sábado, 3 de dezembro de 2016

EVENTO EM HOMENAGEM AO COMANDANTE FIDEL CASTRO

Dia 5 de dezembro, às 19 horas, Museu da República - Palácio Do Catete - Rio De Janeiro


Sessão gratuita de cine-debate com a exibição do filme de curta-metragem "Todo Guantánamo é Nosso", do diretor Hernando Calvo Ospina. O filme tem duração de 37 minutos. 

Desde 2002 a palavra «Guantánamo» se popularizou mundialmente, quando o governo dos EUA abriu um centro de detenção e tortura em uma base militar que leva esse nome. 

O que poucos sabem é que esse território pertence a Cuba, que foi e está ocupado ilegalmente pelos estadunidenses desde 1933.

Mais informações: https://www.facebook.com/events/1608449206128020/



segunda-feira, 28 de novembro de 2016

Fidel vive

La soberanía nacional es intangible y no se negocia

Por Fernando Martínez Heredia*

La noche del 25 de noviembre, sesenta años después de aquella en que salió de Tuxpan al frente de la expedición liberadora, partió otra vez de viaje Fidel Castro.

Tres años antes del Granma había encabezado una acción revolucionaria que sorprendió al país por la audacia, valentía y espíritu de sacrificio de los participantes, y provocó el rechazo a la orgía de crímenes con la que respondió la dictadura que se había implantado en 1952. Pero aquel hecho parecía ir contra lo que se consideraba posible, y ninguna fuerza política lo apoyó.

En la soledad de su celda, más solitaria porque Fidel y sus compañeros estaban prácticamente solos, escribió: “Las masas están listas, solo necesitan que se les muestre el camino verdadero”. Parecía un iluso, pero era un visionario.

Al iniciar la guerra revolucionaria, Fidel abrió la brecha para que lo imposible dejara de serlo y el pueblo se levantara. y le brindó un lugar donde pelear a todo el que quisiera convertir sus ideales en actuación. En junio de 1958, cuando era de vida o muerte que la gran ofensiva enemiga no aplastara a la vanguardia de la Sierra Maestra, le escribió a Celia Sánchez que luchar contra el imperialismo norteamericano iba a convertirse en su destino verdadero.

Otra vez Fidel veía más lejos que nadie, avizoraba, pero ahora con un arma en la mano y una revolución andando.

Honró cumplidamente la promesa implícita en aquellas palabras. La vida entera combatió al imperialismo norteamericano, y supo vencerlo, mantenerlo a raya, obligarlo a reconocer el poder y la grandeza moral de la patria cubana. Pero, sobre todo, enseñó a todos los cubanos a ser antimperialistas, a saber que esa es una condición necesaria para ser cubano, que contra el imperialismo la orden de combatir siempre está dada, que como dijo un día el Che –su compañero del alma—, no se le puede conceder ni un tantito así. Que esa es una constante permanente de la política revolucionaria.

La soberanía nacional es intangible, nos enseñó Fidel, y no se negocia.

A partir del triunfo, la vanguardia se fue convirtiendo en millones, y la explotación del trabajo ajeno, las humillaciones, discriminaciones y desprecios dejaron de ser hechos naturales para convertirse en crímenes. Fidel fue el principal protagonista de la gran revolución socialista, que cambió las vidas, las relaciones sociales, los sueños de la gente y de las familias, las comunidades y la nación. Para lograrlo se convirtió, como para todo lo importante, en el conductor, el educador popular, el líder amado, la pieza maestra del tablero intrincado de la unidad de los revolucionarios y del pueblo.

Hubo que unir en una sola revolución al socialismo y la liberación nacional. Ahora, para todos, la actuación tuvo que consistir, al mismo tiempo, en estudio, trabajo y fusil. Ahora los individuos de vanguardia se elegían en asambleas y el trabajo realizado era el mayor timbre de honor. En las grandes jornadas nos unimos todos. Fidel fue –como cantara el poeta—la mira del fusil, y el pueblo todo –como dijera el Che—se volvió un Maceo. Y a diferencia de los vehículos corrientes, el carro de la Revolución no tiene marcha atrás. Fidel dijo de manera tajante, hace más de veinte años, que en este país no volverá a mandar nunca una nueva clase de ricos.

La nueva y mayor victoria de Fidel fue que el pueblo entero se cambiara a sí mismo y se armara con nuevas cualidades suyas, y la conciencia social confundiera sin temor los nombres de comunista y fidelista. A su sombra, las conquistas se convirtieron en leyes, y las leyes en costumbres.

Un gran historiador peruano, un compañero mariateguista, estaba preocupado por un posible culto a la personalidad de Fidel, pero después que hizo un recorrido por el país me dijo: “Ahora lo he comprendido todo. Fidel es un seudónimo colectivo.”

