domingo, 22 de setembro de 2019

¿Quién es Mario Vargas Llosa? Atilio Boron lo explica en “El hechicero de la tribu”

By Redacción - Maremoto (Maristain) - marzo 28, 2019

Mario Vargas Llosa en la FIL Guadalajara. Foto: Fil en Guadalajara
Con autorización de Akal publicamos un fragmento del libro El hechicero de la tribu. Vargas Llosa y el liberalismo en América Latina, de Atilio Borón. Hoy Mario Vargas Llosa cumple 83 años y aquí está su desmantelamiento político.

Ciudad de México, 29 de marzo (MaremotoM).- Para ser fecunda, la crítica no debe arremeter contra un hombre, sino trabajar en las ideas. La fuerza del presente análisis surge del ejemplo que Atilio Borón (Buenos Aires, 1943) aporta a sus lectores: la belleza en el discurso no debe distraernos del planteamiento ni de los argumentos (si es que existen). Es bajo esta convicción que ante nosotros —y sin anestesia— se practica un desmantelamiento político con rigor y demanda, a la altura de una leyenda.

Así, con la intención de entrar en el núcleo de Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936), partimos de su elogio al sistema neoliberal —del que se ha convertido en gran defensor público— para descubrir a un prolijo allegado al poder y su ideología, a un divulgador oculto tras las ramas de la literatura y del boom latinoamericano.

El propio Boron lo señala: “Pese a su elemental y tendencioso manejo de las categorías y las teorías del análisis político o tal vez debido a la maestría con que maneja los sofismas y las ‘posverdades’, Vargas Llosa es una pieza fundamental en el masivo dispositivo de ‘lavado de cerebros’ y de propaganda conservadora que con tanto esmero practican las clases dominantes de las metrópolis y sus secuaces en la periferia”.

FRAGMENTO DE EL HECHICERO DE LA TRIBU. VARGAS LLOSA Y EL LIBERALISMO EN AMÉRICA LATINA, DE ATILIO BORON, CON AUTORIZACIÓN DE AKAL EDITORES.

A MANERA DE PRÓLOGO

Ana María Ramb


El hechicero de la tribu. Vargas Llosa y el liberalismo en América Latina es un libro absolutamente válido, incluso sorprendente y, sobre todo, necesario. Se trata de una clase magistral sobre la cuestión del compromiso y la responsabilidad de los intelectuales, a través del estudio de la personalidad y trayectoria de una figura paradigmática.

Su autor, Atilio Boron, no eligió como eje a un dreyfusiano, es decir, a un intelectual que, más allá de sus trabajos literarios, es capaz de dejar la pluma para tomar partido en la arena pública y así ejercer el pensamiento crítico y levantar los valores de la justicia, como en su tiempo lo hizo Émile Zola al defender la inocencia del capitán Dreyfus, en contradicción con la “razón de Estado”. Tampoco es Federico García Lorca o Raúl González Tuñón, ambos —como muchos otros notables—, involucrados con sus semejantes, con su comunidad nacional e internacional, así como con el género humano en su conjunto, a través de su adhesión a la causa republicana durante la Guerra Civil española.

Eso sí, el protagonista es un grande, surgido del llamado Boom de la literatura latinoamericana. Pero no es Julio Cortázar, para quien conocer de cerca la causa de la Revolución cubana resultó una vivencia determinante, que lo llevaría a asistir a la inauguración de la presidencia de Salvador Allende en el Chile del 70 y, tres años más tarde, a ceder los derechos de autor de El libro de Manuel, en solidaridad con los presos políticos de la dictadura argentina; o también a apoyar, con todos los medios a su alcance, la Revolución sandinista.

