para download: Género e Historia, de Joan W. Scott (2008)

Scott, Joan Wallach. Género e historia. México: Fondo de Cultura Económica, Universidad Autónoma de la Ciudad de México, 2008.

Link para download: 


terça-feira, 14 de fevereiro de 2017

segunda-feira, 13 de fevereiro de 2017

Josep Fontana: "El presente no da para muchas esperanzas"

El historiador publica "El siglo de la revolución", una visión global desde la primera guerra mundial hasta la victoria de Trump

POR ERNEST ALÓS
DOMINGO, 12 DE FEBRERO DEL 2017

Josep Fontana, en su casa del barrio de Poble-sec.
El maestro Josep Fontana (Barcelona, 1931) vuelve a publicar un libro de referencia en que reivindica, una vez más, el papel de la historia como “genealogía del presente” y la función del historiador como la de alguien que “debe explicar cómo hemos llegado a donde estamos ahora y animar a la gente a pensar por su cuenta, no a hacer profecías”. En "El siglo de la revolución" (Crítica) Fontana aborda la historia del mundo desde 1914 hasta la misma victoria de Trump, tras cuatro décadas ya de “un proceso acelerado de desigualdad sin que haya fuerzas con capacidad de frenarlo”. Puestos a buscar algo positivo, la poca fe que le queda a Fontana no está “en las élites dirigentes que adoctrinan a los de abajo por su bien sino en que las bases sociales que reclaman sus derechos algún día tengan capacidad de organizarse”. Sin profecías ni demasiado optimismo. “Lo digo como mínimo para acabar con un tono de esperanza un análisis de la situación del presente que no da para muchas esperanzas”, dice, tras una larga conversación en su piso del Poble-sec.

Fontana ya emprendió una visión global del siglo XX en "Por el bien del imperio" (2011), una historia de 1945 a la crisis del 2008.¿Qué diferencia ambos libros, aparte de la ampliación del arco temporal? “Soy mucho más consciente en la necesidad de poner el acento en una línea global. Allí acababa en una crisis y cuando estamos delante de una tienes la conciencia de que de ella se puede salir hacia una recuperación de la normalidad anterior. Han pasado años y el discurso actual ya no es el de la recuperación sino el del estancamiento, de que aquellas condiciones sociales no regresarán; la nueva normalidad que dicen todos”.

Este año se conmemorará el centenario de la revolución rusa, que según el título del libro de Fontana marca todo el siglo XX. Su trabajo empieza con la primera guerra mundial como prólogo de ella. “Ojo, es el prologo de la revolución soviética, que es la única que triunfa, pero deja un contexto parecido en la mayoría de países; en Alemania está a punto de producirse. La guerra genera esta respuesta. A mí la revolución me interesa más como causa de los miedos que generaron toda una política contraria. Lo que se dice en este libro se podría resumir en lo que Warren Buffet, que es uno de los tres o cuatro hombres más ricos del mundo y nada sospechoso de izquierdismo, dijo hace tres o cuatro años, que la guerra de clases existe y la ha ganado su clase, que es la de los ricos. A mí me interesa ver cómo al revolución genera dos cosas, una que ya era anterior porque la habían puesto en marcha los alemanes a finales del XIX y principios del XX, que es el reformismo del miedo, apaciguar las cosas para que no se extienda una revolución, y el ahogo de las posibilidades de cambio, como la Segunda República española, víctima del miedo al comunismo”.

Es el efecto positivo de ese miedo, sostiene Fontana, lo que “produce esa etapa del Estado del bienestar después de la segunda guerra mundial”. Hasta que “el fantasma de la URSS como un conquistador mundial se desvanece, pero también se desvanece el miedo a los movimientos comunistas, porque lo primero ni unos ni otros se lo creían, ni se lo propusieron, ni tenían capacidad de hacerlo”. Así que para el historiador es casi más relevante el 1968 como fecha de inflexión, cuando con la actitud del PC en Francia y la del bloque soviético en Praga “está claro que los movimientos comunistas no tienen ni el proyecto ni la capacidad de subvertir la sociedad”, que la caída del muro en 1989.

No por casualidad, el curso de la historia en que estamos ahora no empieza solo con Thatcher y Reagan sino incluso antes, en 1973, cuando con Carter llega, para el historiador, “el punto clave de ruptura”, cuando “un presidente y unas cámaras democrátas no renuevan la legislación sindical de la última etapa de Roosevelt atendiendo a las presiones de los empresarios”.

En ese camino hacia la desigualdad, uno de los elementos clave ha sido la conquista del estado por parte de la empresa. “Se ha ido consiguiendo gradualmente, con la financiación electoral, con las puertas giratorias... El ejemplo de Trump es evidente, es Wall Street el que está en el Gobierno, Goldman Sachs es más importante que el partido republicano. Logran políticas laborales favorables y evadir el pago de impuestos, que a su vez perjudica la posibilidad de los gobiernos de hacer políticas sociales, y esto no hay nadie que lo detenga. Ni los gobiernos tienen ya capacidad para obligar a pagar a las empresas. Tiene más posibilidades de imponer políticas contra el carbón a favor del cambio climático el Gobierno chino que Obama, que no podía, o Trump, que no quiere”.

