segunda-feira, 4 de maio de 2015

Atilio Borón: “¡Pobre Don Salvador, se debe estar revolcando en su tumba con el PS!”

El politólogo argentino es categórico: el Partido Socialista no es de izquierda hace mucho tiempo. Critica a Isabel Allende por reunirse con la esposa de Leopoldo López y afirma, respecto a la región, que las conquistas sociales de los gobiernos progresistas difícilmente serán revertidas.


Por Patricio López (@patriciolopezp) | 04/05/2015



Por haber vivido aquí y por tener un hijo chileno, Atilio Borón es un actualizado conocedor de la realidad política local. Y a propósito de los hechos de corrupción que hoy golpean al país, en su libro “Aristóteles en Macondo” plantea la necesidad de salir de un marasmo en que estamos metidos en América Latina, lo que supone no seguir hablando de democracia respecto a regímenes que no lo son. Para él, o las democracias son gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, o son nada. En esta entrevista analiza esa disyuntiva, el futuro del ciclo de gobiernos progresistas en la región y de los movimientos sociales en Chile.

Tenemos Argentina con una coyuntura presidencial incierta y con una situación económica recesiva; Venezuela con crisis económica; Brasil con un intento de arrinconar políticamente a la presidenta ¿Cuán grave es la crisis de lo que se ha llamado el ciclo de gobiernos progresistas?

Habría que diferenciar. El caso de Argentina es un proceso electoral que se nos viene ahora, en donde cualquier candidato que pueda ganar va a estar situado a la derecha de Cristina Fernández, de eso no cabe ninguna duda.

¿Incluido el ungido al Kirchnerismo?

Incluido, incluido. Yo creo que va a ser Scioli, que está situado a la derecha de Cristina, sin que de ella podamos decir que es una presidenta de izquierda, sino más bien de una centro izquierda que ha avanzado en algunas políticas reformistas. En el caso de Brasil, hay una ofensiva brutal en contra de la presidenta Dilma Rousseff, que obedece probablemente a la necesidad que hay en Estados Unidos y en los círculos dominantes del imperio de asegurarse el control del país más importante de América Latina, no porque los gobiernos del PT hayan sido díscolos de los mandatos imperiales -porque la verdad es que han sido bastante colaboracionistas- sino porque Estados Unidos necesita un alineamiento total de la región y gobiernos muchos más incondicionales.

Y en el caso de Venezuela, se va claramente por la destitución ¿no? Quieren acabar con el gobierno bolivariano, que tiene muchos problemas de carácter endógeno, propios de ellos, y que se ven agravados por la presión estadounidense, que es absolutamente desorbitada y que tiene como nombre el petróleo. No hay ninguna otra explicación, están jugando todas las fichas para voltear a Maduro y de esa manera, producir un efecto dominó para que los demás gobiernos de la región estén más contenidos.

De todas maneras, uno no tiene que perder nunca de vista el carácter cíclico de la historia de estos movimientos sociales que en un momento determinado impulsan una política de izquierda, de avanzada o progresista. Son gobiernos muy diferentes, pero tienen un común denominador que han tratado de hacer algunos cambios. Algunos con más fuerza  -los bolivarianos: Bolivia, Ecuador, Venezuela- en materia de redistribución de ingresos, de combate a la pobreza y al analfabetismo. No es un dato menor, por ejemplo, que en un país como Venezuela se haya erradicado por completo el analfabetismo que venía de la herencia de la tan elogiada Cuarta República.

¿Qué tan fundantes han sido estos 16 años? En el caso de eventuales retrocesos, ¿a qué punto se vuelve?

Fueron años muy importantes y, no quisiera pecar de optimista, pero me parece que es ilusorio pensar que pueda haber un retroceso, que acá se borra lo que se escribió con la mano y que Venezuela retorne a la situación previa a 1999. O que Bolivia, Ecuador, Brasil y Argentina vuelvan a lo de antes. Ha habido conquistas que se han hecho carne en el imaginario colectivo en nuestras sociedades y que muy difícilmente irán para atrás. Algunas, por supuesto, podrán ser revertidas, pero hay una cierta meseta de la cual va a ser muy difícil bajar. Si se intenta va haber una resistencia muy, muy fuerte, una lucha de los pueblos de la región que no van a aceptar fácilmente. Y esto lo ves tú, por ejemplo, en lo que pasó en la cumbre de Panamá, en donde parecía que Estados Unidos iba a imponer lo que quería. La secretaria de Estado para asuntos de América Latina, Roberta Jacobson, había dicho que de Venezuela no se iba a hablar en la cumbre, pero se habló de lo que quisieron los mandatarios que estaban ahí y Obama fue abrumado, apabullado. De manera que aún gobiernos de derecha, conservadores, no están dispuestos a volver al tiempo en que Estados Unidos pegaba un grito y mandaba.