Fidel fue el mayor impulsor y dirigente del internacionalismo, ese brusco y hermoso crecimiento de las cualidades humanas que le brinda más a quien lo presta que a quien lo recibe. Más allá de las grandes frases –“por Vietnam estamos dispuestos a dar nuestra propia sangre” o “no queremos construir un paraíso en la falda de un volcán”—Fidel amplió y desarrolló en muy alto grado el contenido y el alcance de las prácticas y las ideas revolucionarias mundiales mediante el internacionalismo cubano. Apoyo solidario sin exigencias, combatientes, médicos, maestros, técnicos, ejemplo impar de quienes jamás dieron lo que les sobraba, paradigma revolucionario, con Fidel siempre al frente, audaz y fraterno,

En 2006, ante una enfermedad muy grave, tomó decisiones que nadie le pedía ni quería. Fue más grande aún cuan dejó ser, por voluntad propia, el dirigente máximo del Estado y del Partido, la posición mediante la cual había servido al pueblo durante tantos años. Ya hacía mucho tiempo que su inmenso prestigio había trascendido todas las fronteras.

Entonces Fidel se concedió un poco de lo que se había privado conscientemente desde el inicio de su acción revolucionaria: reflexionar tranquilamente, sin la urgencia y la responsabilidad de decidir y actuar de inmediato. El hombre que tuvo que ser soldado para que hubiera libertad y justicia para todos, y ejercer un poder enorme para que el poder estuviera al servicio del proyecto liberador, ahora se convirtió en soldado de las ideas, mientras seguía entregándole al pueblo el poder de su inconmensurable fuerza moral.

Ahora parece, de momento, que ya no está, porque se ha ido en una expedición más larga, más lejos. Pero me atrevo a afirmar que no se sintió preocupado al partir. Seguramente, afincado en su prodigioso optimismo histórico, Fidel sabía que su pueblo lo tendrá siempre por maestro, junto al maestro suyo, José Martí. Y sabe que, para seguir siempre su magisterio, las hijas y los hijos de este pueblo crearán, como hacía él, arbitrarán soluciones y encontrarán y plantearán bien los nuevos problemas, como hacía él, derrotarán los imposibles, como hacía él, defenderán la justicia y la libertad a cualquier costo, como hacía él, se sentirán parte de la Humanidad que resiste y lucha, como él, y soñarán, como el, el futuro luminoso.

Fidel no ha muerto. No muere, porque lo mantenemos vivo.

* Fernando Martínez Heredia: filósofo y ensayista cubano. Es Premio Nacional de Ciencias Sociales. Entre otros libros ha publicado “El corrimiento hacia el rojo” y “Repensar el socialismo”.

FUENTE: Cubadebate

El concepto de Revolución de Fidel


sábado, 26 de novembro de 2016

O Fidel que conheci

Por Ignacio Ramonet

Fidel morreu, mas é imortal. Poucos homens conheceram a glória de entrar vivos na lenda e na história. Fidel é um deles.

Fidel morreu, mas é imortal. Poucos homens conheceram a glória de entrar vivos na lenda e na história. Fidel é um deles. Pertenceu a essa geração de insurgentes míticos – Nelson Mandela, Patrice Lumumba, Amilcar Cabral, Che Guevara, Camilo Torres, Turcios Lima, Ahmed Ben Barka – que, persiguindo um ideal de justiça, se iniciaram, nos anos 1950, na ação política com a ambição e a esperança de mudar um mundo de desigualdades e de discriminações, marcado pelo começo da guerra fria entre a União Soviética e os Estados Unidos.

Naquela época, em mais da metade do planeta, no Vietnã, na Argélia, em Guinea-Bissau, os povos oprimidos se revoltavam. A humanidade ainda estava, nessa época, em grande parte submetida à infâmia da colonização. Quase toda a África e boa parte da Ásia se encontravam ainda dominadas, avassaladas pelos velhos impérios ocidentais. Enquanto isso, as nações da América Latina, independentes na teoria há um século e meio, continuavam sendo exploradas por minorias privilegiadas, submetidas à discriminação social e étnica, muitas vezes marcadas por ditaduras sangrentas, amparadas por Washington.

Fidel suportou a investida de nada menos que dez presidentes estadounidenses (Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush pai, Clinton e Bush filho). Teve relações com os principais líderes que marcaram o mundo depois da Segunda Guerra Mundial (Nehru, Nasser, Tito, Jrushov, Olaf Palme, Ben Bella, Boumedienne, Arafat, Indira Gandhi, Salvador Allende, Brezhnev, Gorbatchov, François Mitterrand, João Paulo II, o rei Juan Carlos, etc). E conheceu alguns dos principais intelectuais e artistas do seu tempo (Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Arthur Miller, Pablo Neruda, Jorge Amado, Ragael Alberti, Guayasamin, Cartier-Bresson, José Saramago, Gabriel Garcia Marquez, Eduardo Galeano, Noam Chomsky, etc). Sob sua direção, seu pequeno país (100.000 km², 11 milhões de habitantes) pôde conduzir uma política de grande potência em escala mundial, batendo de frente até com os Estados Unidos, cujos dirigentes não conseguiram derrubá-lo, nem eliminá-lo, nem sequer modificar o rumo da Revolução Cubana. E finalmente, em dezembro de 2014, tiveram que admitir o fracasso das suas políticas anticubanas, sua derrota diplomática e iniciar um processo de normalização que acarretava no respeito ao sistema político cubano.