Una parte del libro de Fontana es potencialmente polémica. Aquella donde sostiene que el nacionalismo ruso de Putin es consecuencia al acoso de Occidente (“es un tema que está muy envenenado. En estas fantasías de que Trump es un muñeco de los rusos, ha habido mucho disparate. Hay muchas cosas que se pueden decir de Putin que no son positivas, pero no se puede negar que tiene el apoyo mayoritario de su población, en buena parte gracias al asedio desde Occidente”) o donde considera a Hillary Clinton y Trump “igualmente despreciables”. “Clinton tiene una historia suficientemente negra como para decirlo. Había una cosa muy peligrosa en Clinton. Entre las cosas positivas de Obama, aunque sea difícil decirles positivas, es que siempre acabó frenando la tentación de meterse en una actividad militar directa en Oriente Próximo; en cambio Clinton estaba asociada en buena medida a quienes querían ir a Siria para liquidar la situación violentamente.Trump no se sabe cómo acabará, porque es completamente imprevisible, pero no tenía detrás los intereses de la comunidad de inteligencia y del Pentágono, muy ligados a la única industria armamentística”.

Hablando de Trump. Y del Brexit, que le salió a Cameron por la culata (“las cosas salen a menudo de una forma distinta de cómo lo planean los partidos. En la manifestación del 2012, cuando hay gente que empieza a gritar 'independencia', los partidos se encuentran totalmente sorprendidos, no son ellos los que lo han organizado eso”). Detrás están unas fuerzas, las de la gente que “quiere que se oiga su voz”, a las que, dice Fontana, “ahora le llaman alegremente populismo pero es la erosión de un sistema en la que las élites gobiernan con el consentimiento de los de abajo, y que según escribió Blair produciría exabruptos a izquierda y derecha, en los que unos demonizarían al inmigrante y los otros al banquero, aunque solo las fuerzas de extrema derecha han tenido capacidad para utilizar este malestar”.

“Esta erosión del sistema en otras circunstancias quizá hubiese podido conducir a una alternativa de izquierdas, pero es que no hay una alternativa de izquierdas que tenga suficiente fuerza y capacidad”, añade. ¿Y movimientos como Podemos? “Descubrieron que había un malestar joven y urbano con cierta capacidad de organizarse, con fuerzas que nacen de la propia sociedad, y decidió apoyarse en ellas. Ese es el secreto del éxito de Ada Colau en Barcelona. Teóricamente Podemos ha querido aprovechar todo esto pero no tiene capacidad para controlarlo, donde este movimiento tiene fuerza, en Galicia, Valencia, Catalunya, se les escapa. Y la capacidad de hacerlo funcionar desde un discurso central de partido en nula”, responde.

Hay otra cosa que le preocupa aún más. “Lo que me hace reflexionar más es la situación del país en el que estamos, el inmovilismo que tiene la garantía del voto del miedo de todos los que piensan que cualquier cambio les puede hacer perder votos y subsidios. Es una garantía de continuidad. El PP, mientras sea capaz de garantizar que al mes siguiente pagará la pensión, hará que una enorme parte de sus votantes tengan miedo de votar a otros que puedan trastocar las cosas. Aquí no hay riesgo de populismo”.

Fontana centra su libro en la desigualdad en el mundo desarrollado, aunque no deja de lado la desigualdad global. “Hay gente como Sala i Martín que dicen que la desigualdad en los países desarrollados se compensa porque hay una disminución de la desigualdad a escala mundial. Es una ficción peligrosa. No está nada claro. Si la hay, ¿por qué toda esta gente famélica de África se lanza al mar cuando el discurso oficial es que África está creciendo? ¿Quién está creciendo? El crecimiento de China y el de India, que no está tan claro que reduzca la pobreza, distorsionan la imagen global: América Latina, África, el mundo de Afganistán a Marruecos que está en plena revuelta”. Esta desigualdad está detrás de una de las tendencias que marcan el mundo de ahora mismo: la “gran migración”, una “huida que no solo se puede atribuir a los efectos de la guerra, sino al desmantelamiento de toda la economía agraria de subsistencia”, además de al cambio climático.

FUENTE: El Periódico

Para download: INVITACION A LA VIDA HEROICA. ANTOLOGÍA

José Carlos Mariátegui 

LINK PARA DOWNLOAD:


Proyecto Comunismo en pdf

"Aqui puedes encontrar los diferentes megas del proyecto comunismo en pdf. En la actualidad tenemos 110 gbs disponibles de material en todos los formatos (hemos incluido un mega nuevo de audiovisual). Iremos actualizando el material, asi que revisa esta publicación con frecuencia. La organización de carpetas e incluso de los megas puede variar. Considera ayudarnos, nuestra labor es importante en la difusion de la cultura y el comunismo." (Por Sandra Martínez, grupo "Comunismo en pdf", via Facebook)

☭-> Resto de material y material de grupos: 


sábado, 11 de fevereiro de 2017

Criticar Trump sem deixar de criticar Obama

 James Petras, entrevistado por Efraín Chury Iribarne

«Devemos criticar, atacar fortemente, sem excluir o legado de Obama, para evitar que as críticas a Trump sejam oportunistas por parte dos democratas, esquecendo o horrível registo que deixaram, antes de Trump chegar à presidência.Uma vez que Obama saiu com a retórica demagógica de pseudo progressista, é positivo que agora haja mais protestos, mais mobilização, mais radicalização. O ter provocado um processo de mobilizações populares é um resultado positivo da eleição de Trump.»