En una cumbre anterior, José Mujica dijo que nunca en la historia de América Latina la integración entre los países había llegado tan lejos. Pero además, por la historia de nuestro continente, eso está directamente vinculado con el nivel de dependencia o independencia de Estados Unidos ¿Cómo ve usted esa situación?

Yo soy un poco más pesimista que Mujica. Con todo, hay un grado de verdad en lo que él dice y es que efectivamente se avanzó mucho en la integración, pero no al punto que él está viendo. Por ejemplo, la UNASUR ha hecho progresos notables, pero tropieza con un mosaico sociopolítico en Sudamérica muy complicado, porque tiene gobiernos bolivarianos como Venezuela, Bolivia y Ecuador; gobiernos progresistas de una centro izquierda moderada, como Argentina, Brasil y Uruguay; gobiernos como el de Chile, que oscila entre el centro y la centro derecha; y otros francamente de derecha, como el de Perú de Ollanta Humala, o el de Santos. Entonces está un poco trabada, por eso Estados Unidos juega la carta de la Alianza de Pacifico, un arreglo digitado desde Washington para neutralizar la influencia de China en América Latina, pero no tiene un sustento económico material, hay poco comercio entre quienes la integran.

En este contexto quería preguntarte por el sujeto político Internacional Socialista. Tenemos a Leopoldo López en Venezuela -a Felipe González también en Venezuela- a la Unión Cívica Radical argentina haciendo pacto electoral con la derecha de Macri, a Aécio Neves como el candidato del empresariado en la segunda vuelta brasileña ¿Cómo ves el presente de este eje?

Tiene una historia muy larga, pero es un sujeto que ha entrado en una descomposición final e irreversible. Tomando el caso de mi país, en la Argentina, la Unión Cívica Radical ha perdido toda su identidad. De ser un partido contestatario cuando surge en 1890, con una trayectoria parecida al Partido Radical chileno, en contra de la dominación oligárquica, termina aliado a la expresión de la derecha más reaccionaria y cavernícola de Argentina, de manera tal que ya eso como sujeto social y en mi país se le mira con cierto menosprecio. En el caso de los venezolanos, Acción Democrática también entró en un curso descendente muy marcado, con gente como López y Ledezma, que me sorprende y me desagrada que tengan tanta repercusión aquí. En cualquier otro país del mundo –Estados Unidos por ejemplo- gente como ellos estarían con sentencia firme por el delito de sedición, con por lo menos 25 años de cárcel. De manera tal que es un escándalo que se los convierta en héroes de la democracia, que acá se los reciba en el Senado de Chile, que alguna vez presidió alguien llamado Salvador Allende ¿Cómo se les va a recibir, si son sediciosos?

La hija, la senadora Isabel Allende, también los recibió…

La hija, pues, creo que está muy desmemoriada. Ellos representan al mismo grupo social de gente que conspiró contra el gobierno de Salvador Allende y que terminó finalmente con su muerte. Eso es López, eso es Ledezma, no tienen nada que ver con la socialdemocracia, son simplemente peones de una estrategia imperial y que son utilizadas para ello, como en su momento hicieron en Polonia con Lech Walesa.

A mí me duele mucho, he vivido muchos años en Chile, tengo un hijo que es chileno. Eso que pasa acá me llega muy de cerca y no puedo creer eso, o que se le dé ahora atención a Yoani Sánchez, que es un personaje bandidezco ¿cómo puedes explicar que una persona que está en Cuba aparentemente tan acosada, entra y sale, hace lo que quiere y tiene su diario digital traducido a 18 idiomas? Ni siquiera Naciones Unidas o el Banco Mundial traducen sus documentos más allá de 4 o 5 idiomas ¿Quién le paga, a quién sirve? Y acá se le recibe hasta en la tapa de El Mercurio ¡por favor! Volviendo a Venezuela, creo que puede haber un recambio si el gobierno bolivariano no hace bien las cosas, tiene que ponerse las pilas y atacar el problema económico serio que hay en Venezuela, tal como el de la corrupción. Y hacerlo de una manera ejemplar, con castigos que no dejen ninguna duda que el Gobierno no va seguir tolerando esas prácticas. Pero de ahí a que intervenga Felipe González, un hombre que se convirtió simplemente en un lobista de las trasnacionales españolas…

¿Ése es su móvil en Venezuela?

