quinta-feira, 15 de junho de 2017

50 verdades sobre Antonio Maceo

Por Salim Lamrani*

El “Titán de bronce”, figura emblemática de la Guerra de Independencia de Cuba, es un símbolo de la resistencia a la opresión y de la aspiración del pueblo cubano a la libertad.



1. Nacido el 14 de junio de 1845 en Majaguabo, cerca de Santiago de Cuba, de la unión de Mariana Grajales Coello, de origen dominicano, y de Marcos Maceo, originario de Venezuela, Antonio de la Caridad Maceo y Grajales, “hijo de león y leona” según José Martí, es el mayor de una familia de 13 hijos.

2. Por su ascendencia africana, el joven Antonio no está autorizado a cursar estudios, que el sistema colonial y segregacionista reserva a los blancos que tienen un certificado de pureza de sangre. Sus padres, pequeños terratenientes, se ocupan de su educación y le ofrecen cursos privados, después de las jornadas de trabajo agrícola en la propiedad de Las Delicias. Le inculcan los valores morales y patrióticos que lo acompañarían toda su vida. Antonio aprende también el manejo de las armas. Su padrino, Ascensio de Ascensio, hombre blanco y adinerado, lo ayuda a integrarse en algunos círculos sociales, particularmente en la Logia Oriente, entonces reservados a la gente acaudalada.

3. En 1866 Maceo se casa con María Magdalena Cabrales Fernández, quien se dedicaría por completo a la causa de su marido. Le profesaría una gran admiración a quien sabría ser “tan bravo en la pelea como generoso en la victoria con el enemigo derrotado”. A pesar de los largos periodos de separación debidos al compromiso patriótico, Maceo sentía un amor indefectible por su mujer.

4. El 10 de octubre de 1868 estalla la Primera Guerra de Independencia de Cuba tras el Grito de Yara que lanza Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria. Toda la familia Maceo se adhiere al movimiento libertador y jura vincular su destino al de Cuba. Mariana Grajales, madre de Antonio, crucifijo en mano, pronuncia las siguientes palabras que marcarían la historia de Cuba: “De rodillas todos, padre e hijos; delante de Cristo, que fue el primer hombre liberal que vino al mundo, juremos libertar la patria o morir por ella”. Denunciados a las autoridades españolas por su compromiso patriótico, los Maceo, quienes pagarían un tributo elevado en la lucha por la independencia, tienen que refugiarse en la manigua con los revolucionarios.

5. Antonio Maceo, a los 23 años, se lanza a la epopeya emancipadora. Bajo el mando del capitán Juan Bautista Rondón realiza su primer combate el 12 de octubre en Ti Arriba, o sea dos días después del comienzo de la guerra de independencia. El arrojo demostrado en el campo de batalla le permite conseguir el grado de sargento. Su liderazgo natural y su entusiasmo le permiten subir rápidamente los escalones. Así, es nombrado teniente el 20 de octubre de 1868, apenas una semana después su primer enfrentamiento con el enemigo, y capitán el siguiente mes. Participa en numerosos combates contra los soldados españoles en el Cobre, El Cristo, Jiguaní, Cupeyales, Arroyo Blanco y Palmarito. Frente a la superioridad militar del ejército colonial, dotado de los mejores cañones y fusiles, los mambises compensan sus carencias materiales con una combatividad fuera de lo común, ilustrada por las cargas de machete bajo fuego enemigo, que se convertiría pronto en la pesadilla de las tropas españolas.

6. Maceo, humanista y partidario de los mismos derechos para todos, libera a los esclavos y los federa en torno al proyecto emancipador de una patria soberana e independiente. Daría explicaciones en un correo al General español Camilo García de Polavieja en junio de 1881: “Amo a todas las cosas y a todos los hombres […] por eso tengo sobre el interés de raza, cualquiera que ella sea, el interés de la Humanidad, que es en resumen el bien que deseo para mi patria querida. La conformidad de “la obra” con “el pensamiento”: he ahí la base de mi conducta, la norma de mi pensamiento, el cumplimiento de mi deber”.  

7. Tres meses tras su incorporación al ejército rebelde, Antonio Maceo es nombrado comandante y luego lugarteniente-coronel en enero de 1869 por su resistencia tenaz en la defensa de la ciudad de Bayamo, asediada por las tropas del Capitán General Valmaseda. Unos meses después se enfrenta a la dolorosa prueba del duelo con el fallecimiento de su padre, entonces sargento del ejército de liberación, caído en combate en San Agustín de Aguarás.  

8. En 1870 el Mayor General Máximo Gómez, jefe de las fuerzas insurreccionales, quien se convertiría en el padre espiritual de Maceo, decide confiarle el mando del Batallón n°4. Conocido por su desprecio del peligro y de la muerte, Maceo resulta herido varias veces en los combates de Majaguabo, Santa Rita y Nuevo Mundo.  

9. En 1871 Antonio Maceo prepara la invasión de Guantánamo con Máximo Gómez. Ese mismo año el Mayor General lo nombra jefe de las operaciones de dicha ciudad.  

10. En 1872, Carlos Manuel de Céspedes, primer presidente de la República en Armas, promueve a Maceo al grado de coronel y éste ocupa de modo provisorio el mando de la División Cuba, sustituyendo a Máximo Gómez. En un correo a su esposa del 23 de junio de 1872, Céspedes no escatima en elogios: “ Gómez me presentó al coronel José Antonio Maceo. Es un mulato joven, alto, grueso, de semblante afable y de mucho valor personal”.  

11. En 1873, por sus múltiples méritos conseguidos en el campo de batalla, particularmente en El Zarzal, Céspedes nombra a Maceo general de brigada y pasa bajo las órdenes del Mayor Calixto García. En marzo de 1874 Maceo participa en la batalla de Las Guásimas bajo el mando de Máximo Gómez que termina en un triunfo histórico para los independentistas. El ejército español sufre 1.037 bajas. Se trata del precio más elevado que pagaron las fuerzas armadas ibéricas en toda la historia de las guerras de independencia. Del lado cubano hubo 174 bajas.  

12. En 1874 Maceo es nombrado responsable de las fuerzas insurgentes en la zona de Villa Clara tras el fallecimiento del presidente Carlos Manuel de Céspedes en la batalla de San Lorenzo. No obstante, frente a la oposición de algunos elementos revolucionarios locales que rechazan la autoridad de un líder mulato y además procedente de otra provincia, se ve obligado a regresar a la zona oriental para tomar el mando de la Segunda División Cuba, que incluye las zonas de Santiago de Cuba y Guantánamo, en sustitución del general Calixto García, capturado por los españoles.  

13. Poco tiempo después, en 1875, Maceo encabeza la Primera División Cuba. No obstante, esta fulgurante ascensión militar no es del agrado de algunos líderes revolucionarios, impregnados de cultura racista y colonialista vigente en un país que sólo aboliría la esclavitud en 1886. Éstos ponen en tela de juicio la nueva responsabilidad del “mulato” y algunos incluso acusan a Maceo de favorecer a los hombres de color en su tropa en detrimento de los blancos. El objetivo de estas campañas de desprestigio es sembrar la cizaña y la división y manchar su prestigio conquistado en el campo de batalla.  

14. A pesar de las calumnias y bajezas Maceo consigue en 1877 el grado supremo de mayor general. Su nuevo título no le impide mostrar el ejemplo en el campo de batalla. Así, en agosto de 1877, casi pierde la vida en la batalla de Mangos de Mejías durante la cual recibe seis balas. Necesitaría varias semanas para recuperar todas sus capacidades antes de retomar el camino de la lucha armada.  