Foto de 10/11/2016
Efraín Chury Iribarne: Vamos começar por falar das novas medidas tomadas por Trump…

James Petras: Em primeiro lugar assinaram-se de imediato muitos Decretos, supostamente para realizar o seu programa, a começar pelo Decreto que permite a construção dos oleodutos que atravessam territórios indígenas no Dakota do Norte.
Outros Decretos assinados são os que permitem continuar o muro contra o México, para tentar controlar os imigrantes e o comércio do México para os Estados Unidos. Finalmente, o mais importante e que provocou uma resposta mundial e milhares de manifestações nos Estados Unidos, são os Decretos que respeitam à imigração de muçulmanos de sete países, onde não constam a Arábia Saudita e Paquistão, curiosamente, os países que enviaram maior número de terroristas. É muito contraditório, porque os países que sofreram restrições são os que não têm mais de um ou dois supostos terroristas a actuar nos EUA.
Dito de outro modo, vimos mobilizações em mais de 50 cidades, nos aeroportos norte-americanos como o Kennedy de Nova Iorque, e nos de Los Angeles, Chicago, etc., contra o que também provocou uma divisão na NATO e com a União Europeia, todos a denunciarem Trump.

EChI: Entretanto nos EUA os republicanos deram o seu apoio quase unânime a Trump e ao seu gabinete. Os democratas estão contra, e os partidários do Partido Democrata manifestam-se nas ruas com muitas outras pessoas. Como vai isto terminar?

JP: É difícil responder, pois a decisão de não permitir a entrada de muçulmanos destes sete países vai ao Supremo Tribunal para ser, ou não, ratificada, por isso vamos esperar mais alguns dias. Entretanto, Trump não recuou, continua a apoiar as medidas, diz que são medidas de segurança, mas muitas pessoas questionam se são medidas de segurança porque exclui a Arábia Saudita, de onde saiu a maioria dos terroristas que destruíram as torres de Nova Iorque e os atentados de Washington.

EChI: Como se pode explicar a exclusão do Paquistão e da Arábia Saudita, que são os países que financiaram mais terroristas do ISIS que qualquer outro país do mundo?
Obviamente que a política está incluída. Que política?

JP: Creio que supostamente terá que ver com as campanhas que se lançaram contra os muçulmanos, que poderão servir de apoio aos islamofóbicos dos EUA.
Mas devemos reconhecer que há muitos sectores do Partido Republicano que se sentem incomodados com tanto protesto e que vão esperar pela deliberação do Supremo Tribunal, e que supostamente acatarão essa deliberação.
Ou seja, estamos numa situação bastante dramática, muito conflituosa, sem qualquer consenso na NATO e divisões dos capitalistas em todo o mundo.
Isto tem repercussões imediatas porque o Iraque juntamente com o Irão querem proibir a entrada de cidadãos norte-americanos. Dizem que vão tomar medidas de reciprocidade e, como os EUA estão a eliminar os emigrantes do Iraque e do Irão, eles vão fazer o mesmo com cidadãos norte-americanos.
Poderá ir-se mais além, mas ainda não temos notícia que outros países estejam tomando esta decisão.
Por último, salientar que em Inglaterra um milhão de cidadãos querem que o governo não convide Trump para qualquer visita, conferência ou presença país.
Há uma vaga de protestos e mobilizações contra Trump, ao mesmo tempo que ele continua a fazer o seu programa, com o apoio dos sectores mais reaccionários.

EChI: Lembras-te de algum outro presidente que tenha recebido tanto protesto no período inicial do mandato?

JP: No início do mandato não.
Vimos protestos massivos durante a guerra do Vietname, muitos protestos contra Johnson e Nixon e outros políticos. Mas isso não aconteceu no início dos mandatos, foi mais à frente e receberam protestos particularmente a nível internacional, principalmente contra a guerra na Indochina.
Vimos grandes manifestações de protesto pelos direitos civis dos afro-americanos, que foram os maiores protestos dessa época e encabeçados por Martin Luther King.
Mas nenhum deles no início de um governo.
Assim, é excepcional que comecem os protestos em grande escala de mulheres e agora nos aeroportos logo nas primeiras semanas do governo de Trump.

EChI: Israel continua com os colonatos ilegais.