¡Nada más! Lo que quiere es estar ahí para el momento en que caigan los bolivarianos, pegar un zarpazo y en nombre de Repsol apoderarse del petróleo venezolano y privatizar PDVSA. Esto es lo que esa gente está buscando, no les interesa en lo más mínimo el bienestar del pueblo venezolano o remediar lo que ha hecho mal supuestamente el chavismo.



La corrupción y la izquierda en Chile

Existe un cierto consenso de que el gobierno chileno está en un momento de desorientación…

(Interrumpe y sonríe) para decirlo con palabras muy suaves…

Sí, puede ser que sean suaves, porque tenemos en la superficie un problema de corrupción pero las raíces parecen muy profundas y de otra naturaleza ¿Cómo caracterizarías el problema político chileno actual?

A mí me sorprende y me causa gracia cuando se habla de fenómenos de la corrupción como una cosa novedosa en el sistema político chileno. Yo viví acá casi seis años, llegué a fines del ‘66 y había un escándalo impresionante por las obras del Túnel Lo Prado, en donde estaban involucrados grandes jerarcas de la Democracia Cristiana, algunos de los cuales, para mi sorpresa, siguen estando y ocupando altos sitiales en el Senado y otras partes. Entonces pensar que éste es un fenómeno que vino ahora, por lo del hijo de la Presidenta o por el otro empresario, es no comprender que las democracias capitalistas tienen un componente de corrupción que les es inherente. Lo que pasa es que en Chile las cosas se hacen con guante blanco, no a la mala como en otras partes de América Latina, que son mucho más salvajes e indisciplinados, empezando por mi país. O Brasil o Colombia.

Con más sofisticación…

Con mucho disimulo y contando con un blindaje mediático muy importante. Porque resulta que los que deberían haber hecho toda una campaña de educación pública sobre los problemas en la corrupción y el papel creciente de los negocios en la política chilena, en la aprobación de leyes que son absurdas, como la Ley de Pesca que es un escándalo para Chile e internacionalmente también, son periódicos y medios que de ninguna manera asumieron la tarea de informar al pueblo.

La Nueva Mayoría cree o dice creer que el problema es de corrupción y, por lo tanto, el problema que ellos ven y por el que se sienten obligados a dar explicación es si el financiamiento fue ilegal o no, si el estudio que les contrataron se hizo o no. Lo que yo veo, y era lo que quería someter a tu opinión, es que hay una situación incluso más grave que lo legal o ilegal, y que son las consecuencias ideológicas que este financiamiento ha tenido en el rumbo de la coalición…

Por supuesto. La corrupción ha existido, pero a mí me consta, al menos, una historia de casi 50 años en donde está registrada la influencia de los grandes negocios en la formulación de las políticas públicas en Chile. Después del 11 de septiembre del 73, es abrumadora la evidencia en este sentido. Y las consecuencias las estamos viendo aquí en la proporción de gente que no participó en la última elección presidencial. Ésa es la gente que no cree en la democracia. Este libro “Aristóteles en Macondo” hace un análisis del proceso democrático en América Latina, y ahí se comprueba cómo el mundo de los negocios, de las grandes empresas y capitales, ha tenido una importancia excepcional en la determinación del rumbo de las políticas y en generar un circulo que explica por qué, en democracia, estos países se han convertido todos en más desiguales. Argentina, Chile y Brasil eran más igualitarios en la época de las dictaduras que ahora ¿Qué clase de democracia es ésta? Llamemos las cosas por su nombre: no son democracias, son regímenes post-dictatoriales. Que por supuesto son un avance en relación a la época de Pinochet, pero que no acreditan las condiciones mínimas para ser llamados “democracia”. Es tan grave en el caso chileno que se le niega al pueblo el derecho de convocar una asamblea constituyente para ver qué constitución va a regir en su país.

Acá se ve la asamblea constituyente como una excentricidad…

En toda la historia de Chile no hubo una sola constitución aprobada a partir de un proceso de participación popular. Fueron todas impuestas por gobiernos de facto. Cuando yo escucho a don Ricardo Lagos hablar, dar lecciones y comparar a Venezuela con la tiranía pinochetista, digo ¡Oiga compadre, mírese la viga que tiene en su propio ojo y después hable! ¡Seamos honestos!

Que el empresariado financie a la derecha, es normal. Podríamos decir que es el orden natural de las cosas…

Así es, je je je…

Pero en Chile, hoy la situación es que la empresa del yerno de Augusto Pinochet financia a una parte todavía no determinada del partido de Salvador Allende ¿cómo se explica eso desde afuera?