Em outubro de 1962, a Terceira Guerra Mundial esteve a ponto de explodir por causa da atitude do governo dos Estados Unidos, que protestava contra a instalação de mísseis nucleares soviéticos em Cuba, cuja função era, acima de tudo, impedir outro desembarque militar como o da Playa Giron (Baía dos Porcos) ou outro diretamente realizado pelas forças armadas estadounidenses para derrubar a revolução cubana.

Há desde mais de 50 anos, Washington (apesar do restabelecimento de relações diplomáticas) tem imposto a Cuba um devastador embargo comercial – reforçado nos anos 1990 pelas leis Helms-Burton e Torricelli – que impede o seu desenvolvimento econômico normal. Com consequências trágicas para seus habitantes. Além disso, Washington continua conduzindo uma guerra ideológica e midiática permanente contra Havana através das pontentes Radio Marti e TV Marti, instaladas na Flórida para inundar Cuba de propaganda como nos piores tempos da guerra fria. Por outro lado, várias organizações terroristas – Alpha 66 e Omega 7 – hostis al regime cubano têm sede na Flórida, onde possuem campos de treinamento e de onde enviaram regularmente, com a cumplicidade passiva das autoridades estadounidenses, comandos armados para cometer atentados. Cuba é um dos países que mais vítimas teve (cerca de 3.500 mortos) e que mais sofreu com o terrorismo nos últimos 60 anos.

Diante de tantos permanentes ataques, as autoridades cubanas anunciaram, no âmbito interior, a união a qualquer custo. E aplicaram à sua maneira o velho lema de São Inácio de Loyola: “Em uma fortaleza assediada, toda dissidência é traição”. Mas nunca houve, até a morte de Fidel, nenhum culto à personalidade. Nem retratos oficiais, nem estátuas, nem selos, nem moedas, nem ruas, nem edifícios, nem monumentos com o nome ou a figura de Fidel, nem de nenhum dos líderes vivos da Revolução. Cuba, um pequeno país apegado à sua soberania, obteve sob a direção de Fidel Castro, apesar da perseguição exterior permanente, resultados excepcionais em matéria de desenvolvimento humano: abolição do racismo, emancipação da mulher, erradicação do analfabetismo, redução drástica da mortalidade infantil, elevação do nível cultural geral... Em questão de educação, de saúde, de pesquisa médica e de esporte, Cuba teve níveis que a situam no grupo de nações mais eficientes.

Sua diplomacia segue sendo uma das mais ativas do mundo. Havana, nos anos 1960 e 1970, apoiou o combate das guerrilhas em muitos países da América Central (El Salvador, Guatemala, Nicarágua) e do Sul (Colômbia, Venezuela, Bolívia, Argentina). As forças armadas cubanas participaram em campanhas militares de grande envergadura, particularmente nas guerras da Etiópia e da Angola. Sua intervenção neste último país resultou na derrota das divisões de elite da República da África do Sul, o que acelerou de maneira indiscutível a queda do regime racista do apartheid.

A Revolução cubana, da qual Fidel Castro era o inspirador, o teórico e o líder, continua sendo hoje, graças a seus êxitos e apesar das suas carências, uma referência importante para milhões de deserdados do planeta. Cá ou lá, na América Latina e em outras partes do mundo, mulheres e homens protestam, lutam e às vezes morrem para tentar estabelecer regimes inspirados pelo modelo cubano.
A queda do muro de Berlim em 1989, a desaparição da União Soviética em 1991 e o fracasso histórico do socialismo de Estado não modificaram o sonho de Fidel Castro de instaurar em Cuba um novo tipo de sociedade, mais justa, mais saudável, mais educada, sem privatizações nem discriminações de nenhum tipo, e com uma cultura global total.

Até a véspera do seu falecimento aos 90 anos, continuava atuando em defesa da ecologia e do meio ambiente, e contra a globalização neoliberal, continuava na trincheira, na primeira fila, conduzindo a batalha pelas ideias nas quais acreditava e às quais nada nem ninguém lhe fez renunciar. No panteão mundial consagrado àqueles que lutaram com mais empenho pela justiça social e que mais abundaram solidariedade a favor dos oprimidos da Terra, Fidel Castro – agrade ou não aos seus detratores – tem um lugar reservado.