Ustedes, estimados lectores y lectoras, a partir del título de este libro de Atilio Boron, ya saben quién será objeto de sus análisis. Nada menos que Mario Vargas Llosa, hoy por hoy, Jorge Mario Pedro, marqués de Vargas Llosa, según título nobiliario concedido por Juan Carlos I, rey de España. VLl —para nombrarlo en forma breve— es, por propio derecho, uno de los más importantes escritores contemporáneos, con una larga obra que ha cosechado numerosos premios, entre los que destacan el Nobel de Literatura, el Cervantes, el Rómulo Gallegos, el Príncipe de Asturias de las Letras y el Planeta, entre otros. Fue candidato a la presidencia de Perú en 1990 por la coalición política Frente Democrático (Fredemo), del “centro-derecha”. Desde hace años preside la Fundación Internacional para la Libertad. Y en esa función visita con frecuencia Argentina. En abril de 2018, como alternativa de agenda a la cena anual de la Fundación Libertad, VLl ofició de moderador con preguntas dirigidas a los presidentes Mauricio Macri (Argentina) y Sebastián Piñera (Chile). Tema principal: “La crisis en Venezuela”.

A quien le inquiete saber cómo VLl se presenta a sí mismo, podrá leer El pez en el agua, relato autobiográfico donde el “ilustrísimo señor marqués” pinta dos retratos: el del adolescente que se impuso la literatura como mayor pasión de vida y el del adulto que ejerció su vocación política hasta quedar “exhausto”. Sin embargo, las noticias donde a VLl se lo ve hoy en la prensa del establishment muestran lo contrario. Lejos de parecer extenuado, VLl sigue nadando en aguas políticas, pero no en un océano proceloso, sino en las enrarecidas aguas de un acuario con algas de plástico, cuidado por guardianes del sistema. Como nota de color, las cámaras de las revistas del corazón y el canal ¡Hola! tv lo enfocan también con cierta frecuencia.

En sus comienzos como escritor, visitaba la Casa de las Américas, institución cubana que tuvo mucho que ver con el espaldarazo que recibieron los primeros títulos de VLl y que lo consagró con La ciudad y los perros como uno de los cuatro pioneros de lo que sería el citado Boom —los otros tres eran Julio Cortázar (Los premios), Gabriel García Márquez (El coronel no tiene quien le escriba) y Carlos Fuentes (La muerte de Artemio Cruz)—. La adhesión de VLl a la causa de la Revolución estaba presente cuando en 1962 viajó a la Isla para cubrir como reportero los efectos de la Crisis de los misiles.

¿Cómo fue que ese muchacho tan talentoso y crítico de la realidad de Nuestra América, militante del pc de su país, derrapó para convertirse en el más descollante intelectual orgánico y paradigmático del neoliberalismo, sistema que se pretende a sí mismo universalmente hegemónico y triunfante? ¿Cómo fue que VLl, adulto, se transformó en paladín de la ideología capitalista y responde actualmente a las estructuras tradicionales y a los intereses constituidos?

En tal sentido, Adolfo Sánchez Vázquez advierte que, por su contenido en ideas, por la acogida que la sociedad le da a la obra de un intelectual de relieve y por el uso que de ella hace, el producto tiene efectos prácticos en la realidad, al criticarla, apoyarla o transformarla. Nadie puede afirmar hoy que VLl intente siquiera criticarla ni, muchos menos, transformarla. Al contrario, la apoya e intenta fundamentarla en sus ensayos, entrevistas, paneles y conferencias.

Con autorización de Akal publicamos un fragmento de este libro. Foto: Cortesía
A éstas y a otras más complejas cuestiones encontraremos respuesta en El hechicero de la tribu. Vargas Llosa y el liberalismo en América Latina. Es una fortuna contar con un intelectual como Boron para desmontar las ficciones que se incrustan sobre la sociedad y generan un pensamiento, una manera de existir adoptados, al principio, por el campo de la comunicación y de la cultura y, después, por algunas mayorías. Porque Atilio Boron, cuya espléndida obra y brillante itinerario podrían asegurarle una dorada y confortable torre de marfil, no es un intelectual que se debate entre la lucidez de sus análisis de la realidad y la imposibilidad de actuar sobre ella —contradicción que a no pocos desespera y hace languidecer—, sino que trasciende su actividad académica, ensayística y, desde ya, la filosófica, y, mediante un compromiso docente y político cotidiano, la convierte en práctica concreta. ¿Hace falta decir que Atilio pertenece a la Rayuela cortazariana? Decía Julio:

Sé muy bien que mis lectores no se contentan con leerme como escritor, sino que miran más allá de mis libros y buscan mi cara, buscan encontrarme entre ellos, física o espiritualmente, buscan saber que mi participación en la lucha por América Latina no se detiene en la página final de mis novelas o de mis cuentos […].