Eso que tú dices es algo dolorosísimo ¡Pobre Don Salvador, se debe estar revolcando en su tumba con el PS! Incluso con su hija recibiendo a los golpistas venezolanos. Vamos a llamar las cosas por su nombre, porque si no, no ganamos nada. Ni tú, ni yo, ni el público que lee El Desconcierto. Éste no es un partido de izquierda, por favor. Partido de izquierda es uno – doy la definición de Norberto Bobbio- que tiene como prioridad establecer el reino de la igualdad, mientras la derecha tiene como bandera fundamental el imperio de la libertad. Entonces, el Partido Socialista dejó de ser de izquierda hace mucho tiempo. Yo creo que la caída del gobierno de Salvador Allende lo descolocó y nunca más encontró el rumbo. Un partido de izquierda no puede renunciar a un alegato firme a favor de crear un nuevo orden constitucional en Chile, que es una de las sociedades más desiguales en el continente más desigual del mundo. Por mí pueden llamarse como quieran, incluso cambiarse el nombre a Partido Ultra Revolucionario, pero no les voy a creer y la gente tampoco les cree. Me parece además una inmoralidad mayúscula ¿Cómo puedes estar recibiendo dinero de aquellos que, lo sabes, son el gran obstáculo para la construcción de un Chile mejor?


Chile, La Haya y su futuro político

A propósito de la controversia entre Chile y Bolivia en La Haya ¿cuán aislado se ve a Chile respecto de la región?

Se lo ve muy aislado. Chile ha cometido un error, porque yo hablé personalmente con el ex presidente boliviano Mesa. Le pregunté ¿para qué quieren usted y Evo Morales esto? ¿Quiere volver a la situación previa a la Guerra del Pacífico? No, me dice, de ninguna manera. Nosotros sabemos que eso es cosa juzgada por la historia, eso de que se perdió una guerra. Lo que sí queremos es una cosa muy simple: que nos den un pequeño espacio en el litoral para poder trabajar y tener una parte milésima de lo que en un pasado tuvo Bolivia. Y eso inclusive, bajo una soberanía de un fideicomiso internacional, que puede ser de Naciones Unidas con los gobiernos de Chile y Bolivia. Hay que darle un corte final a este asunto y es muy poco lo que cuesta, sin renunciar a la soberanía.

Además de lo de La Haya, a Chile no lo permea la discusión constituyente que se ha dado en varios países de Sudamérica. No lo hace la discusión sobre las políticas de recursos naturales, tampoco sobre las leyes de medios. No tiene políticas binacionales energéticas, como en otros países de Sudamérica. Es como si fuera un país de otra parte ¿tú tienes una hipótesis de por qué ocurre eso?

Tiene que ver con algo que ha pasado es que Chile desde hace mucho tiempo, desde la Revolución Cubana para acá. Tú me dirás ¿qué tiene que ver? Mucho. Porque el ascenso de la Democracia Cristiana en este país fue impulsado de una manera vigorosa y sin reservas por los gobiernos de Estados Unidos y algunos europeos. Chile fue la contraparte, la revolución en libertad frente a la revolución bajo dictadura que supuestamente estaba haciendo Fidel. Y ese fue un gobierno protegido, muy protegido, y al fin y al cabo muy manipulado desde afuera

Cuando viene la dictadura de Pinochet, Chile continúa con ese blindaje. Kissinger como secretario de Estado le dio una cobertura total, cosa que no se le dio a otro gobierno en América Latina. Y, luego, cuando viene la transición se la celebra como la… ¿cómo es la canción nacional chilena, una copia feliz de edén?

La copia feliz de Edén…

Bueno, esa era la copia feliz del pacto de La Moncloa en España, que en esa época era visto como una obra de ingeniería política extraordinaria. Y después se demostró que ese fue un pacto maldito que produjo desgracias en España, instituyó la impunidad ante los crímenes del franquismo, como en buena medida se ha instituido la impunidad ante los crímenes del pinochetismo acá en Chile, y que además dio lugar a una pseudo democracia que se derrumbó por sus propias contradicciones.