FONTE: Opera Mundi

Fidel en el pincel de Guayasamín

 #HastaSiempreComandante





Fidel, por Eduardo Galeano

“E seus inimigos não dizem que apesar de todos os pesares, das agressões de fora e das arbitrariedades de dentro, essa ilha sofrida mas obstinadamente alegre gerou a sociedade latino-americana menos injusta”

Falando à multidão, num longuíssimo discurso na Praça da Revolução, Havana

Seus inimigos dizem que foi rei sem coroa e que confundia a unidade com a unanimidade.
E nisso seus inimigos têm razão.

Seus inimigos dizem que, se Napoleão tivesse tido um jornal como o Granma, nenhum francês ficaria sabendo do desastre de Waterloo.
E nisso seus inimigos têm razão.

Seus inimigos dizem que exerceu o poder falando muito e escutando pouco, porque estava mais acostumado aos ecos que às vozes.

E nisso seus inimigos têm razão.

Mas seus inimigos não dizem que não foi para posar para a História que abriu o peito para as balas quando veio a invasão, que enfrentou os furacões de igual pra igual, de furacão a furacão, que sobreviveu a 637 atentados, que sua contagiosa energia foi decisiva para transformar uma colônia em pátria e que não foi nem por feitiço de mandinga nem por milagre de Deus que essa nova pátria conseguiu sobreviver a dez presidentes dos Estados Unidos, que já estavam com o guardanapo no pescoço para almoçá-la de faca e garfo.

E seus inimigos não dizem que Cuba é um raro país que não compete na Copa Mundial do Capacho.

E não dizem que essa revolução, crescida no castigo, é o que pôde ser e não o quis ser. Nem dizem que em grande medida o muro entre o desejo e a realidade foi se fazendo mais alto e mais largo graças ao bloqueio imperial, que afogou o desenvolvimento da democracia a la cubana, obrigou a militarização da sociedade e outorgou à burocracia, que para cada solução tem um problema, os argumentos que necessitava para se justificar e perpetuar.

E não dizem que apesar de todos os pesares, apesar das agressões de fora e das arbitrariedades de dentro, essa ilha sofrida mas obstinadamente alegre gerou a sociedade latino-americana menos injusta.

E seus inimigos não dizem que essa façanha foi obra do sacrifício de seu povo, mas também foi obra da pertinaz vontade e do antiquado sentido de honra desse cavalheiro que sempre se bateu pelos perdedores, como um certo Dom Quixote, seu famoso colega dos campos de batalha.

(Do livro “Espelhos, uma história quase universal”)

Tradução: Eric Nepomuceno


Fidel es único en la Historia

Breve cronología de la vida de Fidel
"Condenadme, no importa, la Historia me absolverá".


– 13 de agosto de 1926: Nace en Birán, en el oriente de Cuba.

– 1931-1945: Estudia en la escuela marista y en colegios jesuitas.

– 4 de septiembre de 1945: Ingresa a estudiar derecho en la Universidad de La Habana, donde comienza su actividad política.

– Julio a septiembre de 1947: Participa en frustrada expedición contra dictador dominicano Rafael Trujillo.

– 9 de abril de 1948: Participa en “El Bogotazo”.

– Septiembre de 1950: Se gradúa de abogado en Universidad de La Habana.

– 10 de marzo de 1952: Golpe de Estado de Fulgencio Batista.

– 26 de julio de 1953: Lidera el asalto al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba.

– 1 agosto de 1953: Capturado y encarcelado.

– 16 de octubre de 1953: Se defiende en juicio con el alegato “La historia me absolverá”. Es condenado a 15 años.

– 15 de mayo de 1955: Sale de prisión amnistiado.

– 12 junio de 1955: Funda el Movimiento 26 de Julio.

– 7 julio de 1955: Se exilia en México, donde conoce al argentino Ernesto Guevara, el “Che”.

– 2 diciembre de 1956: Tras zarpar de México, 82 hombres al mando de Fidel desembarcan en Cuba en el yate Granma. Comienza la lucha guerrillera en la Sierra Maestra.

– 1 de enero de 1959: Triunfa la revolución tras la huida de Batista.

– 8 de enero de 1959: Fidel entra victorioso a La Habana.

– 17 de mayo de 1959: Empieza la Reforma Agraria.

– 28 de octubre de 1959: Muere en un accidente aéreo el comandante Camilo Cienfuegos.

– 16 de abril de 1961: Proclama el carácter socialista de la revolución.

– 17 al de 19 abril de 1961: Dirige las fuerzas que derrotan la invasión mercenaria por Playa Girón.

– 22 al 28 de octubre de 1962: “Nunca brilló más un estadista”, como dijo el Che de él sobre los momentos de la Crisis de Octubre.

– Octubre de 1975: Tropas cubanas participan en la guerra de Angola, decisiva para el fin del Apartheid en Sudáfrica y la liberación de Namibia.

– 5 de agosto de 1994: Enfrenta a pecho descubierto en La Habana los disturbios en el Malecón de La Habana.