15. Ese mismo año Maceo se opone al intento de sedición de Santa Rita y reafirma la importancia de presentar un frente unido y disciplinado frente al enemigo, única actitud capaz de llevar al triunfo del pueblo y a la victoria de la independencia. En un correo al faccioso Vicente García de junio de 1877, Maceo rechaza su propuesta, lo conjura a que respete la autoridad presidencial y lo exhorta a tomar en cuenta los intereses de la patria.  

16. A causa de las profundas divisiones y de los funestos regionalismos que socavan el movimiento revolucionario, algunas facciones deciden deponer las armas y negociar un armisticio con el general español Arsenio Martínez Campos. Por su parte los jefes militares de las provincias de Las Villas y de Camagüey se niegan a obedecer al mando general, suscitando la ira de Maceo, y eligen la rendición. El Pacto de Zanjón se firma finalmente el 10 de febrero de 1878 y pone término a la Guerra de los Diez Años, sin que Cuba consiga su independencia. La isla tiene, como máximo, una autonomía limitada. La victoria española tiene un fuerte impacto político y psicológico sobre las fuerzas revolucionarias. En un correo del 19 de enero de 1894 a José Martí, Antonio Maceo le confesaba que la capitulación de Zanjón fue uno de los episodios más dolorosos de su existencia: “ Tres veces en mi angustiada vida de revolucionario cubano he sufrido las más fuertes y tempestuosas emociones de dolor y tristeza […]: [la pérdida de] mi padre, el Pacto de Zanjón, [y la pérdida de] mi madre”.  

17. Lejos de abdicar, Antonio Maceo se niega a deponer las armas, no se da por vencido y rechaza el Pacto de Zanjón concluido sobre “bases deshonrosas”. En una misiva a Martínez Campos del 21 de febrero de 1878, informa de que las regiones de “Oriente y Tunas, que se hallan en condiciones de continuar la lucha, no están de acuerdo con la Resolución de la Junta del Centro”, que firmó la capitulación. En marzo de 1878, el Coronel Federico Incháustegui manda un correo a Maceo en nombre de los capitulantes del Centro y le pide un encuentro urgente invitándolo a aceptar los términos de la rendición de Zanjón. En una respuesta fuerte del 13 de marzo de 1878 el General rechaza la propuesta de encuentro calificándola de “inútil”: “En el concepto de que fuera para descargar su conciencia del peso que a estas horas debe abrumarle, la Patria tendrá oportunamente -y acaso en no lejano día- su tribunal donde le será fácil hacerlo”.  

18. El 15 de marzo de 1878 se reúne con el general Martínez Campos en Mangos de Baraguá y le hace partícipe de su rechazo del Pacto de Zanjón que no responde a dos reivindicaciones fundamentales del movimiento revolucionario: la independencia de Cuba y la abolición de la esclavitud. Rechazando resignarse a la derrota, opone al armisticio la Protesta de Baraguá y anuncia el reinicio de los combates a partir del 23 de marzo de 1878, ya que España se ha negado a hacer “proposiciones de paz más honrosas”. La insumisión de Baraguá queda hoy día como el símbolo por excelencia de las aspiraciones del pueblo cubano a la libertad, a la dignidad y a la independencia.  

19. Maceo siempre tuvo un alto sentido del honor. Cuando un jefe rebelde le propone aprovechar el encuentro con Martínez Campos para capturarlo, el Titán de Bronce rechaza tajantemente la sugestión: “No quiero libertad si unida a ella va la deshonra”.  

20. Tras la protesta de Baraguá nace una nueva Constitución y se crea el Gobierno provisional de Oriente, en representación del pueblo insumiso de Cuba, en el cual Maceo ocupa el cargo de segundo del mayor general García. Sólo hay dos salidas posibles: la victoria o la muerte. Rechazando la capitulación de Zanjón, Antonio Maceo inicia “la Guerra Chiquita” a partir de septiembre de 1879. Lanza el Grito de Kingston con Calixto García llamando a los cubanos a que tomen las armas contra el opresor español, aunque no participa en los combates. Su primer intento de desembarque a partir de República Dominicana a la cabeza de 34 expedicionarios fracasa en julio de 1880.  

21. Maceo se ve obligado a refugiarse en Honduras en junio de 1881. Se integra entonces al ejército hondureño como general de división y se encuentra a la cabeza del mando militar de Tegucigalpa, la capital. En 1882, es nombrado vicepresidente del Tribunal Supremo de Guerra y comandante de los puertos de Cortés y Omoa.  

22. Entre 1884 y 1886 Maceo echa las bases de un acuerdo con Máximo Gómez para retomar la guerra de independencia en Cuba. Pero no logra federar a las fuerzas patrióticas en torno al nuevo proyecto emancipador. José Martí, Héroe Nacional y líder de la Segunda Guerra de Independencia, se opuso a la iniciativa opinando que no estaban reunidas las condiciones para un levantamiento armado.  

23. Cuando en 1884 Antonio Maceo se entera de que algunos terratenientes, ansiosos de proteger sus intereses, han lanzado otra campaña a favor de una anexión de Cuba a Estados Unidos, escribe un correo desde Honduras a José Dolores Poyo, director del diario El Yara de Cayo Hueso, Florida. En su misiva, el General recuerda su compromiso indefectible a favor de la libertad de su isla natal: “Cuba será libre cuando la espada redentora arroje al mar (a) sus contrarios […]. Pero quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha. Cuba tiene muchos hijos que han renunciado a la familia y al bienestar por conservar el honor y la patria. Con ella pereceremos antes que ser dominados nuevamente; queremos independencia y libertad”.  

24. En 1888 Antonio Maceo informa a José Martí de su disposición a contribuir a la “guerra necesaria” que empezaría en 1895. En una carta del 4 de enero lanza un llamado a la unión de todas las fuerzas patrióticas: “Hoy como ayer pienso que debemos los cubanos todos, sin distinciones sociales de ningún género, deponer ante el altar de la patria esclava y cada día más infortunada, nuestras disensiones todas y cuantos gérmenes de discordia hayan podido malévolamente sembrar en nuestros corazones los enemigos de nuestra noble causa”. El Apóstol cubano resulta impresionado por la lucidez del jefe militar: “Hay que poner asunto a lo que dice, porque Maceo tiene en la mente tanta fuerza como en el brazo […]. Firme es su pensamiento y armonioso”.  

25. En enero de 1890 Maceo recibe autorización para regresar a Cuba para resolver temas personales. Durante un banquete en su honor en Santiago de Cuba el 29 de julio de 1890, uno de los invitados, José Hernández Mancebo, hace partícipe de su convicción de que el destino de Cuba está fatalmente ligado a Estados Unidos: “Cuba llegará a ser, por la fuerza de las circunstancias, una estrella más de la gran constelación americana”. Maceo, quien escucha estas palabras, le replica: “Creo, joven, aunque me parece imposible, que ese sería el único caso en que tal vez estaría yo al lado de los españoles”. Poco tiempo después, las autoridades reales expulsan a Maceo, implicado en el proyecto “Paz del Manganeso” destinado a desatar una sublevación.  

26. Antonio Maceo decide instalarse en Costa Rica a partir de 1891. Establece allí una colonia agrícola llamada Nicoya, la cual acoge a todos los patriotas cubanos con la independencia de Cuba en el corazón como José Maceo, Flor Crombet o Agustín Cebreco. La monarquía española intenta asesinarlo varias veces.  

27. En 1893 empieza una estrecha colaboración con José Martí que visita a Maceo en Costa Rica como secretario general del Partido Revolucionario Cubano. El encuentro permite echar las bases del Plan de Fernandina. El proyecto consiste en organizar un desembarque armado en Cuba en 1894 a partir del puerto de Fernandina en Florida, desde Costa Rica donde está Maceo y desde República Dominicana donde reside Máximo Gómez. Pero el plan fracasa tras una delación que desata la intervención de las autoridades estadounidenses que confiscan las armas y el material de los independentistas.  