También, de alguna manera, ése el curso que está siguiendo la política chilena. Con todo este escándalo que recién empieza a salir a la luz pública, de la corrupción, podría llegar a tener un efecto similar acá. Pero fíjate vos que, pese a todo eso, Chile sigue apareciendo como el país modélico. La prensa internacional, la muy buena prensa del imperio, siempre ha tratado de limitar la visualización de los aspectos oscuros del milagro chileno, como decía Tomás Moulian. Por ejemplo, la cuestión mapuche no aparece en ningún medio internacional, pareciera que en Chile no hay ningún problema con los mapuches ni con los pueblos originarios. Pero en Ecuador, pobre Correa, lo revientan con sus conflictos con los indígenas. En el fondo, esta capacidad de que no le entren balas al modelo chileno tiene que ver con que está asentado sobre una apatía ciudadana muy grande, que no cree nada de lo que le digan los políticos y que se expresa en este ausentismo electoral, que es un síntoma de una patología democrática muy fuerte.

Es como si los chilenos no tuvieran razones para luchar…

Pero viven en una lucha diaria muy desesperada. Yo tengo muchísimos amigos chilenos y de todas las condiciones sociales -no de todas como quisiera, pero llego bastante abajo con mis contactos- y la lucha por la vida cotidiana es intensa, durísima en este país, mucho más dura que en otros de América Latina.

¿Qué rol juega el crédito, el endeudamiento, en estas condiciones políticas?

Te hace ser sumamente cauteloso en lo que tú puedes pensar o en lo que puedes hacer en términos políticos. En México hay una expresión muy inda para esto, más que endeudado: “endrogado”, le dicen. Es una drogodependencia que produce una inhabilitación de pensar cosas muy diferentes a las que te ofrece el sistema. Además, mucha gente tiene deudas que no van a poder pagar, y entonces entran en un registro… ¿Dicom le llaman?

Sí…

En donde eres prácticamente un muerto en vida. Ni puedes abrir una cuenta corriente. Son incongruencias muy grandes, porque tú le puedes prestar a 20 años plazo a una persona mientras le reconozcas ciertos derechos fundamentales, como el derecho al trabajo. Pero en la medida que eso no está reconocido aquí, en la Argentina ni en ningún otro país, tú dependes de que la suerte te favorezca. Y si no, ahí ves lo que está pasando en España, te quitan a puntapiés de la casa que creías que era tuya ¡y la tienes que seguir pagando aunque ya no sea tuya! Es una estafa en doble dimensión. Entonces yo pienso que acá el crédito ha sido muy importante para tapar y disimular ciertas falencias, pero tarde o temprano tienes que pagarlo.

A mí me sorprende mucho esto, y también cómo ha habido una especie de resignación en un pueblo que fue muy luchador. Como que de repente todo eso se olvidó y yo creo que fue por un tiempo, pero hoy hay gente que ya es el indicio. Y cuando quieran hacer algo, va a ser muy diferente, no van a entrar en los partidos tradicionales, ni en toda esta rosca que no ha conducido a nada. Va a haber un renacer de una política nueva de izquierda en este país, porque es necesario, no porque se le ocurra a un teórico.


Reis do Agronegócio (música de Chico César, letra de Carlos Rennó)

Chico César - Reis do Agronegócio (Estúdio Showlivre)


Reis

do Agronegócio
(música

de Chico César, letra de Carlos Rennó)
Ó

donos do agrobiz, ó reis do agronegócio,
Ó

produtores de alimento com veneno,
Vocês

que aumentam todo ano sua posse,
 E

que poluem cada palmo de terreno,
E

que possuem cada qual um latifúndio,
 E

que destratam e destroem o ambiente,
 De

cada mente de vocês olhei no fundo
 E

vi o quanto cada um, no fundo, mente.
Vocês

desterram povaréus ao léu que erram,
E

não empregam tanta gente como pregam.
Vocês

não matam nem a fome que há na Terra,
Nem

alimentam tanto a gente como alegam.
É

o pequeno produtor que nos provê e os Seus deputados não protegem, como
dizem: Outra mentira de vocês, Pinóquios véios.
 Vocês

já viram como tá o seu nariz, hem?
Vocês

me dizem que o Brasil não desenvolve Sem o agrebiz feroz,
desenvolvimentista.
Mas

até hoje na verdade nunca houve Um desenvolvimento tão destrutivista.
É

o que diz aquele que vocês não ouvem, O cientista, essa voz, a da ciência.
Tampouco

a voz da consciência os comove. Vocês só ouvem algo por
conveniência.
 Para

vocês, que emitem montes de dióxido,
Para

vocês, que têm um gênio neurastênico,
Pobre

tem mais é que comer com agrotóxico,
Povo

tem mais é que comer, se tem transgênico.
 É

o que acha, é o que disse um certo dia Miss Motosserrainha do Desmatamento.