JP: Sim, absolutamente.
Pelos discursos pró-Israel de Trump eles sentem-se com as mãos livres para avançar com os colonatos e a repressão dos palestinos.
Mas estão também a provocar uma forte oposição no mundo árabe e no mundo muçulmano, e o grau de apoio de Trump a Israel aumenta os conflitos. Inclusive ontem a Arábia Saudita – que é o melhor aliado dos EUA – condenou os novos colonatos de Israel. E já hoje, recebemos a notícia de que o parlamento israelense está a adiar a Lei que oficializa os novos colonatos. Assim, os colonatos continuam, mas a legalidade fica pendente – nem eliminados nem cancelados – mas continuam pendentes, à espera de uma coordenação com algumas declarações de Trump.
Por enquanto, os colonatos continuam a crescer e o gabinete de Benjamin Netanyahu diz que tem que eliminar todo o território palestino, anexar toda a Palestina. Alguns sectores judaicos não estão de acordo, não por respeito pelos direitos dos palestinos, mas porque acreditam que a inclusão de dois milhões de palestinos sob a jurisdição israelense poderá criar a imagem de um Estado de apartheid. Já é um Estado de apartheid, mas querem manter a ficção com um pequeno Estado como na África do Sul, durante o período das ditaduras brancas.

EChI: Bem Petras, temos ainda algum outro assunto?

JP: Sim, há ainda duas coisas que devemos abordar.
A primeira é que o foco principal dos EUA sob o governo de Trump tem a ver com o tratamento relativamente ao México. Washington procura atrair as multinacionais norte-americanas que foram dos EUA para o México. E já começaram a atrair a Ford, a General Motors e a Chrysler, para voltarem a instalar as suas empresas nos EUA.
E começam a aplicar medidas contra a Toyota e a Volkswagen, podendo criar um grande problema com as multinacionais europeias, o que pode levar a sérios conflitos entre Trump e as multinacionais europeias no México.
Para além disso, há uma grande rebeldia no México, o que poderá vir a ter consequências no actual governo de Peña Nieto, muito reaccionário, mas que já adiou a entrevista com Trump.
Assim, os efeitos destas políticas anti-imigrantes e de restrições sobre as empresas – porque Trump anunciou que vai aplicar um imposto sobre qualquer produto que venha do México – poderá vir a ter repercussões no comércio com o México, um mercado de mais de 500 mil milhões, um dos maiores do mundo. As relações com a América Latina, principalmente com o México mas, para além disso, há poucas declarações por uma razão muito curiosa: não houve nenhuma declaração de Trump sobre o Brasil, a Argentina, o Uruguai, etc.. É com expectativa que esperamos o que se vai passar por lá.
Outros países de África e da Ásia, também expectantes, começaram a pensar que talvez as coisas fossem melhorar porque Obama era um belicista, mas já começam a ter dúvidas.
Por fim, quero relevar que na oposição a Trump não se referem as medidas tomadas por Obama. Isto é, muitos opositores vêem o Partido Democrata com uma crítica a Trump muito selectiva. Por exemplo, no mandato e governo de Obama foram expulsos mais de dois milhões de latino-americanos; o que se passou é que, para melhorar a sua imagem, Obama limitou as expulsões, mas de qualquer modo, dois milhões é um record. Falam dos muçulmanos, mas durante a presidência de Obama foram mortos milhões de muçulmanos nas guerras no Iraque, Síria, Iémen, etc..

Assim, creio que devemos criticar, atacar fortemente, sem excluir o legado de Obama, para evitar que as críticas a Trump sejam oportunistas por parte dos democratas, esquecendo o horrível registo que deixaram, antes de Trump chegar à presidência.
É positivo, uma vez que Obama saiu com a retórica demagógica de pseudo progressista, que agora haja mais protestos, mais mobilização, mais radicalização. O ter provocado um processo de mobilizações populares é um positivo resultado da eleição de Trump.


Tradução de José Paulo Gascão

FONTE: ODiario.Info

terça-feira, 7 de fevereiro de 2017

Para download: “¿Cómo era Carlos Marx, según quienes lo conocieron?”

Su lectura nos permite acercarnos a la figura humana de aquél extraordinario personaje. 

Link para download:

Índice 
Recuerdos de Marx, por Paul Lafargue ....................................................... 3
Notas Dispersas, por Eleanor Marx-Aveung ............................................. 15
Carta de Jenny Marx a Joseph Weydemeyer............................................. 18
Marx y los niños, por Wilhelm Liebknecht............................................... 23
Por los campos y los eriales, por Wilhelm Liebknecht ............................. 27
Recuerdos de un obrero, por Friedrich Lessner ........................................ 31
H. M. Hydman, el caballero inglés............................................................ 37
Bakunin, el oponente anarquista................................................................ 37
Confesión: De un manuscrito de Laura, una de las hijas de Marx ............ 38
En los funerales de Karl Marx, por Frederick Engels ............................... 39


LINK PARA DOWNLOAD: Los bolcheviques y la revolución de octubre

Los bolcheviques y la revolución de octubre
Actas del Comité Central DEL Partido Obrero Socialdemócrata Ruso
(agosto de 1917 a febrero de 1918)