28. El 24 de febrero de 1895, bajo la égida de José Martí, guía moral de los independentistas, estalla la Segunda Guerra de Independencia que liberaría a Cuba del yugo español. Antonio Maceo y Flor Crombet desembarcan en la isla, con un pequeño grupo de combatientes, en Duaba, en la zona oriental de Baracoa el 1 de abril de 1895. 

29. Maceo integra a varios elementos revolucionarios y refuerza su grupo de combate. El 10 de abril su tropa sufre un serio revés frente al ejército español. Flor Crombet pierde la vida en combate y varios jefes caen a manos del enemigo. Maceo se queda solo, sin comida, y tiene que realizar una agotadora marcha de cerca de 200 kilómetros para alcanzar, ocho días después, un campamento en Vega Vellaca.  

30. El 5 de mayo de 1895 Antonio Maceo vuelve a reunirse con José Martí y Máximo Gómez en un encuentro histórico en La Mejorana. Las tres principales figuras de la Guerra de Independencia establecen juntas la estrategia de combate. Maceo se encarga del mando en la provincia oriental. Crea la División n°1 que dirige su hermano José y echa las bases de la División n°2 poco tiempo después. Maceo y sus hombres consiguen importantes victorias en Jobito, Sagua de Tánamo, Aguas Claras, Jiguaní, entre otras. No dan tregua a los soldados españoles e incluso atacan los trenes que hacen la conexión entre Caimanera y Guantánamo.  

31. En septiembre de 1895 la Asamblea Constituyente de Jimaguayú nombra a Antonio Maceo teniente general del ejército de liberación, el cual se convierte en el segundo jefe militar después del general en jefe Máximo Gómez. Todos los generales están bajo sus órdenes. Gómez decide extender la guerra, hasta entonces confinada al Este de Cuba, a toda la isla y emprender la invasión de la parte occidental del territorio.

32. En octubre de 1895 Maceo lanza la ofensiva con sus hombres desde Mangos de Baraguá, lugar simbólico, como comandante en jefe del ejército invasor. Su misión es hacer que la guerra sea insoportable para la Corona española –que juró conservar a Cuba aunque hubiera que sacrificar “hasta el último hombre y la última peseta”– tanto desde un punto de vista económico como humano. Los combates son de una gran violencia y los revolucionarios practican la política de la tierra quemada para arruinar las finanzas españolas.  

33. La generalización de la guerra revolucionaria a todo el país constituye la más importante campaña militar de todas las guerras de independencia latinoamericanas. Los 4.000 combatientes mambises deben enfrentarse a más de 10.000 soldados españoles, dotados de las armas más modernas, en lo que es la guerra de independencia más larga y sangrienta de América Latina.  

34. En diciembre de 1895 Maceo vuelve a reunirse con Máximo Gómez para lanzar la ofensiva sobre la zona de Las Villas. La batalla histórica de Mal Tiempo sella una importante victoria de los revolucionarios sobre las tropas coloniales, las cuales sufren muchas bajas, y abre el camino hacia la capital.  

35. El 1 de enero de 1896, las tropas mambises de Maceo y Gómez llegan a La Habana. Maceo se encarga de proseguir la lucha en la provincia de Pinar del Río con el fin de tomar el control de todo el territorio. En cuanto a Gómez se encarga de la campaña militar de La Habana.  

36. El 22 de enero de 1896 las tropas de Maceo llegan a Mantua, punto culminante de la invasión, tras un periplo de tres meses exactamente desde la salida de Mangos de Baraguá. Che Guevara, quien realizaría la misma travesía 52 años más tarde a la cabeza de la columna Ciro Redondo, durante la ofensiva final contra la dictadura de Fulgencio Batista, expresaría su admiración hacia Maceo: “Para hacer esto […], se necesitaba un inmenso poder de organización, una inmensa fe en la victoria y en la capacidad de lucha de sus hombres, y un poder de mando extraordinario para ejercerlo día a día, durante años de lucha, en condiciones extremadamente difíciles”.  

37. Tras tomar el control del territorio, el Titán de Bronce decide regresar a La Habana para proseguir los combates, con Gómez y el General de Brigada Quintín Bandera, frente al enemigo que opone una feroz resistencia. No obstante, en un correo de junio de 1896 a Gómez, Maceo denuncia la incuria del Gobierno Revolucionario que ha abandonado a los patriotas a su suerte: “Hasta ahora no he recibido ningún recurso, absolutamente ninguno; estoy haciendo la guerra con lo que he quitado al enemigo en distintas ocasiones […] Pues como usted sabe, solo en este Departamento [La Habana] tengo encima la mayor parte del ejército español, esta provincia, que he defendido palmo a palmo contra un enemigo numeroso, fuerte y bien dirigido por sus principales jefes”. En otro cambio epistolar con el patriota Federico Pérez Carbó, de julio de 1896, Maceo hace partícipe de su amargura: “Parece que ni el Delegado ni el Gobierno han tenido en cuenta la importancia de la invasión, para favorecerme a tiempo; pero sí lo han hecho con los hijos mimados de la fortuna, con los cuales siguen los privilegios y desaciertos preparando disgustos. Yo he llegado a tener en Las Villas y aquí una persecución de 75.000 soldados con los mejores jefes del ejército enemigo. Aquí no hay un palmo de tierra que no esté bañado con sangre cubana y española. Ni la campaña del 71 fue para mí más ruda”. En otra misiva escrita el mismo mes a José M. Rodríguez, Maceo denuncia otra vez la actitud del Gobierno: “A no ser tanto valor, abnegación y pericia demostrados por cada hombre de las fuerzas de este departamento, la Revolución hubiera fracasado aquí, mientras que los señores del Gobierno veían desde la barrera, con impasible indiferencia, el sacrificio que hacía este ejército sin socorros y sin otro auxilio que su propio esfuerzo, para salvarse del naufragio que constantemente le amenazó […]. ¿De esta clase de elementos se compone nuestro Gobierno […]?; ni el patriotismo les indujo a prestar apoyo inmediato a sus hermanos de acá, que sucumbían como héroes […]. [Más vale cerrar] los ojos ante tantas pequeñeces y miserias, que han contribuido a que así proceda el Gobierno. De él será, ante la historia, la responsabilidad de ese hecho”.

38.El optimismo y la abnegación, que son características de la personalidad de Maceo, le permiten hacer frente a la adversidad. En una declaración al diario The Star de Washington en enero de 1896, declara que “ El ejército cubano está lleno de entusiasmo”. Expresa varias veces su fe en la victoria final: “El triunfo de nuestra causa lo siento en mi propio ser, inveterado en la sangre, si desconfiara, moriría en el acto mismo que abrigara esas dudas”. […] “Yo me siento cada vez más animado y dispuesto a resistir contra la naturaleza y los hombres que se opongan a la realización de nuestros fines políticos. Venceré”. En un correo al patriota José Dolores Poyo, Maceo le hace partícipe de su optimismo: “Cuba está conquistando su independencia con el brazo y el corazón de sus hijos; libre será en breve plazo sin que haya menester otra ayuda”. En noviembre de 1896 expresa su resolución al periodista estadounidense Clarence King: “ Tantas dificultades y embates no arredran, sin embargo, a nuestro sufrido ejército: avivan más bien su heroísmo y le infunden mayor fe, si cabe, en el definitivo triunfo de nuestras armas”.

39. En marzo de 1896 Maceo lanza una nueva campaña militar en la región de Pinar del Río y debe enfrentar la llegada del nuevo capitán general español, Valeriano Weyler, a la cabeza de 20.000 hombres. Éste es famoso por su crueldad y su política genocida de concentración de las poblaciones con el objetivo de cortar todo vínculo entre los habitantes y los revolucionarios. Cerca del 30 % de los campesinos cubanos perderían la vida en los campos de concentración creados en las ciudades, particularmente en la zona occidental. Estas prácticas suscitan la indignación de Maceo que denuncia, en una misiva del 21 de abril de 1896 al diario estadounidense World, “la carnicería de gente indefensa” e “inocentes familias que asesinan diariamente”.