Creo que la responsabilidad de nuestro compromiso tiene que mostrarse en todos los casos en un doble terreno: el de nuestra creación, que tiene que ser un enriquecimiento y no una limitación de la realidad y el de la conducta personal frente a la opresión, la explotación, la dictadura y el fascismo, que continúan su espantosa tarea en tantos pueblos de América Latina.


CAPíTULO I Introducción.

¿Por qué Vargas Llosa? El más reciente libro de Vargas Llosa, La llamada de la tribu, es un racconto de la aventura —o si se prefiere, del extravío— intelectual y política de su autor desde los remotos días en que era un joven comunista peruano que devoraba con pasión los ejemplares de Les Temps Modernes y que leía a Jean-Paul Sartre “devotamente” hasta la consumación de su apostasía y la execración de todo lo que alguna vez admirara. Con el paso del tiempo, todo aquello que en su juventud le otorgara sentido a su vida años después se convertiría en objeto de una incesante, inagotable y enfermiza animosidad. Como lo asegura uno de los más importantes estudiosos de su obra, “Vargas Llosa no sólo dejó de ser un marxista, según su criterio y convicción, sino que al convertirse en un converso confeso y apasionado por su nueva verdad se transformó en implacable enemigo de las luchas sociales de los pueblos que tratan de liberarse de las cadenas de la colonialidad que ha impuesto el liberalismo”.

Nuestro autor comenzó su vida política en el Partido Comunista Peruano. Nos asegura que “participó primero como simpatizante y después como militante” en Cahuide, una célula clandestina del pcp en la Universidad de San Marcos. Ya como militante y con el pseudónimo de “Camarada Alberto”, VLl asumió otras responsabilidades y “además de escribir en el periódico partidario (tuvo que) representar públicamente al Partido”. Pero en 1954 se aleja del PCP y en un espectacular giro pasa a militar en la Democracia Cristiana. Como afirma un estudioso de su vida y obra, “el novelista se desenvuelve con facilitad en los extremos”.

Prueba de ello es su veloz abandono del espiritualismo y la “democracia cristiana” y, ya instalado en París, su ardiente adhesión a la Revolución cubana poco después de la entrada de Fidel y sus barbudos a La Habana. Pocos años más tarde, VLl emprendería un camino sin retorno hacia un liberalismo radical, con el que, a través del tiempo, no haría sino agriarse y, en lugar de intentar ser con los años algo más sabio, más noble, más leal, honrado y generoso, derrapó hasta convertirse en un desembozado apologista de la monarquía española, el imperialismo norteamericano y toda la derecha mundial.

Vargas Llosa explica en la primera página de su nuevo libro que la inspiración para escribirlo provino de la lectura de un texto notable: Hacia la estación de Finlandia, del norteamericano Edmund Wilson. En esta obra se reconstruye el itinerario de la idea socialista hasta su culminación —y según Wilson y el propio Vargas Llosa, su definitiva degeneración— con el triunfo de la Revolución bolchevique en octubre de 1917. Pero hay una diferencia fundamental que separa la obra de Wilson de la del escritor peruano: mientras que aquél procura trazar el recorrido de la presunta descomposición del ideario socialista, en el caso de VLl se trata, aunque no lo parezca según él, “de un libro autobiográfico”. Más concretamente asegura que esta obra describe mi propia historia intelectual y política, el recorrido que me fue llevando, desde mi juventud impregnada de marxismo y existencialismo sartreano, al liberalismo de mi madurez, pasando por la revalorización de la democracia a la que me ayudaron las lecturas de escritores como Albert Camus, George Orwell y Arthur Koestler (p. 11).