– 21 al 26 de enero de 1998: Recibe al papa Juan Pablo II.

– Noviembre de 1999: Comienza la batalla por del retorno del niño Elián González.

– 31 de julio del 2006: Enferma de gravedad

– 29 de marzo del 2007: Se estrena como redactor de sus Reflexiones, que comienzan a aparecer en la prensa.

– 19 de febrero del 2008: Renuncia a sus cargos frente a la dirección del gobierno y del Estado.

– 24 de febrero del 2008: Raúl Castro encabeza la dirección del Partido y del Estado cubanos.

– 19 de abril del 2011: Renuncia al cargo de primer secretario del Partido Comunista.

– 28 de marzo del 2012: Se reúne con el papa Benedicto XVI en la Nunciatura en La Habana.

– 5 de marzo del 2013: Muere Hugo Chávez.

– 17 de diciembre del 2014: Raúl y el presidente Barack Obama anuncian el inicio del proceso para el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y EEUU.

– 20 de julio del 2015: Cuba y Estados Unidos restablecen relaciones diplomáticas.

– 25 de noviembre del 2016: Muere a los 90 años, lo anuncia Raúl.

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE, CAMARADA FIDEL CASTRO!

Se nos fue Fidel, ¿qué vamos a hacer sin él? Tenemos que hacer lo que él nos dijo: mantener la Revolución.


“Pronto deberé cumplir 90 años, nunca se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo; fue capricho del azar. Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos. A nuestros hermanos de América Latina y del mundo debemos trasmitirles que el pueblo cubano vencerá.” Fidel, en el VII Congreso del Partido, abril 19 de 2016


Fidel Castro pronunció discurso en clausura de VII Congreso del PCC, Abril 19 de 2016



terça-feira, 8 de novembro de 2016

Cortes e congelamento: a PEC 55 e o golpe nas universidades públicas

Por Simone Silva

Desde que publicamos o artigo “Um novo padrão de financiamento e um novo tipo de pesquisa”[i], faz um ano, mudanças importantes foram efetivadas na ciência e tecnologia (C&T). A aprovação do Marco Legal de C&T – Lei 13.243/16 em janeiro, temática também tratada em artigo,[ii] foi a consolidação, por meio de lei, do novo padrão ao qual nos referimos no primeiro artigo. Após a ascensão do governo ilegítimo à Presidência da República, as medidas seguem aprofundando a crise e alterando a relação do Estado com a C&T produzida nas universidades públicas. Após fundir o Ministério de C&Ti ao Ministério das Comunicações, o governo anuncia a intenção de subordinar o Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico (CNPq), a Financiadora de Estudos e Projetos (Finep), a Agência Espacial Brasileira (AEB) e a Comissão Nacional de Energia Nuclear (Cnem)  a uma Coordenação Geral de Serviços Postais e de Governança e Acompanhamento de Empresas Estatais e Entidades Vinculadas, que pertencerá a uma diretoria com o mesmo nome e, que, por sua vez, responderá à Secretária Executiva do Ministério que já não é mais somente de C&Ti. Somado aos freqüentes cortes de verbas e bolsas, o cenário constituído consolida a intenção de estabelecer um novo padrão da pesquisa nas universidades públicas que pode provocar alterações importantes em sua estrutura.

A história da C&T no Brasil está marcada pelas especificidades da opção por um projeto de desenvolvimento dependente. A regulamentação da pós-graduação no Brasil talvez seja o melhor exemplo da opção pela heteronomia.  A tentativa de criar uma pós-graduação no Brasil como cópia pastiche do modelo estadunidense expõe o nível de abstenção que as frações burguesas e o governo brasileiro assumiram em relação à produção de algum projeto que representasse culturalmente o país. A palavra autonomia fui subtraída do dicionário desses senhores como procedimento necessário para que o projeto de desenvolvimento do país tivesse o formato dos acordos bilaterais realizados no período.

Para falar de desenvolvimento científico, vale sempre lembrar que, no Brasil, a pesquisa se realiza fundamentalmente nos programas de pós-graduação, e que a consolidação dela se deu no período da ditadura empresarial-militar sob as bases dos Planos Nacionais de Desenvolvimento elaborados e controlados pelo governo, em parceria com as frações burguesas locais. Assim, os mais bem avaliados cursos de mestrado e doutorado atualmente, em sua maioria, foram criados neste período e beneficiados com os investimentos do período militar. Mas, também viviam sob o controle do Estado. O CNPq chegou a estar diretamente subordinado à Secretaria de Planejamento da Presidência da República (Seplan).