40. Estados Unidos, opuesto a la independencia de Cuba, sólo espera la oportunidad ideal para intervenir y apoderarse de la “fruta madura”. Maceo es consciente de esta realidad. En una misiva del 14 de abril de 1896 a Tomás Estrada Palma, entonces delegado del Partido Revolucionario Cubano, rechaza toda idea de intromisión extranjera en la guerra de liberación de Cuba: “N o necesitamos de tal intervención para triunfar”. En julio de 1896 Maceo escribe un correo al coronel Federico Pérez Carb en el cual menciona otra vez el peligro que representan para la independencia de Cuba las veleidades expansionistas de Washington: “ De España jamás esperé nada; siempre nos ha despreciado, y sería indigno que se pensase en otra cosa. La libertad se conquista con el filo del machete, no se pide; mendigar derechos es propio de cobardes incapaces de ejercitarlos. Tampoco espero nada de los americanos; todo debemos fiarlo a nuestros esfuerzos; mejor es subir o caer sin su ayuda que contraer deudas de gratitud con un vecino tan poderoso”. En otro correo al revolucionario Alberto Díaz reitera su advertencia: “No me parece cosa de tanta importancia el reconocimiento de nuestra beligerancia [por Estados Unidos] ni tan provechosa al porvenir de Cuba la intervención americana como suponen la generalidad de nuestros compatriotas. Creo más bien que en el esfuerzo de los cubanos que trabajamos por la patria independiente, se encierra el secreto de nuestro definitivo triunfo, que solo traerá aparejada la felicidad del país si se alcanza sin aquella intervención”.

41. Maceo es un convencido internacionalista, solidario con toda América Latina. En un correo a Anselmo Valdés del 6 de junio de 1884, le hace partícipe de su intención de luchar por la independencia de Puerto Rico: “ Cuando Cuba sea independiente, solicitaré al Gobierno que se constituya permiso para hacer la libertad de Puerto Rico, pues no me gustaría entregar la espada dejando esclava esa porción de América”. Maceo comparte el ideal humanista de José Martí para “la independencia absoluta de Cuba, no como fin único, sino como condición indispensable para otros fines ulteriores más conformes con el ideal de la vida moderna […] con la lealtad del ciudadano que se debe a la patria y con la honradez y pureza de motivos del hombre, que ante a todo se debe a la humanidad”.

42. Maceo nunca expresó ambiciones políticas personales. Estaba al servicio de una causa: “No trabajamos principalmente para nosotros por la presente generación, bien al contrario, muévenos sobre todo triunfo del derecho de todas las generaciones que se suceden en el escenario de nuestra Cuba, y no creemos nunca que por una hora de vanidad o de egoísmo se debe comprometer la felicidad de muchos”.

43. Frente a la conspiración de 1896, destinada a derrocar al general en jefe Máximo Gómez, que elaboran algunos elementos de la parte central y oriental de la isla, Maceo rechaza las propuestas que le hacen para sustituir al estratega dominicano y reafirma su lealtad al líder militar.

44. La intromisión del Consejo del Gobierno en armas en los asuntos militares obliga a Maceo a reunirse con Máximo Gómez en San Pedro en diciembre de 1896 para hacer frente a la crisis política que pone en peligro la empresa revolucionaria. Este viaje en la zona de la capital sellaría la suerte del Teniente General.

45. El 6 de diciembre de 1896, en San Pedro, en la provincia de La Habana, las tropas españolas sorprenden a Maceo y sus hombres, quienes preparan una ofensiva sobre Marianao, un suburbio de la capital, y lanzan un ataque contra el campamento rebelde. Durante la contraofensiva del 7 de diciembre, Maceo recibe un disparo en la cabeza y muere en combate a los 51 años, con varios de sus hombres. Su ayuda de campo, Francisco Gómez Toro, hijo de Máximo Gómez, entonces con 21 años de edad, no se encontraba con él en el momento fatal. Al enterarse de la noticia, sale sólo al campo de batalla para recuperar el cuerpo de su jefe y cae bajo las balas españolas en un último gesto de fidelidad.

46. En una misiva de condolencias a su esposa. María Cabrales, Máximo Gómez expresa su profundo dolor: “Con la desaparición de ese hombre extraordinario, pierde usted al dulce compañero de su vida, pierdo yo al más ilustre y al más bravo de mis amigos y pierde en fin el ejército libertador a la figura más excelsa de la Revolución”.

47. Hombre de acción y de convicciones, Maceo fue también un hombre de pensamiento, como lo recuerda Eusebio Leal, historiador de La Habana: “Ensimismado en las lecturas de los grandes poetas y literatos de su tiempo, este último adquirió la cultura que no entregaba ni la universidad ni la escuela, sino la propia voluntad. Además de la prensa, eran sus lecturas favoritas las obras de Víctor Hugo, el pensador más sólido de aquella época, al que Martí conoce durante su breve visita a Francia; la poesía del alemán Heine; los poetas cubanos, sobre todo José María Heredia, que tanto le impresionaba […]. Gozaba de saber con anticipación sobre las cosas; creía en la necesidad de la cultura y la información para poder mandar y dirigir”.

48. Durante el centenario de la “Protesta de Baraguá”, Fidel Castro rindió tributo a la resistencia de Maceo: “Dejó realmente a nuestro pueblo una herencia gigantesca, infinita, con esa actitud […]. Llegó a su cumbre, el espíritu patriótico y revolucionario de nuestro pueblo; y que las banderas de la patria y de la revolución, de la verdadera revolución, con independencia y con justicia social, fueron colocadas en su sitial más alto”, con Maceo. Se edificó un monumento a su memoria en San Pedro, donde libró su último combate por la liberación du su patria.

49. El poeta cubano Manuel Navarro Luna le dedicaría un poema en homenaje a su heroísmo:

“Si habláis de la Patria, del dolor y el denuedo

de la marcha con hambre y del camino áspero y torvo

de la gloria en la herida y de la gloria en la sangre

del largo y cruento batallar sin reposo,

de en mil batallas veintisiete heridas cual veintisiete surcos

¡Tenéis que hablar del General Antonio!”.

50. El “Titán de Bronce” –así lo apodan los cubanos por su fuerza y su piel morena– fue un combatiente excepcional, dotado de una extraordinaria inteligencia táctica. Reconocido por su bravura al límite de la temeridad y su desinterés, sin ambición política personal, siempre en primera línea de combate, como lo atestiguan sus 26 heridas de guerra, siempre pregonó con el ejemplo y participó en más de 600 batallas durante los treinta años de su vida dedicados a la libertad de Cuba. Partidario de la igualdad para todos, héroe de la Guerra de Independencia, perdura hoy como un símbolo de la insumisión, de la dignidad y de la lucha por la soberanía y la libertad de Cuba.

*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, ¡palabra a la defensa!, Hondarribia, Editorial Hiru, 2016. http://www.tiendaeditorialhiru.com/informe/336-cuba-palabra-a-la-defensa.html  Contacto: lamranisalim @yahoo.fr ; Salim.Lamrani @univ-reunion.fr Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

FUENTE: Rebelión

domingo, 11 de junho de 2017

Para download: "Mercado y religión", de François Houtart

Un análisis de la influencia de la religión en la economía

Mercado y religión
François Houtart
1.a Edición digital, 2016
Fundación Editorial El perro y la rana


El libro Mercado y religión, ofrece un análisis exhaustivo sobre la influencia que ha tenido la religión, a lo largo de la historia humana, en la economía, particularmente de América, Cuba y China; y desde allí se hace una proyección sobre cuál será el futuro de las religiones.