LINK PARA DOWNLOAD: 
http://www.elsarbresdefahrenheit.net/documentos/obras/903/ficheros/Los_bolcheviques_y_la_revoluci_n_de_octubre.pdf


teleSUR Videos: Luis Carlos Prestes, impulsor de la reforma agraria en Brasil

Sábado 4 de febrero de 2017

Para los movimientos del campo en Brasil, la reforma agraria es una de sus principales causa, la cual no podría entenderse sin la lucha de personajes como Luís Carlos Prestes, quien encabezó un movimiento militar que exigía reformas en 1920 en la nación carioca. teleSUR

Ver video en:
https://videos.telesurtv.net/video/643105/luis-carlos-prestes-impulsor-de-la-reforma-agraria-en-brasil/



Para download: El Socialismo

Su aparición, su evolución, su objetivo
Varios autores: Pablo Lafargue, Federico Engels, Carlos Kautsky, Juan Jaurés, Otto Bauer, Augusto Bebel, Emilio Vandervelde y Carlos Marx

LINK PARA DOWNLOAD:


Para download: El Comunismo

Su orígenes, su doctrina, su objetivo
Varios autores: Marx, Engels, Bujarin, Lenin, Stalin

LINK PARA DOWNLOAD:
http://www.elsarbresdefahrenheit.net/documentos/obras/175/ficheros/El_Comunismo.pdf


segunda-feira, 6 de fevereiro de 2017

O jovem Marx e o furto de madeira


Por Michael Löwy.

Por ocasião do lançamento do livro Os despossuídos, obra inédita de Marx no Brasil, que documenta “debates sobre a lei referente ao furto de madeira” e a resposta intelectual de Marx a uma das mais importantes experiências políticas de sua juventude, o Blog da Boitempo publica aqui, com exclusividade, um trecho do livro A teoria da revolução no jovem Marx, de Michael Löwy, que trata do tema. 21º título da coleção Marx Engels, da Boitempo, a obra vem acrescida de um longo prefácio de autoria de Daniel Bensaid que contextualiza os artigos de Marx historicamente e no interior da obra marxiana como um todo, além de atualizar as questões apresentadas nos textos traçando um paralelo forte com os impasses políticos do presente diante das privatizações e da globalização capitalista nos dias de hoje. Boa leitura!




* * *

O período da Gazeta Renana foi decisivo para a evolução do jovem Marx: marcou sua entrada na vida política e ao mesmo tempo seu primeiro confronto com as “questões materiais”. Num célebre comentário sobre essa época, escrito em 1859, Marx disse:
Minha área de estudos era a jurisprudência, à qual, todavia, eu não me dediquei senão de um modo acessório, como uma disciplina subordinada relativamente à Filosofia e à História. Em 1842-1843, na qualidade de redator da Rheinische Zeitung [Gazeta Renana], encontrei-me, pela primeira vez, na embaraçosa obrigação de opinar sobre os chamados interesses materiais. Os debates do Landtag [Parlamento regional] renano sobre os delitos florestais e o parcelamento da propriedade fundiária, a polêmica oficial que o sr. Von Schaper, então governador da província renana, travou com a Gazeta Renana sobre as condições de existência dos camponeses do Mosela, as discussões, por último, sobre o livre-câmbio e o protecionismo proporcionaram-me os primeiros motivos para que eu começasse a me ocupar das questões econômicas.1
Engels vai mais longe e, numa carta a R. Fischer, de 3 de abril de 1893, afirma: “Sempre ouvi Marx dizer que foi pelo estudo da lei sobre o furto das madeiras e da situação dos camponeses da Mosela que ele foi levado a passar da política pura para o estudo das questões econômicas e, por isso mesmo, para o socialismo”2. Enfim, resumindo o significado desse período, Lenin escreve que “aqui se vê Marx passar do idealismo para o materialismo e do democratismo revolucionário para o comunismo”.
Embora corretas em sua generalidade, essas observações inspiraram certo número de trabalhos deformadores, que procuravam um conteúdo já comunista ou  materialista em frases desvinculadas do conjunto. Ora, se é verdade que se podem encontrar nos artigos de Marx na Rheinische indícios que abrem caminho para a compreensão de sua evolução posterior – e a comparação com as obras “maduras” é um instrumento válido nessa busca –, não é menos importante desvendar nesses textos tudo que ainda é neo-hegelianismo, que ainda é “ideologia alemã”. Sobretudo, convém considerar esses escritos como estruturas relativamente coerentes, conjuntos que se devem considerar como tais e dos quais não se podem isolar certos elementos sem lhes tirar todo o significado.
Nossa tarefa será apreender nesses artigos a posição de Marx perante certos problemas, como o interesse privado, a miséria, o comunismo, as relações entre a filosofia e o mundo. Essa posição nos permite compreender não somente a futura adesão de Marx ao comunismo, mas também a forma particular de que seu comunismo se revestiu no início de 1844.