Embora existissem polos de resistência, não só no movimento docente e estudantil organizado, mas de membros da academia que, individualmente ou através de fóruns da comunidade científica, criticavam a ditadura e as investidas, em sua maioria bem-sucedidas, de controle da produção científica, os altos investimentos do período promoveram algum grau de hesitação em relação à defesa da autonomia por algumas associações científicas, as quais “parecia[m], num sentido mais amplo, ter aceito o lugar que o regime militar queria que a ciência (e a comunidade científica) ocupasse na formação social brasileira”[iii]. No entanto, quando os investimentos minguaram a autonomia voltou a ser a preocupação de boa parte da sociedade acadêmica. A mesma sociedade acadêmica que, logo depois, convocada por sua autoridade no campo científico, adquirida por meio da aquisição do monopólio de determinação do que pode ser validado como ciência[iv], assume o papel de administrar a distribuição dos parcos recursos para a pesquisa, elaborando políticas de avaliação para a contenção da distribuição das verbas aos programas de pós-graduação. Vale ressaltar que aqueles que elaboraram e implantaram as políticas de avaliação, em grande parte, nunca foram submetidos a elas para conseguir financiamento.

A Reforma do Estado motiva alterações importantes por meio das políticas de financiamento. As fundações de apoio (1994) e os fundos setoriais (1999) constituem uma nova porta para a entrada de financiamento público ou privado. Mas, é a partir do século XXI que a ofensiva na aproximação entre a ciência e tecnologia desenvolvida no âmbito da pós-graduação das instituições federais de ensino e as demandas das empresas se consolidam. Decerto, este novo quadro vai influenciar as universidades públicas tanto do ponto de vista de sua estrutura (ensino, pesquisa e extensão), quando do ponto de vista de sua produção científica.

As leis aprovadas neste período promovem um salto importante na aproximação universidade-empresa. A Lei de Inovação Tecnológica (10.973/04) estimula sobremaneira esta relação, esgueirando-se de cobrar que as empresas privadas constituam seus próprios centros de pesquisa. Ao contrário, as universidades estão sendo instadas a desenvolver Produção & Desenvolvimento – P&D. A criação da Embrapii – Empresa Brasileira de Pesquisa e Inovação Industrial, uma organização social, cujo objetivo é compartilhar os riscos da inovação com as empresas, permitindo a elas buscar uma melhor colocação na competitividade internacional, tem aumentando o credenciamento de programas de pesquisas de universidades e institutos federais. De forma semelhante, tem aumentado o número de parques tecnológicos com a presença de grandes empresas nos campi das universidades públicas. A aprovação do marco legal de C&T em janeiro é a cereja do bolo da festa das empresas nas universidades públicas.

Contudo, o projeto não é somente a aproximação entre a universidade e a empresa. Há ainda a substituição de financiamento, o que acreditamos que irá criar um novo padrão de pesquisa. A redução do financiamento público à pós-graduação, além de economizar em gastos com políticas de interesse público, cria uma situação de caos e faz com que pesquisadores e instituições justifiquem a presença das empresas como única fonte de financiamento possível, o que muda o caráter da universidade.

A partir de 2015, há uma drástica redução de investimentos públicos em pesquisa. Neste ano, os cursos de pós-graduação foram surpreendidos com o corte de 75% nas verbas do Proap – Programa de Apoio à Pós-Graduação e de responsabilidade da Capes.  Esta verba é destinada ao apoio da produção científica, como, por exemplo, a divulgação de eventos científicos. As bolsas de iniciação científica também foram reduzidas. Destinadas a graduandos, estas bolsas são fundamentais na relação básica da formação – ensino e pesquisa. A urgência das pesquisas e a vontade dos estudantes de fazerem parte dela tem gerado granduandos pesquisadores sem nenhum auxílio financeiro.

Em março de 2016, a Capes bloqueou cerca de 7 mil de bolsas de Demanda Social por considerá-las ociosas. No entanto, eram bolsas em transição de mestrandos ou doutorandos que haviam defendido suas dissertações e teses para novos alunos. A redução das bolsas de pesquisa no exterior e o fim do programa Ciência Sem Fronteiras são mais algumas contribuições para a negligência com a pesquisa nas universidades. A propósito, até o momento os maiores cortes aconteceram nas bolsas de pesquisa no exterior. No CNPq, a curva ascendente que partiu, em 2013, de 401 milhões de reais para 808 milhões, no ano seguinte, teve uma pequena queda no ano de 2015, 724,5 milhões, e o seu fim em 2016, quando nenhuma bolsa exterior foi oferecida. A Capes ofereceu este ano apenas 2000 bolsas de 12 meses para pesquisa no exterior e está orientando que se divida as bolsas em até quatro meses para atender um número maior de alunos, mesmo que isto reduza o tempo de pesquisa. Em outubro de 2016, mais um corte está sendo anunciado: o CNPq parece estar programando para os próximos dias um corte de 20 a 30% nas bolsas de pesquisas de mestrandos, doutorandos e bolsas de produtividade. É este quadro de redução de bolsas e verbas que a nefasta PEC 55 pretende congelar por duas décadas. Toda redução realizada antes da aprovação deste descalabro tende a reduzir ainda mais os investimentos na área de pesquisa desenvolvida nas universidades.