Sus páginas no solo alientan a los lectores a reflexionar sobre esa confrontación entre materialismo y espiritualidad, sino que es una investigación suficientemente sustentada que abre el panorama para quien desee profundizar y explorar estos temas con profundidad.

Haz clic al libro Mercado y religión para descargar el PDF.

Para download: Serie Metodología de la Historia



Para descargar los libros haz click aquí:

Guy Bourdé y Herve Martín: Las escuelas históricas
Blas Casado Quintanilla: Tendencias historiográficas actuales
Luis Gerardo Morales Moreno: Historia de la historiografía contemporánea
Ciro Cardoso: Introducción al Trabajo de la Investigación Histórica
Fernand Braudel: Historia y Ciencias Sociales
Jerzy Topolsky: Metodología de la Historia

Para download: "Historia del Siglo XX", del historiador Eric Hobsbawm

"Historia del Siglo XX" es un relato informado, ameno y bastante agudo de parte de uno de los científicos sociales más renombrados de los últimos años, el historiador Eric Hobsbawm. En él, el inglés cuenta a modo de pasajes los acontecimientos y procesos históricos más importantes a nivel de occidente, mostrando cómo las dinámicas centrales del mismo no coinciden netamente con su cronología, de tal forma que el que pasó fue un "siglo corto" que se inició con la Primera Guerra Mundial y terminó con la caída del Muro de Berlín. De referencia básica para todo aquel interesado en la actualidad.

Link de descarga:


quarta-feira, 7 de junho de 2017

Em livro, ex-agente cubano da CIA conta 'história de fracasso' de tentativas de assassinar Fidel

'O trabalho que eu fazia era aquele que os terroristas fazem. Só não tinha esse nome', diz Antonio Veciana, que lança nos EUA o livro 'Trained to kill' ('Treinado para matar'), sobre tentativas frustradas de assassinar Fidel Castro

Antonio Veciana, um cidadão cubano e ex-espião da CIA (Agência Central de Inteligência dos Estados Unidos), diz que a sua é “uma história de fracasso”, pois dedicou a vida a tentar matar Fidel Castro e desestabilizar o governo instituído após a Revolução Cubana – sem sucesso.

Aos 88 anos, Veciana, que vive em Miami, nos EUA, falou à agência de notícias AFP sobre sua história, a propósito do lançamento de seu livro “Trained to kill” (“Treinado para matar”, em tradução livre).

“O trabalho que eu fazia era aquele que os terroristas fazem. Só não tinha esse nome”, disse o ex-agente. “Eu era um terrorista improvável: era magro, asmático e cheio de inseguranças.”

Ele conta que foi recrutado em 1959 pelo agente norte-americano David Atlee Phillips, codinome “Bispo”, que o treinou em Havana para matar Fidel – que, após sobreviver a mais de 600 tentativas frustradas de assassinato, morreu em novembro do ano passado de causas naturais.

Veciana trabalhava como contador no Banco Nacional de Cuba e aprendeu a passar despercebido, planejar ações, ser inescrupuloso e não confiar em ninguém.







Antonio Veciana: 'O trabalho que eu fazia era aquele que os terroristas fazem. Só não tinha esse nome',
diz ex-agente da CIA que tentou repetidas vezes matar Fidel Castro

“A princípio, a ideia era desestabilizar”, contou, dizendo que seu trabalho era criar e espalhar informações falsas sobre supostas ações do governo cubano.

A primeira que criou foi um boato sobre uma suposta lei que permitiria que o governo retirasse os direitos legais e de custódia dos pais sobre seus filhos.

A partir desse rumor, entre 1960 e 1962 cerca de 14 mil crianças e adolescentes foram enviados por suas famílias  para os EUA, um êxodo infanto-juvenil conhecido como “Operação Peter Pan”. A operação foi apoiada pela Igreja Católica, que enviava os menores desde Cuba e os recebia em acampamentos na Flórida.

“Muitos pais e mães se encontraram com seus filhos depois, mas outros nunca mais os viram, porque morreram ou porque não conseguiram sair do país”, disse Veciana, que diz não se arrepender de seu papel na separação de milhares de famílias.

“Pode ter sido irresponsável, mas eu fiz o que fiz por convicção”, afirmou. “Estava convencido de que estava fazendo a coisa certa, e faria de novo.”

Ele fugiu para os EUA em 1961 após uma tentativa frustrada de assassinar Fidel Castro. Em Miami, ele fundou um grupo paramilitar chamado Alpha 66, que nos anos 1960 e 70 promoveu ações – cuja magnitude era “sempre exagerada”, segundo ele – contra o governo cubano.

Veciana disse ter se sentido “traído” pelo então presidente dos EUA, John F. Kennedy, que retirou o apoio norte-americano a grupos paramilitares de cubanos anticastristas na tentativa frustrada de invasão da Baía dos Porcos, em 1961.

À AFP, ele disse ter visto o ex-agente Bispo se encontrar com o ex-fuzileiro naval Lee Harvey Oswald meses antes do assassinato de Kennedy, em 1963. Oswald foi depois identificado como o atirador que matou o então presidente dos EUA em Dallas, no Texas.

Veciana tentou mais uma vez matar Fidel durante uma visita do líder cubano a Santiago do Chile – e mais uma vez falhou. Seus esforços para difamar Ernesto “Che” Guevara depois da morte do revolucionário argentino na Bolívia, em 1967, também falharam, já que Che acabou se tornando um ícone mundial da esquerda.

Ele se aposentou em 1979, após 20 anos de tentativas frustradas de derrubar Fidel e a Revolução Cubana. “Eu tento não pensar muito nisso, porque a minha história é uma história de fracassos”, disse o ex-agente à AFP.

FONTE: Opera Mundi

terça-feira, 6 de junho de 2017

Vídeos: Maestros de América Latina


La serie “Maestros de América Latina” narra la vida y obra de ocho pedagogos trascendentales para la historia de la educación latinoamericana. El repertorio está compuesto por Simón Rodríguez, Domingo F. Sarmiento, José Martí, José Vasconcelos, José Carlos Mariátegui, Gabriela Mistral, Jesualdo Sosa y Paulo Freire.

¿Quieres ver esta serie? Aquí te dejamos los 8 capítulos.


PARA DOWNLOAD: La Estética, de György Lukács. 4 vol. Editorial Grijalbo, 1967.

György Lukács - Estética: la peculiaridad de lo estético (Ästhetik, Teil I: Die Eigenart des Ästthetischen), 4 vol. Editorial Grijalbo, 1967. 
I. Cuestiones preliminares y de principio
II. Problemas de la Mímesis 
III. Categorías psicológicas y filosóficas básicas de lo estético
IV. Cuestiones liminares de la estética

LINK PARA DOWNLOAD:


segunda-feira, 5 de junho de 2017

Entrevista da historiadora Anita Prestes à CBN Noite Total

CBN Noite Total - Entrevista
Filha de Olga Benário lança biografia sobre a mãe
Anita Leocádia Prestes teve acesso a documentos da Gestapo sobre o período de prisão de Olga Benário pelos nazistas

CLIQUE NO LINK ABAIXO PARA OUVIR A ENTREVISTA:


Para download libro de Roger Chartier: "El presente del passado. Escritura de la historia, historia de lo escrito" [PDF]

Roger Chartier: "El presente del passado. Escritura de la historia, historia de lo escrito" [PDF]

Link para download:


Para dowload libro de Peter Burke: "La revolucion historiografica francesa. La escuela de los Annales, 1929‑1989"

Peter Burke: "La revolucion historiografica francesa. La escuela de los Annales, 1929‑1989" [PDF]

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domingo, 4 de junho de 2017

Mabel Thwaites Rey: “La batalla cultural demanda una pedagogía de la transformación social”

Por: Martín Ogando | 26 de abril de 2017

El 27 de abril se cumplen 80 años del fallecimiento de Antonio Gramsci. Para hablar sobre la significación histórica del comunista italiano, sus aportes teóricos y su vigencia, Cambio conversó con Mabel Thwaites Rey, directora del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA).