O Estado e o interesse privado

Toda a distância que separa Marx do liberalismo burguês renano aparece claramente desde seu primeiro artigo na Gazeta Renana, a propósito dos debates sobre a liberdade de imprensa na Dieta renana: sua crítica se dirige não só contra os deputados burgueses do “estado das cidades” (Stand der Städte), que se opõem à liberdade de imprensa – ele os considera burgueses e não cidadãos, e qualifica-os de “reacionários das cidades” (städtischen Reaktion)4. Além disso, observa que a indecisão e a “meia-medida” (Halbheit) caracterizam todo esse estado5, visto que os pseudodefensores burgueses da liberdade de imprensa não diferem, pelo conteúdo fundamental de seus discursos, de seus inimigos; querem apenas três oitavos de liberdade, são um exemplo da “impotência natural de um semiliberalismo”6.
Essa indecisão e essa impotência não são por acaso. Em seu artigo sobre os furtos de madeira, Marx escreveu que o interesse privado – cuja alma é “mesquinha, estúpida [geistlos: literalmente, “sem espírito”] e egoísta”7 – é “sempre covarde, pois seu coração, sua alma é um objeto exterior, que sempre pode ser arrancado e seduzido”8. Essa afirmação é essencial para compreender a evolução de Marx, porque traz em germe um corolário que será explicitado na “Crítica da filosofia do direito de Hegel – Introdução”: o proprietário privado é sempre covarde e egoísta; somente os que são privados de tudo e “nada têm a perder” são capazes de coragem, energia revolucionária e identificação com o interesse geral.
A maior crítica de Marx ao interesse privado, representado nesse artigo pelos proprietários de floresta, cuja “alma miserável nunca foi aclarada nem atravessada por um pensamento de Estado”9, é a pretensão de transformar o Estado em instrumento para seu uso, as autoridades do Estado em criados a seu serviço, os órgãos do Estado em “orelhas, olhos, braços e pernas com os quais o interesse do proprietário de florestas escuta, espiona, avalia, protege, toma e corre”10. Se no artigo sobre a liberdade de imprensa ainda podíamos acreditar que Marx opunha um “verdadeiro liberalismo” ao “semiliberalismo” dos representantes burgueses na Dieta renana, vemos agora que a concepção de Estado de Marx inspira-se em Hegel e é inteiramente contrária à ideia do Estado “polícia”, própria do liberalismo clássico. Essa concepção é desenvolvida com nitidez no artigo sobre a representação por estamentos (Ständische Ausschüsse), no qual Marx opõe a “vida orgânica do Estado” às “esferas da vida não estatal”, a “razão de Estado” às “necessidades dos interesses privados”, a “inteligência política” aos “interesses particulares”, os “elementos do Estado” às “coisas passivas, materiais, sem espírito e sem autonomia”. E termina afirmando:
Num verdadeiro Estado não existe propriedade fundiária, nem indústria, nem substância material que possa, enquanto elemento bruto, entrar em acordo com o Estado. Existem somente forças espirituais e é somente em sua reconstrução estatal, em seu renascimento político, que as forças naturais são admitidas no Estado.11
Maximilien Rubel – que tenta (em vão) provar que Marx já era “quase inteiramente livre” da concepção hegeliana de Estado nessa época12 – vê nessas últimas linhas um “verdadeiro passe de mágica”, pelo qual Marx “nega o Estado sublimando-o” e “concede à representação política apenas o atributo de uma função espiritual”, dialética perante a qual “a censura deveria encontrar-se desarmada”13.
Ora, a verdade é inteiramente outra: insistir no caráter espiritual do Estado, para Marx, não é “um passe de mágica”, tampouco um ardil para enganar a censura e menos ainda uma “negação” dissimulada do Estado, mas, ao contrário, a afirmação da superioridade do “espírito estatal” sobre os “interesses materiais”, egoístas e, de modo geral, até do “espírito” sobre a “matéria”. Vemos assim, na maioria de seus artigos para a Gazeta Renana, fórmulas que opõem as “lutas espirituais” às “lutas materiais”, “grosseiras e concretas”14; a mais típica é aquela em que ele critica o “materialismo depravado”, que peca contra “o espírito dos povos e da humanidade”, porque se recusa a “dar para cada questão material uma solução política, ou seja, uma solução conforme à razão e à moralidade do Estado”15.
Assim, vemos desenhar-se um esquema político-filosófico que supõe duas esferas fundamentais (e, é claro, a segunda é a “verdade” da primeira): de um lado, matéria, passividade, sociedade civil, interesse privado, burguês; de outro, espírito, atividade, Estado, interesse geral, cidadãos. A inspiração desse esquema é essencialmente hegeliana16 (e, sem essa constatação fundamental, estamos condenados a ver apenas truques de mágica). Todavia, sobre certos problemas específicos, Marx já se separa de Hegel. Em primeiro lugar, é claro, ele rejeita, como a maioria dos hegelianos de esquerda, a identificação do Estado prussiano existente com o Estado racional acabado e tende para uma posição resolutamente democrática. Mas também, e isso nos parece muito importante, encontramos nesses artigos uma crítica virulenta e radical que procuraríamos em vão em Hegel: denúncia dos interesses particulares e dos proprietários privados (egoístas, covardes, estúpidos etc.), pessimismo quanto à possibilidade de pô-los de acordo com o interesse geral do Estado. Essa diferença pode ser facilmente explicada:
  • pelo considerável desenvolvimento dos “interesses privados” burgueses na Alemanha desde a época em que Hegel escreveu os Princípios da filosofia do direito (1820);
  • pela rejeição por Marx das soluções hegelianas para o conflito entre Estado e sociedade civil (corporações, burocracia etc.);
  • pela influência do socialismo francês e de Moses Hess (crítico da propriedade, do egoísmo etc.).
Em suma, mesmo permanecendo ligado à concepção hegeliana do Estado racional, Marx já envereda, por meio da crítica ao Estado prussiano burocrático e feudal, para o caminho que o levará à ruptura total com Hegel em 1843 e, pela crítica ao “egoísmo privado”, para o caminho que o conduzirá ao comunismo.
Entretanto, neste trabalho, o que nos interessa não é a concepção marxiana do Estado como tal, mas a relação entre essa concepção e a atitude de Marx para com o proletariado (ou antes, para com os “pobres”, já que o proletariado propriamente dito está ausente dos artigos estudados). Essa atitude não pode ser apreendida senão à luz da contradição entre Estado e sociedade civil, tal como Marx a concebeu.