Alguien podría de buena fe objetar por qué razones el autor de este libro, volcado durante largos años a la enseñanza de la teoría y la filosofía políticas y al estudio del imperialismo debería dedicar su escaso tiempo a criticar la obra de un notable novelista, pero, a su vez, un tosco aficionado si de examinar los grandes temas de la tradición filosófico-política se trata. Como escritor se dedica, según lo dijera más de una vez, a “escribir mentiras que parezcan verdades”. ¿Para qué perder tiempo en un libro que, como veremos, está también saturado por mentiras que parecen verdades? ¿Para qué criticar un libro que es un inmenso océano de sofisterías y artimañas retóricas salpicado con unos pocos y pequeños islotes en donde asoma un gramo de verdad?

La respuesta es simple y contundente. Nos guste o no, VLl es hoy por hoy el más importante intelectual público de la derecha en el mundo hispanoparlante y tal vez uno de los de mayor gravitación a nivel mundial. Su incansable labor como propagandista de las ideas liberales a lo largo de casi medio siglo y la formidable difusión de sus escritos —reproducidos ad nauseam en toda la prensa iberoamericana y en los grandes medios de comunicación de Estados Unidos y Europa— convirtieron al peruano en el profeta mayor del neoliberalismo contemporáneo. Ninguno de los autores que examina en su libro tiene —o tuvo— una llegada al gran público ni siquiera remotamente similar a la del autor de La casa verde o la capacidad de reclutar una legión de divulgadores que a través de los medios de comunicación hegemónicos disemina sus ideas por todo el mundo hispanoparlante. Ninguno, tampoco, tuvo la posibilidad de VLl de alternar con gobernantes y monarcas con la frecuencia y familiaridad que posee el arequipeño.

Su cruzada en contra de toda forma de colectivismo: el socialismo, el comunismo, el estatismo, y el “populismo” (concepto etéreo y confuso si los hay) ha ejercido una influencia social y política sin precedentes en América Latina y también en España, su patria de adopción. Pese a su elemental y tendencioso manejo de las categorías y las teorías del análisis político o tal vez debido a la maestría con que maneja los sofismas y las “posverdades”, VLl es una pieza fundamental en el masivo dispositivo de “lavado de cerebros” y de propaganda conservadora que con tanto esmero practican las clases dominantes de las metrópolis y sus secuaces en la periferia. El daño que ha hecho al atacar con su elegante prosa a cuanto gobierno o fuerza política se aparte de los cánones establecidos por el neoliberalismo o rechace los mandatos emanados de la Casa Blanca ha sido enorme. Lo mismo el perjuicio ocasionado con sus arremetidas en contra de la tradición del pensamiento crítico en todas sus variantes; o la confusión que ha creado entre las legiones de gentes que ansían y necesitan construir un mundo mejor; o el desánimo que ha sembrado en millones de personas y la resignación que ha promovido ante las atrocidades del capitalismo y la farsa democrática que éste escenifica tanto en los países centrales como en la periferia. Todo este cúmulo de razones torna imprescindible poner al desnudo las falacias, sofismas y argucias de su labor como propagandista de un orden social insanablemente injusto, develando las trampas argumentativas ocultas en sus seductores escritos.