Cambio: ¿Qué lugar ocupan los aportes de Gramsci en el pensamiento de izquierdas?

Mabel Thwaites Rey: El mayor aporte de Gramsci es su capacidad de comprender la dominación capitalista contemporánea en un momento muy complejo, durante las décadas del veinte y treinta, cuando se desarrolla su reflexión en medio de grandes luchas obreras, pero también de sus derrotas y del posterior ascenso del fascismo. Sobre todo, su comprensión de las diferencias que posibilitaron la revolución en Rusia y no en otros países de Europa, pero también su capacidad de entender las heterogeneidades al interior del propio continente. En ese sentido, su elaboración sobre la llamada cuestión meridional, es decir entre el norte rico y el sur “atrasado” de la propia Italia, es central. Periferia y centro deben ser pensados conviviendo en el propio espacio europeo, y esto pasa no solo en Italia.

Pensar la dimensión del poder, de la dominación, de la coerción y el consenso expresadas en las lógicas estatales y societales es uno de los aportes más importantes de Gramsci. Es decir, el capitalismo no es solo la apropiación material de los medios de producción ni la represión estatal organizada, sino también la construcción de una manera de entender ese “estar en mundo” subordinado por parte de los propios sectores populares. Por ejemplo, hubiera sido un apasionado de estudiar hoy la deriva de los medios de comunicación, de ver cómo se reproduce ideológicamente el sistema y se construye una explicación de la propia existencia. Pero Gramsci no piensa esto como un “teórico de las superestructuras”, sino que busca siempre qué arraigo tienen las ideas, los sentidos comunes, en prácticas materiales.

Decía algo más. Planteaba también que los sindicatos y partidos de masas tienen la complejidad de ser conquistas de la organización popular, pero al mismo tiempo elementos de seguridad del sistema. Los sindicatos, por ejemplo, son espacios de lucha y un momento de la conciencia obrera necesario pero, en la medida que quedan atados exclusivamente a la lucha corporativa, su acción es limitada y termina también reafirmando el orden existente.

C: ¿Qué cuestiones del pensamiento gramsciano pensás que son particularmente productivas para pensar la realidad latinoamericana?

MTR: Acá lo interesante en Gramsci es la cuestión nacional. Las revoluciones no se hacen en abstracto, se hacen en pueblos concretos, en situaciones concretas, y eso es La revolución contra el capital. Hay una historicidad, raíces que determinan la existencia material y simbólica de cada pueblo. ¿Cómo se constituye históricamente una trama política? Por eso su necesidad de entender la constitución de la Italia moderna. Toda esa reflexión lo lleva a Gramsci a pensar que la revolución mundial será posible en la medida que construyamos nacionalmente la necesidad de una transformación anticapitalista. Por eso Gramsci es una lectura tan interesante para pensar América Latina y la constitución de lo nacional-popular en países que tienen que atravesar por una ruptura con los centros del poder económico mundial. Aparece acá también la complejidad de lo popular, con todas las tramas que supone, con el proletariado como centralidad, como fuerza dinámica de transformación, y la articulación con los sectores campesinos y otros segmentos populares. Todas estas dimensiones son muy fructíferas para mirar América Latina.

C: Lo que venimos charlando nos lleva un poco al concepto de “hegemonía”. ¿Qué podés decir de una categoría tan significativa y a la vez tan escurridiza, que ha sido usada de las formas más variadas?

MTR: El concepto de “hegemonía” en Gramsci es polisémico porque lo usa para entender y analizar cómo la dominación del capital no se asienta exclusivamente en un momento económico o coercitivo-militar, sino también en las formas de construcción de adhesión por parte de los dominados. Pero por otro lado, simultáneamente, este concepto es utilizado para analizar las formas de contestación por parte de la clase obrera y los sectores populares, lo que nosotros en general llamamos “contrahegemonía”, que no es un término de Gramsci. Esto incluye una disputa intelectual y moral, una batalla cultural, muy fuerte. La disputa por el sentido que supone enfrentar el “sentido común” que naturaliza la dominación capitalista. Por ejemplo, esta idea tan ideológica de que el empresario es el que “da” o el que “genera” el trabajo.

Como ocurre con cualquier teórico que logra formulaciones clásicas, el concepto de hegemonía tiene una productividad que trasciende el propio momento histórico-concreto que da lugar a su producción. Pero no hay que cometer el error de, junto con el concepto, querer trasladar las condiciones históricas específicas. Entonces, para pensar hoy la dominación política en América Latina, hay que identificar cuáles son los atributos de esa dominación, en términos de construcción hegemónica, porque se imponen con aceptación y están arraigados en elementos de la materialidad. Hoy uno de los ejes que me parece muy interesante para discutir tiene que ver con todos los artefactos de consumo masivo que aparecen como alfileres de seguridad de la reproducción del orden. Celulares, zapatillas, productos electrónicos, son todos artefactos muy poderosos de seducción de la construcción material del capitalismo a escala global. En última instancia, esto remite a cómo pensar las ventajas materiales que obtienen las clases populares en su dualidad, como conquista de la lucha, pero también cómo estas son revertidas y transformadas al mismo tiempo en alfileres de seguridad de la propia dominación.

C: Mencionamos antes el problema de los medios de comunicación. Hay un gran debate sobre su rol actual en la política. ¿Cómo lo ves vos?

MTR: Me parece que, en todo caso, los medios nunca giran en el vacío. Cuando una habla de la materialidad, está hablando de la existencia de relaciones de fuerzas. Entonces, la potencia mediática es mayor o menor en la medida que su relato tiene algún asidero en la realidad, o no. Por ejemplo, en momentos de mucha construcción y movilización popular, la población está menos permeable a aceptar el discurso mediático. O cuando la economía crece, por más que un gobierno tenga la hostilidad de los medios de comunicación, lo más probable es que pueda mantener fuerte su gestión. Cristina tenía a los medios en contra en 2011 y, sin embargo, ganó con el 54%. El discurso mediático en todo caso permea, da formato, le da un sentido, que se hace efectivo en segmentos de la población, si es que tiene algún correlato con su propia vivencia.

La disputa por el sentido, entonces, tiene que ver con cuestiones de la materialidad que son verificables o no. La pérdida de adhesión del anterior gobierno, que le permite a Macri ganar en segunda vuelta, tiene que ver con la forma de construcción de hegemonía del kirchnerismo, o más bien con su insuficiencia. Hay una franja de la población que se termina volcando contra el kirchnerismo, sectores asalariados y medios bajos, que compran el discurso macrista de la segunda vuelta, el “no van a perder nada de lo que tienen y van a estar mejor”, porque se sintieron no contenidos en el otro proyecto. Allí la idea de Laclau de la construcción de campos antagónicos se mostró incapaz de articular intereses más amplios. En ese sentido, la noción clásica gramsciana de hegemonía resulta más productiva porque remite a cómo se construye en un momento histórico concreto una articulación social, política, económica y cultural. Si hay hegemonía, hay esa articulación.

C: En las condiciones que se le presentan hoy al movimiento popular, frente a esta ofensiva del capital, ¿qué legados de Gramsci pueden ayudarnos a orientar nuestra práctica?

MTR: Volviendo justamente al concepto de “hegemonía”, el proyecto anticapitalista debe contener e incluir a la mayor variedad posible de situaciones de opresión que sean objetivamente confrontables con el capitalismo. Esto supone una labor pedagógico-política que es central en la perspectiva gramsciana y que hoy es muy importante. La batalla intelectual, moral y cultural demanda la necesidad de una pedagogía de la transformación social. Una pedagogía de la comprensión del mundo, que no es auto-evidente, porque lo auto-evidente es que se acepten las condiciones materiales existentes como las únicas posibles. Hay que superar la idea de que las cosas son así porque son así.