O sofrimento dos pobres

Hegel via na existência de dois polos da sociedade civil, luxo e miséria, uma consequência do desenvolvimento do “sistema das carências”, ou seja, da própria bürgerliche Gesellschaft17. Depois de ter criticado o egoísmo dos proprietários ricos, Marx se debruça sobre o problema da miséria na Alemanha, mas, ao contrário de Hegel18, faz uma defesa ardorosa dos pobres e de seus direitos ameaçados. Contudo, apesar de toda a sua simpatia pela penúria dos “ladrões de madeira” e dos vinhateiros da Mosela, Marx considera sua situação segundo as mesmas categorias neo-hegelianas que emprega para criticar os interesses privados dos proprietários: essa penúria (Not: miséria, carência) pertence ao sistema das carências, à sociedade civil, à esfera privada; são “interesses privados sofredores” e apenas graças à ação generalizadora da imprensa livre é que esse “sofrimento privado” (Privatleiden) se tornará “sofrimento de Estado” (Staatsleiden) e esse interesse particular se transformará num interesse geral19. Aliás, já em seu primeiro artigo (sobre a liberdade de imprensa), Marx observa que a ausência de uma imprensa verdadeiramente livre exerce uma ação desmoralizadora, que desvia o povo da vida política e o transforma num “populacho privado” (Privatpöbel)20.
“Sofrimento privado”, “interesse particular”, “populacho privado” são expressões que nos mostram quanto Marx estava do lado dos pobres (todo o seu artigo sobre os roubos de madeira é uma defesa corajosa, inflamada e indignada dos miseráveis perseguidos e explorados pelos proprietários das florestas), mas também quanto ainda era prisioneiro do esquema hegeliano da superioridade dos assuntos espirituais e gerais do Estado sobre os assuntos materiais e particulares da esfera privada.
Além do mais, Marx vê na miséria dos camponeses apenas seu aspecto passivo: a penúria, as carências, o sofrimento. Aliás, a própria palavra alemã (Leiden) que ele emprega constantemente a propósito dos pobres significa ao mesmo tempo “sofrimento” e “passividade” e é utilizada para designar todas as formas passivas de sofrimento (“aguentar, tolerar, suportar” etc.). Podemos explicar essa atitude pela origem neo-hegeliana de Marx (“espírito ativo” contra “matéria passiva”), mas devemos ressaltar que o objeto de sua atenção nesses artigos era a miséria camponesa, que era e permaneceu essencialmente passiva no século XIX, e não a miséria operária, cujo lado ativo já era bastante visível, ao menos na França e na Inglaterra. É importante notar que a palavra “proletariado” não aparece em nenhum dos artigos de Marx na Gazeta Renana.
Admitido isso, devemos assinalar ainda assim que Marx já observa nesses “pobres” certas características essenciais, que também pertencem ao proletariado: são uma “raça” que “tem como toda propriedade apenas os braços inumeráveis, que lhe servem para colher os frutos da terra para as raças superiores”21, que “ainda não encontrou na organização consciente do Estado o lugar que lhe cabe”22, que é “política e socialmente espoliada” e “nada possui”23 e, finalmente, que, por intermédio de seus representantes na Dieta renana, mostrou-se a única a defender seriamente a liberdade24.
Vemos assim como pôde surgir uma ideia que será fundamental na passagem de Marx para o comunismo: o egoísmo dos proprietários afunda-os no pântano do “semiliberalismo impotente”; somente os “despossuídos” (Besitzlose) são radicalmente libertários. Mas é provável que em 1842 Marx não tivesse ainda desenvolvido todas as implicações de suas constatações a respeito dos debates da Dieta e visse a miséria não como um fermento de revolta emancipadora, mas como um “objeto” (Gegenstand), uma “situação” (Zustand), que tinha de ser reconhecida e à qual o Estado deveria oferecer auxílio25.
NOTAS
[1] K. Marx, “Prefácio”, Contribuição à crítica da economia política. Em: Ivana Jinkings e Emirs Sader (orgs.), As armas da crítica, cit.), p. 105.
[2] Em A. Cornu, Karl Marx et Friedrich Engels, cit., v. 2, p. 95.
[3] V. Lenin, “Karl Marx”, em Oeuvres philosophiques, t. 21, p. 75.