De ahí el título de nuestro libro. Una de las acepciones de la palabra “hechicero” dice que es la “persona que realiza actos de magia o hechicería para dominar la voluntad de las personas o modificar los acontecimientos, especialmente si provoca una influencia dañina o maléfica sobre las personas o sobre su destino”. La magia de una prosa elegante y bien definida, la hechicería de la palabra justa, de agradable sonoridad, y una especial aptitud para el arte de fabular y mentir con la perversa habilidad del flautista de Hamelin no sólo en sus novelas, sino en sus ensayos políticos, le otorgaron a VLl la capacidad de ejercer una influencia perniciosa sobre el común de la gente, y altamente beneficiosa para los dueños del mundo, que recompensaron sus servicios colmándolo de honores y todo tipo de premios y distinciones. Su palabra es la del partido del orden; los sucesivos ocupantes de la Casa Blanca hablan por su voz; la derecha europea lo ha colmado de premios y reconocimientos de todo tipo; sus escritos se leen en buena parte del mundo, comenzando por el hispanoparlante. Si tuviéramos que nombrar a un escritor, un intelectual, un personaje público que ha trabajado incansable y eficazmente para introducir en las sociedades latinoamericanas el engañoso sopor mental del liberalismo, o para perpetuar la sumisión de las grandes masas, la desinformación programada, el atraso cultural de sujetos que no pueden percibir alternativa alguna a un mundo cruel que los victimiza y embrutece, esa persona es, precisamente, VLl. Por eso nadie podría arrebatarle el título de hechicero que, con sus malas artes, perpetúa el sometimiento y la resignación de una enorme tribu formada por millones de personas, ofuscando su entendimiento, y que, al hacerlo, presta con el embrujo de sus palabras un servicio invaluable para las clases dominantes del mundo capitalista y para un imperio que, según sus más lúcidos voceros, comenzó a transitar la ruta de su irreversible decadencia.

Unas breves palabras antes de poner fin a esta sección acerca de una —¿sólo casual?— coincidencia de esta inesperada aparición de la palabra “tribu” en el pensamiento de la derecha latinoamericana. Pocos meses antes de la publicación del libro de VLl, aparecía en México La tribu. Retratos de Cuba (Sexto Piso, 2017), de Carlos Manuel Álvarez, un joven escritor y periodista cubano que fue presentado en Argentina como una de las nuevas voces críticas de la Revolución. Álvarez es frecuente colaborador en medios como el New York Times, BBC Mundo, Aljazeera y la cadena Univisión. La editorial mexicana definió su libro como “un volumen de crónicas sobre la Cuba post revolucionaria”, con lo cual está todo dicho: la Revolución cubana ha muerto y Álvarez emitió su certificado de defunción. Su libro fue presentado en Buenos Aires en la Universidad Nacional de San Martín, con el auspicio de CADAL, una muy activa organización anticastrista radicada en la Argentina. ¡Otra vez “la tribu”!, que ahora es Cuba. No creemos que haya sorpresa alguna en cuanto a la futura carrera de este escritor, ya integrado al Olimpo de los autores “consagrados” por el mandarinato imperial. Y este reconocimiento, como en el caso de VLl, no es gratis. Es la generosa recompensa del imperio a una activa militancia contrarrevolucionaria.

La “batalla de ideas” a la que convocaran Martí y Fidel exige recoger el guante que arroja el peruano con sus escritos. Callarnos ante sus argucias y patrañas sólo servirá para prolongar la victoria ideológica del neoliberalismo y obturar las vías de escape ante los horrores causados por las políticas que publicita VLl en sus intervenciones públicas.

RADIOGRAFÍA EN MOVIMIENTO

A la luz de lo planteado, vemos que hay razones suficientes para enfrascarnos en una lectura crítica del libro que nos ocupa. Nuestra labor, digámoslo de entrada, no tiene pretensión alguna de ser una biografía de VLl, sino de ofrecer una radiografía en movimiento de su metamorfosis política y de las teorías y doctrinas de los autores que, según él, lo indujeron a dar su (mal)paso. Un aliciente complementario para nuestra empresa es que VLl representa uno de los casos más espectaculares de apostasía y conversión al neoliberalismo de un intelectual de izquierda. Obvio, está lejos de ser el único que se embarcó en esta travesía regresiva, pero sin duda es el más notable de todos, al menos en el ámbito latinoamericano y caribeño, por la gravitación mundial del personaje y por la amplitud del recorrido en un extenso arco que va desde un “marxismo sartreano” hipersectario hasta un neoliberalismo puro y duro, ambos condimentados con el mismo fanatismo que con tanto ardor y desde sus vísceras pretende combatir en su libro.