o que acho é que vocês é que deviam Diariamente só comer seu “alimento”.
Vocês

se elegem e legislam, feito cínicos, Em causa própria ou de empresa
coligada:
O

frigo, a múlti de transgene e agentes químicos, Que bancam cada deputado da
bancada.

comunista cai no lobby antiecológico Do ruralista cujo clã é um grande
clube.
Inclui

até quem é racista e homofóbico.
Vocês

abafam mas tá tudo no YouTube.
Vocês

que enxotam o que luta por justiça;
Vocês

que oprimem quem produz e que preserva;
Vocês

que pilham, assediam e cobiçam A terra indígena, o quilombo e a reserva;
Vocês

que podam e que fodem e que ferram Quem represente pela frente uma barreira,
Seja

o posseiro, o seringueiro ou o sem-terra, O extrativista, o ambientalista ou
a freira;
Vocês

que criam, matam cruelmente bois, Cujas carcaças formam um enorme lixo;
Vocês

que exterminam peixes, caracóis, Sapos e pássaros e abelhas do seu nicho;
E

que rebaixam planta, bicho e outros entes,
E

acham pobre, preto e índio “tudo” chucro:
Por

que dispensam tal desprezo a um vivente?
Por

que só prezam e só pensam no seu lucro?
Eu

vejo a liberdade dada aos que se põem Além da lei, na lista do trabalho
escravo,
E

a anistia concedida aos que destroem O verde, a vida, sem morrer com um
centavo.
Com

dor eu vejo cenas de horror tão fortes,
Tal

como eu vejo com amor a fonte linda –
E

além do monte o pôr-do-sol porque por sorte Vocês não destruíram o
horizonte...
Ainda.

Seu avião derrama a chuva de veneno Na plantação e causa a náusea violenta
E

a intoxicação “ne” adultos e pequenos – Na mãe que contamina o filho que
amamenta.
Provoca

aborto e suicídio o inseticida, Mas na mansão o fato não sensibiliza.
Vocês

já não ´tão nem aí co´aquelas vidas. Vejam como é que o Ogrobiz
desumaniza...:
Desmata

Minas, a Amazônia, Mato Grosso...;
Infecta

solo, rio, ar, lençol freático; Consome, mais do que qualquer outro
negócio,
 Um

quatrilhão de litros d´água, o que é dramático.
Por

tanto mal, do qual vocês não se redimem;
Por

tal excesso que só leva à escassez –
Por

essa seca, essa crise, esse crime, Não há maiores responsáveis que vocês.
Eu

vejo o campo de vocês ficar infértil, Num tempo um tanto longe ainda, mas
não muito;
E

eu vejo a terra de vocês restar estéril, Num tempo cada vez mais perto,
e

lhes pergunto: O que será que os seus filhos acharão de Vocês diante de um
legado tão nefasto,
 Vocês

que fazem das fazendas hoje um grande Deserto verde só de soja, cana ou
pasto?
Pelos

milhares que ontem foram e amanhã ser- Ão mortos pelo grão-negócio de vocês;
Pelos

milhares dessas vítimas de câncer, De fome e sede, e fogo e bala, e de
AVCs;
 Saibam

vocês, que ganham “cum” negócio desse Muitos milhões,
 enquanto

perdem sua alma,
Que

a mim não faria falta se vocês morressem;
Saibam

que não me causaria nenhum trauma;Que a mim não faria falta se vocês
morressem;
 Talvez

assim a terra encontrasse um pouco de calma;
Ó

donos do agrobiz,
ó

reis do agronegócio.


100 Palavras do Marxismo

Por Michael Löwy, Gérard DuménilEmmanuel Renault
Lançamento da Cortez Editora

Sinopse

Embora tenha rejeitado o termo em vida, o marxismo é, em princípio, o pensamento de Marx (1818-1883) - pensamento de riqueza especialmente extraordinária, em constante evolução e, finalmente, deixado inacabado. Em 100 verbetes (palavras), este livro explica as noções principais do marxismo e revela o mecanismo de interligação de debates políticos, econômicos e filosóficos e desafios no âmago de cada um.

domingo, 3 de maio de 2015

Registro da escrita

Novo método facilita a transformação de documentos manuscritos históricos em arquivos digitais
Por MARCOS DE OLIVEIRA | Revista Pesquisa Fapesp, edição 230 | ABRIL 2015