[4] K. Marx, Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 71 e 73; K. Marx e F. Engels, Werke (Berlim, Dietz Verlag, 1961), Band 1, p. 65 e 67. Nota bene: usaremos a tradução de Molitor dos escritos de Marx, introduzindo as (numerosas) correções necessárias; cada vez que um erro for corrigido, acrescentaremos nas notas a referência do texto original, na edição Werke (Dietz Verlag) e, se necessário, os próprios termos alemães.
[5] K. Marx, Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 73; K. Marx e F. Engels, Werke, cit., Band 1, p. 67.
[6] K. Marx, Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 88 e 90; K. Marx e F. Engels, Werke, cit., Band 1, p. 75 e 76.
[7] K. Marx, Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 137; Marx e F. Engels, Werke, cit., Band 1, p. 120.
[8] K. Marx, Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 139.
[9] K. Marx, Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 147.
[10] Ibidem, p. 155.
[11] Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA) (Frankfurt, Marx-Engels Archiv/ Erster Halbband, 1927), Band 1, p. 326, 332, 334 e 335.
[12] M. Rubel, Karl Marx: essai de biographie intellectuelle (Paris, Marcel Rivière, 1957), p. 42-3.
[13] Ibidem, p. 49.
[14] K. Marx, “Débats sur la liberté de la presse et publications des dicussions de la Diète”, em Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 61.
[15] K. Marx, “La loi sur les vols de bois”, em Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 185; K. Marx e F. Engels, Werke, cit., Band 1, p. 147.
[16] Ver G. W. F. Hegel, Grundlinien der Philosophie des Rechts (Berlim, Nicolaische Buchhandlung, 1821) [ed. bras.: Princípios da filosofia do direito, 2. ed., São Paulo, Martins, 2003]. Parágrafo 288: A propriedade e o interesse privado das esferas particulares “devem ser subordinados ao interesse superior do Estado” (p. 226); parágrafo 289: “A manutenção do interesse geral do Estado e da legalidade entre os direitos particulares, a redução destes àqueles exigem uma vigilância por parte de representantes do poder governamental” (p. 226); parágrafo 258: “Não se deve confundir o Estado com a sociedade civil, nem destiná-lo à segurança e à proteção da propriedade e da segurança pessoais” (p. 190). Esse esquema é adotado também por Ruge, Feuerbach etc. É com base nele que Ruge criticará os artesãos comunistas de Paris em 1844 e a revolução dos tecelões na Silésia: o sofrimento dos artesãos é um mal privado, uma “ferida parcial”, e falta ao movimento dos tecelões “espírito político” (ver carta a Fleischer, de 9 julho de 1844, em A. Ruge, Briefwechsel und Tagebuchblätter aus den Jahre 1825-1880, Berlim, Weidmannsche Buchhandlung, 1886, v. 1, p. 359). De certo modo, a ruptura de Marx com Ruge em 1844 é também sua ruptura final com a filosofia do Estado de Hegel.[17] G. W. F. Hegel. Grundlinien der Philosophie des Rechts, cit., § 185, 195, 243 e 245, p. 154, 160, 183 e 184.
[18] “O meio mais direto que se revelou contra a pobreza, assim como contra o desaparecimento da honra e do pudor, bases subjetivas da sociedade, e contra a preguiça e o desperdício que engendram a plebe, foi, sobretudo na Escócia, deixar os pobres entregues a seu próprio destino e fazê-los depender da mendicidade pública” (ibidem, § 245, p. 184).
[19] K. Marx, “Rechtfertigung des Korrespondenten von der Mosel”, em K. Marx e F. Engels, Werke, cit., Band 1, p. 189-90.
[20] K. Marx, Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 67; K. Marx e F. Engels, Werke, cit., Band 1, p. 64.
[21] Artigo sobre os furtos de madeira, em K. Marx, Os despossuídos: debates sobre a lei referente ao furto de madeira. Evidentemente, Marx refere-se aos servos da gleba e não ao proletariado industrial.
[22] Ibidem, p. 135.
[23] Ibidem, p. 126; K. Marx e F. Engels, Werke, cit., Band 1, p. 115.
[24] Com exceção do relator, Marx cita como verdadeiros defensores da liberdade de imprensa nos debates da Dieta apenas alguns deputados camponeses ou do “quarto estado”. Ver K. Marx, Oeuvres philosophiques, cit., v. 5, p. 84 e 88.
[25] K. Marx, “Rechtfertigung des Korrespondenten von der Mosel”, cit., p. 188, 190 e 183.