El Nobel hispano-peruano abjuró de sus ideas, pero mantuvo con tenacidad el celo incandescente con que defiende sus convicciones, algo que los psicoanalistas calificarían como una “formación reactiva” que lo lleva a sobreactuar su repudio a todo lo que en otros tiempos adoraba. Con algunas reservas, podríamos identificar un itinerario similar en la obra de otro gran escritor, Octavio Paz, aunque no sean casos estrictamente comparables. El mexicano también sufrió una involución política igualmente deplorable. En la década de los setenta ya nada tenía que ver con aquel joven poeta que viajara a España en 1937, en plena Guerra Civil, para participar en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, convocado desde París por Pablo Neruda en solidaridad con el Gobierno de la República Española. Su tránsito hacia la ignominia llega a su apogeo cuando, en el México de los noventa, se convirtió en el principal vocero de la reacción neoliberal, hipnotizado por el derrumbe del Muro de Berlín y la inminente desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). A pedido del multimedios Televisa y del Gobierno de México, Paz organizó, en 1990 un gran —y costosísimo— evento académico e intelectual denominado “Encuentro Internacional – La experiencia de la libertad”, convocado poco después de la caída del Muro en medio de la euforia del supuesto “advenimiento de la libertad” en Europa del Este y del beneplácito de los poderes dominantes con la gestión presidencial de Carlos Salinas de Gortari en México. La reunión fue una fastuosa celebración y, simultáneamente, un canto a los Estados Unidos como nave insignia de la lucha por la libertad, la justicia, la democracia y los derechos humanos en el mundo. Uno de los héroes que VLl examina en su libro, Jean-François Revel, estuvo en ese encuentro y fue uno de los más rabiosos críticos de la experiencia soviética y, más generalmente, del proyecto socialista. Vargas Llosa también participó en ese cónclave y, como veremos más adelante, fue el centro de una áspera polémica. Un dato que apunta hacia el carácter poco académico y muy propagandístico del torneo fue un hecho insólito: contrariando toda la tradición de los seminarios académicos, fue televisado en directo durante toda su duración, entre el 27 de agosto y el 2 de septiembre de 1990. Y no es un dato menor que Adolfo Sánchez Vázquez, uno de los más notables marxistas del mundo de habla hispana, hubiera sido invitado a asistir al evento pero no a presentar una ponencia. Indignado ante la andanada de calumnias e infamias que impunemente proferían los invitados, a cual más macarthista, el profesor de la UNAM exigió con insistencia su derecho a réplica. Paz, quien en principio le había negado la palabra, finalmente le autorizó a dirigirse al público (y los televidentes).

Hasta ese aciago momento, ya veremos por qué decimos esto, Paz compartía junto a Vargas Llosa el podio donde se empinaban los dos más grandes hechiceros del neoliberalismo en Nuestra América. Si bien estaban hermanados por su deshonroso sometimiento a los poderes fácticos del mundo actual, un inesperado y profundo desacuerdo surgió entre ambos cuando, de modo imprevisto, en un debate sostenido en un programa especial de Televisa en horario prime time, el peruano emitió una sentencia categórica e inapelable sobre la naturaleza del sistema político mexicano, misma que lo pinta de cuerpo entero: es una “dictadura perfecta”, dijo. “México es la dictadura perfecta”, prosiguió, porque “la dictadura perfecta no es el comunismo. No es la URSS. No es Fidel Castro. La dictadura perfecta es México […] es la dictadura camuflada […] Tiene las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido. Y de un partido que es inamovible”. Y remató su diatriba con un comentario cargado de veneno pero cierto: “Yo no creo que haya en América Latina ningún caso de sistema de dictadura que haya reclutado tan eficientemente al medio intelectual, sobornándole de una manera muy sutil”.