Carta do século XIX sobre Mesa Cartesiana
A dificuldade em manusear documentos históricos raros e manuscritos para análise dos textos levou um grupo de pesquisadores da Universidade Estadual do Sudoeste da Bahia (Uesb) a desenvolver um método de fotografia que facilita a transcrição e compreensão de fenômenos linguísticos de uma época. “Existem documentos e livros antigos para os quais o método tradicional de obtenção da imagem por escaneamento pode prejudicar ou até destruir o original porque é preciso, muitas vezes, dobrá-los ou desencaderná-los para uso no escâner”, diz o professor Jorge Viana Santos, do Laboratório de Pesquisa em Linguística de Corpus (Lapelinc) da Uesb. O objeto de estudo dos pesquisadores são livros e documentos cartoriais manuscritos do século XIX que já tiveram grande manuseio e cujo estado é bem frágil. “Diferentemente da fotografia, no escaneamento o documento é que se adapta ao aparelho e não o contrário”, diz. Para a digitalização de documentos impressos, já existem softwares bem difundidos que levam o nome de reconhecimento óptico de caractere (OCR na sigla em inglês) e podem ler o documento a partir de escâneres e transformá-lo em digital. Em documentos manuscritos não existe essa possibilidade.
O método criado pelo professor Santos em colaboração com a professora Cristiane Namiuti Tempon, também da Uesb, começa com a captura da imagem em uma câmera fotográfica. Para isso, o documento é assentado em uma espécie de placa plana de plástico de cor cinza e quadriculada milimetricamente, característica que serve para informar no computador a exata medida do papel. Denominada pelo grupo de Mesa Cartesiana, sobre ela também são colocadas escalas de tom de cores, informações catalográficas, paginação e sequência. A página do documento pode tanto ser apresentada no computador com todas essas informações como também de forma recortada, apenas a parte manuscrita.
Detalhes na tela


… e transcrição em caracteres para estudo do português da época
A transposição do documento do mundo físico, intermediado pela fotografia, para a formatação digital, é feita por umsoftware desenvolvido também no Lapelinc. Ele permite interpretar esses dados e recuperar numa tela de computador os tons e cores originais de um documento. Assim, o método faz a transposição de documentos manuscritos históricos para a formação de conjuntos de textos eletrônicos com aspecto próprio para pesquisa científica.

As vantagens do Método Lapelinc se expandem também na facilidade de aumentar o texto original na tela do computador para verificar detalhes ou tirar dúvidas em relação à escrita. Com o documento digital é possível fazer várias consultas sem deteriorar o material histórico. Segundo Santos, o novo método contribui para a análise dos paleógrafos, especialistas que leem o texto para estudos de linguagem e fazem a transcrição e adaptação ao português atual se for o caso. A linguística decorpus (texto para análise) necessita do original em caracteres para a compilação decorpora (conjunto de corpus) para análise linguística automática. “Nosso método permite montar o corpus eletrônico que forma um banco de dados no qual é possível identificar cada palavra e etiquetá-la, facilitando o trabalho do linguista na busca pelo seu objeto de estudo; pode-se, assim, etiquetar substantivos e verbos, por exemplo”, diz Santos. “O historiador pode ler na linguagem de hoje, mas o linguista quer saber como o texto foi concebido naquela época para determinar o padrão e a evolução da linguagem.”
O trabalho de estrutura do Método Lapelinc começou em 2008 e ainda não terminou, faltando a finalização do software para fazer a transcrição e a edição do texto. Todo o sistema criado na Uesb também pode ser útil em outras instituições acadêmicas e até em empresas. “Fazemos pesquisa e um apoio externo ou comercial não muda nosso trabalho, mas o protótipo pode levar a um produto, porque o método é passível de uma patente. No momento estamos finalizando seu desenvolvimento”, explica Santos. O trabalho teve financiamento da Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado da Bahia (Fapesb), do Conselho Nacional de Pesquisa Científica e Tecnológica (CNPq) e da própria universidade.
Artigo científico
Santos, J. V. e Brito, G. S. Fotografia técnica de documentos para formação de corpora digitais eletrônicos: o método desenvolvido no LapelincLetras & Letras. v. 30, n. 2, p. 421-30. jul./dez. 2014.

sábado, 2 de maio de 2015

“¿Posmarxismo? Crisis, recomposición o liquidación del marxismo en la obra de Ernesto Laclau”

Por Atilio A. Boron


Introducción

La crisis teórica en la sociología y la ciencia política, expresión del colapso de los paradigmas que organizaron las actividades de esas disciplinas desde los años de la posguerra, ha abierto un vacío que se ha convertido en el campo de batalla de un conjunto de nuevas teorizaciones y enfoques epistemológicos. Pero el trono que dejaran vacante la fugaz supremacía del “estructural funcionalismo” en la sociología y el rápido agotamiento de la así llamada “revolución conductista” en la ciencia política se encuentra aún a la espera de su sucesor. Los pretendientes que pugnan por la sucesión han sido hasta ahora incapaces de conquistar el reino, aún cuando algunos de ellos, como la escuela de la “elección racional” han expandido notablemente su esfera de influencia y penetrado con fuerza en las ciudadelas teóricas de sus adversarios. No obstante, las insanables debilidades teóricas y epistemológicas de este enfoque permiten pronosticar que su futuro en una disciplina tan antigua como la filosofía política no habrá de ser brillante y con toda seguridad será breve.