Pero, además de comprender, de hacer evidente la explotación y la dominación, hace falta construir y organizar la voluntad de transformación. Lo que significa asumir que va a haber múltiples miradas que hay que articular. La hegemonía supone eso, no la mera supremacía de un pensamiento sobre el otro sino la posibilidad de articular. Se trata de una batalla que es larga, que es ardua, y hay que hacerla cotidianamente. Políticamente, el problema que tiene alguna izquierda muy combativa y muy valorable por su disposición a la lucha es que la forma de la construcción pedagógica suele terminar siendo la del “maestro ciruela”, que se para arriba de un banco y le dice al alumno que ésta es la lección y que, si no la aprende, tiene cero. Es una izquierda que se termina encerrando en sí misma.

Por el contrario, la concepción pedagógica que propone el pensamiento gramsciano es la construcción pedagógica con el otro, es la posibilidad de que el otro extraiga sus conclusiones en el propio proceso de lucha. No acercar la verdad revelada, sino construir la verdad con el otro. Entonces, me parece que los proyectos de construcción en el campo popular no pasan por decirle a la gente “no seas estúpido, no votes a los explotadores”, sino por ir construyendo en la voluntad de lucha, en la voluntad de confrontación, a partir de las injusticias cotidianas que enfrentan los sectores populares, una alternativa.

Es en esas experiencias que se puede ir gestando lo que Gramsci llamaba “el partido de nuevo tipo” y que, hoy, deberíamos discutir qué forma debería adoptar. Pero lo que no queda duda es que la organización política de los débiles para enfrentar a los poderosos sigue teniendo absoluta vigencia. Para esto, no alcanza con demostrar que el capitalismo es malo, sino que hay que poder plantear una perspectiva. Es importante que las izquierdas de distintas tradiciones entiendan que tienen que ir articulando caminos, tienen que ir dialogando con los que no son de izquierda, sino que son nacionales y populares, y debatiendo cuáles son las dirigencias, las organizaciones y los procesos que nos pueden abrir esa perspectiva de transformación. En este sentido, la mirada gramsciana de un proceso de construcción de hegemonía antes de la toma del poder se vincula directamente con la formación de una organización política eficaz. Claro que hay debates de estrategias entre las distintas expresiones del campo popular. Pero hay que tener en cuenta que toda estrategia es una apuesta, que se hace sobre la base de un análisis de situación y que, en todo caso, se verificará en la práctica política. Y, a veces, los debates en la izquierda no son siquiera por estrategias, sino por meras tácticas. Ahí avanza el enemigo.

En síntesis, hay cosas que cambian. La composición de la clase trabajadora, por ejemplo, sus sectores dinámicos e incluso su rol político. Lo que no cambia es la propiedad privada de los medios de producción, y que sus propietarios son cada vez menos, concentran cada vez más el capital y deciden sobre la vida y las condiciones de existencia del conjunto. Por eso, el núcleo central de cualquier estrategia de transformación pasa por organizar al polo del trabajo, en sus distintas categorías, y por fortalecer un punto de vista anticapitalista. Si hay algo que es Gramsci, contra toda manipulación, es anticapitalista. No hay nada de su pensamiento y su acción que se pueda sustraer de lo central de su pensamiento que es el proyecto revolucionario, que hoy podrá tener variantes y formas distintas pero sigue manteniendo vigencia.

FUENTE: Patria Grande

Para download: Ho Chi Minh - Selección de textos

Formato pdf - 140 páginas

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Livro traz revelações do arquivo da polícia nazista sobre Olga Benario

Documentados analisados por Anita Leocadia Prestes, filha de Olga, foram abertos em 2015

POR LEONARDO CAZES
O Globo


O último retrato de Olga Benario Prestes feito pela
Gestapo - Arquivo da Gestapo/Divulgação
RIO - Uma pasta, oito dossiês e cerca de 2 mil folhas dedicadas apenas a uma pessoa: Olga Benario Prestes. O acervo produzido pela Gestapo sobre a militante comunista e judia, chamado pela polícia secreta nazista de “Processo Benario”, é uma coleção impressionante. Inclui relatórios, depoimentos, fotografias e cartas enviadas e recebidas para Olga, desde sua saída do Brasil, em 1936, até sua morte na câmara de gás no campo de concentração de Ravensbrück, em 1942.

Os documentos digitalizados começaram a ser disponibilizados na internet em abril de 2015 e deram origem a “Olga Benario Prestes — Uma comunista nos arquivos da Gestapo” (Boitempo Editorial), escrito pela historiadora Anita Leocadia Prestes, filha de Olga e Luiz Carlos Prestes e nascida no cárcere alemão.

— Os documentos revelam a truculência dos nazistas, que se dispunham a recorrer a todo tipo de violência para arrancar de suas vítimas as informações que eram de interesse da Gestapo e das autoridades do III Reich — afirma Anita, em entrevista ao GLOBO por e-mail.

Os Arquivos da Gestapo foram apreendidos pelo exército soviético após a derrota da Alemanha nazista na Segunda Guerra, em 1945, e levados para Moscou. Na década de 1960, o conjunto foi transferido para o Arquivo Central do Ministério da Defesa da antiga União Soviética e só foi tornado público em 2015, 70 anos após o fim do conflito. A perspectiva é que toda documentação seja digitalizada até 2018, numa parceria entre o Instituto Histórico Alemão em Moscou e a Fundação Max Weber.

— Que eu saiba, em geral, não se tinha conhecimento da existência desses Arquivos da Gestapo — conta Anita. — Há dois anos os arquivos foram disponibilizados, resultado de um acordo entre a Rússia e a Alemanha, que decidiram digitalizá-los para torná-los públicos. Ao tomar conhecimento do seu conteúdo, providenciei a tradução dos documentos para poder trabalhar com eles.

Cartaz da Campanha Prestes que pedia a
libertação de Olga e Anita - Arquivo Pessoal de
Anita Prestes/Divulgação
Entre os documentos do acervo, tornados públicos, está o passaporte emitido pelo consulado alemão para que Olga viajasse, grávida, para o país, em setembro de 1936. Desde sua prisão, em abril daquele ano, a militante recusou-se a fornecer seu nome verdadeiro, declarou que se chamava Maria Prestes e era casada com Luiz Carlos Prestes. Para identificá-la, Filinto Müller, chefe de polícia do governo de Getúlio Vargas, acionou o Itamaraty para conseguir, com a Gestapo, a confirmação do nome de Olga, cuja ficha na polícia secreta foi aberta na década de 1920, por causa de suas atividades consideradas subversivas. A França foi outro país que remeteu informações sobre Olga, a partir das impressões digitais fornecidas pelo governo brasileiro.

Os registros mostram que a comunicação de Olga com Prestes e a família sofreu diversas formas de censura. Após o nascimento de Anita, ela pediu às autoridades carcerárias que enviassem um telegrama ao Brasil para avisar o seu marido, preso no Brasil. Depois, escreveu uma carta com a notícia. As duas mensagens jamais deixaram a Alemanha e a notícia só se espalhou meses depois. Os documentos mostram que Olga também tentou registrar a criança como brasileira na embaixada do país em Berlim, mas seu desejo foi negado pelos governos da Alemanha e do Brasil.

CAMPANHA PRESTES

A relação do regime nazista com a bebê Anita foi marcada por contradições. Por um lado, os oficiais alemães permitiam que Olga recebesse os alimentos enviados por Leocádia e Lygia, mãe e irmã de Prestes, respectivamente. Manter a criança saudável era uma preocupação constante. Por outro lado, todas as tentativas de visita por parte de Leocádia e Lygia foram negadas. Olga também só foi avisada que seria separada da filha, entregue à família do marido, horas antes.