A anexação dos ministérios e a subjugação das agências e conselhos indicam que as atuais políticas para a C&T em muito se diferem do período da ditadura empresarial-militar, quando os investimentos e o interesse pelo controle por parte do Estado tinham outra dimensão. O quadro hoje é o inverso. O governo, tal qual durante o governo Collor quando o ministério de C&T foi transformado em secretaria, reduz o papel do ministério e corta investimentos. O novo ministro, Gilberto Kassab, está promovendo uma sequência de substituições nos principais órgãos que regulam e fomentam a pesquisa. Mudou o presidente da Capes, da Finep e do CNPq. Para a coordenação da Capes, depois da saída de Jorge Guimarães, que foi estacionar na presidência da Embrappi, o governo anterior havia nomeado Carlos Afonso Nobre (ITA) em 2015, e o atual governo o substituiu por Abílio Baeta (UFRGS), presidente da Capes no governo de FHC.  No caso da Finep, Wanderley de Souza (UFRJ) foi substituído por Marcos Cintra (FGV-SP), que foi secretário do Planejamento, Privatização e Parceria do município de São Paulo durante o governo de Paulo Maluf. O CNPq terá Mario Neto Borges (UFSJ), professor aposentado e ex-reitor como seu presidente.

Entender que a luta em defesa da universidade pública não pode acontecer de acordo com questões corporativistas é a necessidade básica para enfrentar essa situação catastrófica.

A questão não é salarial, nem bolsas de graduação, mestrado e doutorado, nem ainda as condições de trabalho. A questão é a crise como projeto para a universidade, que em pouco tempo a inviabilizará. E a crise são todos estes elementos agregados às políticas de parcerias com o setor privado e a transformação da produção científica e tecnológica em produção e desenvolvimento para empresas. Infelizmente, em muitos momentos só se enxerga o problema que se quer enxergar evitando encarar a complexidade da situação. A SBPC meses atrás estava empolgada com a aprovação do marco legal e imputava à lei a possibilidade do Brasil “dar certo na inovação tal qual já deu certo na ciência”. Para a SBPC, o caminho é o marco legal já que este tem o objetivo de estimular e simplificar o processo de inovação, estabelecendo uma relação mais próxima entre pesquisa, governo e empresas.[v] Atualmente, a mesma SBPC tem protestado contra a fusão dos ministérios, o corte de bolsas e verbas e o rebaixamento dos conselhos e agencias de pesquisa na estrutura do novo ministério. Por vezes, as autoridades científicas atuam em defesa das questões que lhes afligem pontualmente, sem olhar para o conjunto do projeto. Ao não analisar a totalidade das políticas para a pesquisa no Brasil, seus nexos e as implicações para a universidade pública, as lutas pontuais, mesmo se atendidas momentaneamente, não mudam o curso do projeto catastrófico em curso.

O discurso insistente dos governos e das frações burguesas de que a Educação e a Ciência são elementos essenciais para o desenvolvimento do país se torna cada dia mais vazio. As medidas aplicadas ou em curso apontam para uma situação cada vez mais de dependência. Nenhuma possibilidade de autopropulsão de um projeto de desenvolvimento que atenda às necessidades da população. Investimentos direcionados às demandas empresariais visando ao compartilhamento de riscos das empresas na competitividade da inovação, buscando ajudá-las a obter melhores condições no mercado internacional por intermédio do dinheiro público e da universidade pública, não parece ser um bom projeto de desenvolvimento do país que se preocupe com as questões prementes para a garantia do bem-estar dos povos.

Com efeito, a ciência e a tecnologia têm um papel importante no processo de acumulação de capital. No Brasil, 85% da pesquisa é realizada nos programas de pós-graduação da universidade pública, o que contribui para transformá-la em um espaço privilegiado do saber.  Por sua vez, os empresários, em lugar de investir em seus próprios centros de pesquisa e desenvolvimento e contratar cientistas formados pela universidade para seu quadro funcional, optam, como parasitas, por utilizar a universidade, seus pesquisadores e até seu espaço físico, interferindo, assim, nas caraterísticas da produção científica. Cortar verbas e bolsas é, portanto,  um artifício que, além de significar uma falsa economia de gastos públicos, cumpre o papel de empurrar a comunidade universitária a se submeter às empresas para obter financiamento, abrindo mão da autonomia da pesquisa, admitindo a constituição ao novo padrão de pesquisa, que prioriza o capital, e abandonando a função social da universidade.

Notas

[i] SILVA, S. Um novo padrão de financiamento e um novo tipo de pesquisa. Blog Junho, 16 out. 2015. Disponível em http://bit.ly/1SsENvH

[ii] SILVA, S. O novo marco de C&T e o desmantelamento da universidade pública. Blog Junho, 16 fev. 2016. Disponível em http://bit.ly/2bsBOGd

[iii] FERNANDES, A.F. A Construção da ciência no Brasil e a SBPC. 2ª ed. Editora. Brasília, 2000. p.35).