Uno de los candidatos que aspira a ocupar el trono vacante, no el más fuerte pero aún así de cierto peso, es el “posmarxismo”. Las significativas transformaciones experimentadas por las sociedades capitalistas desde los años setenta unidas a la desintegración de la Unión Soviética y las “democracias populares” de Europa Oriental proyectaron al primer plano, por enésima vez, el tema de la crisis del marxismo y la urgencia de su radical e irreversible superación. Una de las expresiones más ambiciosas en este sentido es precisamente el “posmarxismo”, concebido como un gran esfuerzo de síntesis entre ciertos aspectos del legado de la obra de Karl Marx, interpretados con total liberalidad, y algunas contribuciones teóricas producidas al amparo de tradiciones intelectuales irreconciliables con el socialismo marxista. Tal como pretendemos demostrar en este capítulo, el resultado final de tal empresa es una fórmula teóricamente ecléctica y políticamente conservadora.

La obra de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe constituye una de las más importantes contribuciones al desarrollo del pensamiento “posmarxista”. Según la opinión vertida por ambos autores en el “Prefacio” a la edición española de Hegemonía y estrategia socialista. Hacia una radicalizacion de la democracia, las tesis desarrolladas en ese libro –originalmente publicado en Londres en 1985– han “estado desde entonces en el centro de un conjunto de debates, a la vez teóricos y políticos, que tienen lugar actualmente en el mundo anglosajón” (1987 [b]: p. vii [en adelante, HES]). Sin desmerecer la importancia de las reflexiones allí contenidas nos parece que esta afirmación es un tanto exagerada, producto tal vez de eso que Gramsci acertadamente llamara “la visión del campanario” y que sólo permite percibir los límites pequeños de la aldea ignorando lo que ocurre fuera de sus murallas. Más cercano a la verdad sería afirmar que dichas tesis causaron una cierta agitación que todavía palpita, si bien débilmente, en algunos círculos académicos latinoamericanos –especialmente en Argentina, Chile y México– y en menor medida en el Reino Unido. Sin embargo, en el corazón del mundo anglosajón al cual se refieren Laclau y Mouffe, Estados Unidos –para no hablar de Europa continental y buena parte del resto de América Latina, África y Asia– tales tesis han pasado prácticamente desapercibidas. En el terreno de los partidos y movimientos sociales es imposible dejar de advertir que en relación a los debates políticos y prácticos del Foro de São Paulo o el Congreso Nacional Africano, el partido liderado por Nelson Mandela en Sudáfrica –para usar algunos de los ejemplos mencionados en la obra de Laclau y Mouffe– la incidencia práctica de las propuestas del “posmarxismo” no ha sido más gravitante que las que les pudo haber cabido a las teorizaciones de Wittgenstein, Derrida o Lacan. En este sentido, tampoco sería razonable suponer que la reciente –y deplorable– “actualización” doctrinaria producida por el Partido Laborista de Gran Bretaña, o la creación en Italia del Partido Democrático de Izquierda por parte de los “emigrados” del antiguo pci, guarden demasiado parentesco, pese a su evidente afinidad ideológica, con la minuciosa “deconstrucción” del marxismo llevada a cabo en HES y en los textos posteriores de Laclau y Mouffe (Laclau, 1993).

TEXTO COMPLETO: Posmarxismo- Borón

Este capítulo fue publicado en 1996 con el título “¿Posmarxismo? Crisis, recomposición o liquidación del marxismo en la obra de Ernesto Laclau”, en: Revista Méxicana de Sociología, México. vol. 58, núm. 1, enero-marzo


sexta-feira, 1 de maio de 2015

Vídeo de la presentación del libro de Anita Prestes en Buenos Aires

 Acompañaron a la autora Atilio Boron y Paola Gallo Pelaez.

Presentación del livro realizada el 28 de abril de 2015 en la sede central  del CEFMA (Centro de Estudios de Formación Marxista "Hector P. Agosti).

Anita Prestes presentó "Luiz Carlos Prestes"