Para Anita, a pressão exercida pela Campanha Prestes, liderada por Leocádia, foi fundamental para garantir um tratamento digno a ela, algo que não ocorreu com os filhos de outras prisioneiras. A sua avó criou uma verdadeira rede internacional de apoio e chegou a viajar à Alemanha com um grupo de senhoras inglesas para tentar interceder pela libertação, mas sem sucesso. Postura oposta à da família de Olga, que vivia em Munique e não se interessou pela sua situação, recusando-se inclusive a receber a comitiva de Leocádia.

Documento de identificação de Anita, cedido pela
Gestapo para ela ser entregue à avó, Leocádia
Prestes - Arquivo da Gestapo/Divulgação
— A pressão exercida sobre as autoridades do III Reich pela Campanha Prestes levou a Gestapo a ter a preocupação de entregar a filha de Olga à avó em boas condições físicas. Por isso recebi um tratamento privilegiado em relação aos filhos de outras prisioneiras. Minha salvação se deveu à solidariedade internacional; razão por que me considero filha da solidariedade internacional — diz Anita.

As cartas trocadas por Olga dão uma dimensão humana à história. Olga, por exemplo, não sabia que sua mãe tinha se recusado a receber a comitiva de Leocádia e chegou a escrever para ela na esperança de obter ajuda. As cartas dirigidas a Prestes mostram um casal apaixonado, apesar da distância e da prisão de ambos. Após Anita ser entregue à avó, foi através das cartas que Olga recebia notícias do desenvolvimento da filha e fotografias. A historiadora diz que as cartas descobertas agora confirmam o que o restante da correspondência, publicada no livro “Anos tormentosos” (Paz e Terra), já apontava.

— Essas cartas atestam o grande amor existente entre meus pais. Conforme foi apontado pelo professor Robert Cohen (pesquisador alemão e autor de livro sobre a correspondência), embora a convivência entre eles tenha durado pouco mais de um ano, “a importância de uma relação não se mede por sua duração. Se quisermos saber alguma coisa sobre o amor entre duas pessoas, não devemos indagar o que as pessoas fazem do amor, mas sim o que o amor faz das pessoas. O que o amor fez de Olga Benario e Carlos Prestes descobrimos em suas cartas.”



FONTE: O Globo


Karl Marx: «Acerca del suicidio» (descarga gratis)

Este libro está compuesto de tres artículos de Karl Marx:
«Acerca del suicidio» (título original: Peuchet: vom Selbstmord), 1846;
«El encarcelamiento de Lady Bulwer-Lytton» (título original: The Imprisonment of Lady Bulwer Lytton), 1858;
«El aumento de la demencia en Gran Bretaña» (título original: The Increase of Lunacy in Great Britain), 1858.
Traducción, edición y estudio introductorio de Ricardo Abduca. Publicado en 2012 por Las Cuarenta, Buenos Aires, Argentina.

Link para download:


sábado, 3 de junho de 2017

terça-feira, 30 de maio de 2017

Para download: HOBSBAWN, Eric. Sobre história

Link para download do livro HOBSBAWN, Eric. Sobre história:

https://drive.google.com/file/d/0B2QTZ6XmnexkSHQ0N19FWDZ3Ukk/view


Encontro com a historiadora Anita Prestes em Ouro Preto e Belo Horizonte (MG)

  • Palestra "A Revolução Russa (outubro de 1917) e a fundação do Partido Comunista no Brasil"
  • Lançamento do livro "Olga Benario Prestes - uma comunista nos arquivos da Gestapo"

Filha de Olga Benario narra morte da mãe a partir de arquivo da Gestapo

MARCO AURÉLIO CANÔNICO, DO RIO

"A descoberta de novos documentos é sempre um acontecimento feliz para o historiador, pois lhe permite completar, aprofundar e corrigir os conhecimentos sobre o tema por ele pesquisado."

A frase com que a historiadora Anita Leocadia Prestes, 80, abre sua obra mais recente define o critério de objetividade com que ela procura se debruçar sobre um tema histórico que lhe é profundamente pessoal: o assassinato de sua mãe, Olga Benario Prestes, pelo regime nazista.

Os documentos a que ela se refere vieram dos arquivos da Gestapo, a polícia secreta do Terceiro Reich alemão, e dizem respeito aos quase seis anos (1936-1942) em que Olga ficou sob o poder dos nazistas, até ser executada em um câmara de gás, aos 34 anos.



Apreendidos pelos soviéticos após o fim da Segunda Guerra e disponibilizados on-line em abril de 2015, foram a base para que a autora escrevesse a recém-lançada biografia "Olga Benario Prestes - Uma Comunista nos Arquivos da Gestapo".

"Ainda em 2015 fui avisada por um historiador alemão, meu conhecido, da abertura do arquivo da Gestapo na internet", diz a autora à Folha, por e-mail. "Como a maior parte dos documentos está em alemão, contei com a colaboração de vários professores para a sua tradução, cujo conhecimento me motivou a escrever esse livro."

A vida da judia comunista entregue ao regime de Hitler pelo governo de Getúlio Vargas já havia sido tema de uma alentada biografia escrita por Fernando Morais e lançada em 1993 -depois adaptada para o cinema, em 2004.

Anita Leocadia diz que seu livro é "uma complementação" daquele e, nesse sentido, passa rapidamente pelos principais episódios da vida de sua mãe até sua prisão pela polícia de Vargas em abril de 1936 e sua extradição para a Alemanha, mesmo grávida, cinco meses depois.

O novo livro centra-se nos anos que Olga Benario passou sob poder dos nazistas. A quantidade de registros oficiais que as autoridades do Reich produziram sobre a prisioneira mostra a importância que atribuíam à "comunista obstinada e astuta".

São oito dossiês (cerca de 2.000 folhas) que a autora cogita ser "a coleção mais abrangente de documentos sobre uma única vítima do fascismo". Destacam-se no material as correspondências trocadas entre Olga e sua família, num total de 55 cartas.

"Os novos documentos confirmam o que já sabíamos a respeito da minha mãe: sua inaudita coragem e intrepidez revolucionária. Ela jamais delatou alguém, jamais abandonou seus compromissos de comunista convicta."

A papelada agora revelada também confirma algo de que Anita Leocadia já tinha ciência: o desinteresse da mãe de Olga, Eugenie Benario, pelo destino de sua filha e de sua neta, por conta da ligação dela com o comunismo.

"Muitos anos depois daqueles acontecimentos, tive contato com alguns primos distantes que me procuraram, mas os parentes próximos, a avó Eugenie e o tio Otto, morreram em 1943, como tantos outros judeus, em campos de concentração", conta a autora.

AUTOBIOGRAFIA

Concluída a obra sobre sua mãe, Anita Leocadia diz estar agora dedicada a escrever suas próprias memórias, que ela vê como "um complemento válido" à biografia de seu pai que ela publicou em 2015 ("Luiz Carlos Prestes: Um Comunista Brasileiro", ed. Boitempo).

"Em certa medida, se justifica pelo fato de, durante a minha já longa trajetória de vida, ter enfrentado as vicissitudes das perseguições movidas contra meu pai e nossa família", afirma.

Ela pretende narrar os "momentos históricos conturbados" por que passou e que a forçaram a longos períodos no exílio.

"Fui processada e condenada pelos tribunais militares da ditadura, tive os direitos políticos cassados, fui anistiada e acompanhei meu pai nos embates internos do PCB, partido em que cheguei a ser dirigente e do qual me afastei junto com Prestes."

A historiadora diz ainda que sua memória guarda "o registro de múltiplos acontecimentos inéditos e fatos pouco conhecidos ou falsificados pelos meios de comunicação a serviço dos interesses dos donos do poder".