[iv] BOURDIEU, P. O campo científico. In: Ortiz, Renato (org.), Sociologia. São Paulo, Ática, 1983.

[v]“Especialista discutem a aplicação do Marco”. SBPC, 02/05/2016.  Disponível em http://bit.ly/2eAJQeQ

FONTE: Blog JUNHO

sábado, 5 de novembro de 2016

Revista francesa denuncia descaso da mídia brasileira com ocupações de escolas em todo o país

Milhares de escolas e universidades ocupadas, no Brasil, contra as políticas de austeridade
Em artigo publicado pela revista francesa Basta! com a manchete "Milhares de escolas e universidades ocupadas, no Brasil, contra as políticas de austeridade", jornalista afirma que quando o mainstream da mídia fala, é para estigmatizar os estudantes

Texto publicado originalmente em BASTA! | Traduzido por Luc Duffles Aldon, MD18, para o Mídia Ninja

No último dia 3 de outubro, em São José dos Pinhais, no Estado brasileiro do Paraná (sul do Brasil), um grupo de secundaristas decidiu ocupar sua escola. Eles contestam as políticas do governo de direita de Michel Temer. O movimento ganhou força rapidamente. Em todo o Brasil, cerca de 1.200 escolas públicas estão atualmente ocupadas por alunos, e também uma centena de universidades. A maioria está no Estado do Paraná onde ocupam a metade das escolas, cerca de 800 colégios.

Os alunos e os estudantes se opõem ao projeto de reforma da educação pensado pelo atual governo de direita, mas também à reforma constitucional que prevê o congelamento dos gastos públicos por vinte anos, incluindo os da educação e da saúde (ver artigo do BastaMag 14/10). Este novo movimento estudantil também desafia o projeto dito da "Escola Sem Partido" iniciado pelos conservadores, que visa eliminar todas as formas de pensamento crítico, rotulados de esquerda, na educação.

Uma escola sem um partido é uma escola sem senso crítico, é uma escola racista, é uma escola homofóbica (…) Estamos aqui por ideais falou corajosamente uma estudante de 16 anos, Ana Júlia Ribeiro, no dia 31 de outubro. Ela falava na frente dos deputados do Paraná para explicar as razões do movimento.
Nas escolas ocupadas, jovens trabalham em comissões e fazem assembleias para decidir de suas ações. No dia 26 de outubro, representantes de cerca de 600 escolas ocupadas no Paraná, se reuniram em assembleia geral conjunta para decidir sobre a continuidade do movimento pela "educação pública gratuita e de qualidade", como o defende a União Brasileira Estudantes. O movimento se afirma com forte independência a qualquer partido político, mesmo que seja oposição ao governo de Michel Temer. Ele escapa até agora das tentativas de recuperação pelos sindicatos e os partidos da esquerda institucional.

Um movimento de jovens pobres que se expande e ataca a política de austeridade

Os estudantes brasileiros já se mobilizaram massivamente no ano passado, especialmente no Estado de São Paulo. Centenas de escolas públicas foram ocupadas por seus alunos, dia e noite durante várias semanas, em oposição ao projeto do governador de fechar vários estabelecimentos de ensino.

"Marcado pela espontaneidade e pelo seu caráter essencialmente horizontal, sem hierarquia, esse movimento está na vanguarda da luta contra o governo federal, do conservadorismo das camadas superiores e da nova onda de políticas de austeridade”, analisa de Glauber Aquiles Sezerino, sociólogo, administrador da associação Autres Brésils. “Em junho de 2013 durante protestos contra o aumento da tarifa do transporte, ou os "rolêzinhos" esses "passeios" de jovens da periferia em centros comerciais destinados às camadas mais privilegiadas, já eram movimentos espontâneos e autônomos. Mas, até então, os protestos se focalizaram numa reivindicação limitada, como a tarifa do transporte, a repartição das escolas ou o acesso a lazeres. Agora, as palavras de ordem são mais amplas, e visam diretamente as políticas de austeridade econômica e a falta de diálogo do governo federal."

Diante dessa nova dinâmica, o governo federal, os governos estaduais e vários partidos de direita estão pouco abertos ao diálogo. As autoridades não hesitam em chamar a polícia militar para reprimir violentamente as ocupações, como na semana passada no Estado de Santa Catarina (Sul), onde a polícia apontou armas para os alunos. Em São Paulo, a polícia evacuou pelo uso da força as ocupações que apenas começavam, como no dia 25 de outubro, no norte da capital econômica do país. Apesar da importância do movimento, a grande imprensa mainstream levou semanas para se interessar. Na maioria das vezes, para estigmatizar estes estudantes.

FONTE: O Cafezinho