Muchos intelectuales que vivimos largos años en México, como quien esto escribe, compartíamos la definición del novelista peruano. Pero eran comentarios que circulaban con el mayor sigilo entre los exiliados y nuestros amigos mexicanos. Sin embargo, ninguno hubiera jamás tenido la osadía de decir en público lo que, años después —y con la impunidad que le otorgaba su condición de ser una celebridad internacional y, sobre todo, el lenguaraz del imperio— dijo muy suelto de cuerpo Vargas Llosa. Es que la reglamentación del famoso y temido artículo 33 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos facultaba al Gobierno a expulsar del país en 24 horas a quienquiera que emitiese una opinión crítica sobre México, su política, su economía, su inserción internacional. Para muchos de los exiliados, si no para todos, dicha expulsión y el retorno a nuestros países de origen equivalían a cárcel, tortura y muerte. Por lo tanto, lo que VLl dijo años después eran verdades inocultables pero que circulaban como cuchicheos de pequeños grupos en los pasillos de la UNAM o de cualquiera de las grandes instituciones educativas de México, mirando siempre de reojo para asegurarnos de que no hubiera en las inmediaciones algún sospechoso que fuese informante de la…


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Atilio Borón. Foto: Wikipedia
Atilio Boron (Buenos Aires, 1 de julio de 1943) es una de las figuras más relevantes de las ciencias sociales en Latinoamérica. Doctor en Ciencia Política por la Universidad de

Harvard, es profesor en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y director del Pled (Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales).

Columnista en diversos medios, también ha sido secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) de 1997 a 2006. Entre sus reconocimientos, cabe mencionar el Premio de Ensayo Ezequiel Martínez Estrada de Casa de las Américas 2004, por su libro Imperio e imperialismo y el Premio Internacional José Martí por su contribución a la unidad e integración de los países de América Latina y el Caribe, otorgado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 2009.



O que Marx entendia sobre a escravidão

Marx, como gerações de socialistas, viu o caráter particularmente capitalista da escravidão no Novo Mundo – e o elo inextrincável entre a emancipação dos escravizados e a libertação de toda a classe trabalhadora.
Escultura do artista plástico Sergio Romagnolo, utilizada na capa do livro Marx nas margens: nacionalismo, etnias e sociedades não ocidentais(Boitempo, 2019), de Kevin B. Anderson.



Por Kevin B. Anderson.*

Este ano marca o 400º aniversário da chegada dos primeiros africanos escravizados à Virgínia. Embora esse evento funesto esteja sendo atualmente discutido de maneiras profundas e penetrantes, poucos na grande mídia estão dando atenção para o caráter particularmente capitalista da forma moderna de escravidão do Novo Mundo – um tema que atravessa a crítica ao capital de Marx e suas extensas discussões sobre capitalismo e escravidão.


Marx não via a escravização em larga escala dos africanos pelos europeus, iniciada no começo do século XVI no Caribe, como uma repetição da escravidão Romana ou Árabe, mas como algo novo. Ela combinava formas antigas de brutalidade com a forma genuinamente moderna de produção de valor. A escravidão, escreveu ele em um rascunho de O capital, atinge “sua forma mais odiosa . . . em uma situação de produção capitalista”, na qual “o valor de troca se torna o elemento determinante da produção”. Isso leva à extensão da jornada de trabalho além de qualquer limite, fazendo pessoas escravizadas literalmente trabalharem até a morte.

Seja na América do Sul, no Caribe ou nas plantations do sul dos Estados Unidos, a escravidão não era um elemento periférico, mas central do capitalismo. Como o jovem Marx teorizou essa relação em 1846 em A miséria da filosofia, dois anos antes do Manifesto comunista:

“A escravidão direta é o eixo da indústria burguesa, assim como as máquinas, o crédito etc. Sem escravidão, não teríamos o algodão; sem o algodão, não teríamos a indústria moderna. A escravidão deu valor às colônias, as colônias criaram o comércio universal, o comércio universal é a condição da grande indústria. Assim, a escravidão é uma categoria econômica da mais alta importância.”

Tais conexões entre capitalismo e escravidão estão por toda parte nos escritos de Marx. Mas ele também abordou como várias formas de resistência à escravidão poderiam contribuir para a resistência anticapitalista. Esse foi especialmente o caso antes e durante a Guerra Civil estadunidense, quando ele apoiou fervorosamente a causa antiescravista.

Uma forma de resistência abordada por Marx foi a dos afro-americanos escravizados. Por exemplo, ele levou muito a sério o histórico ataque de 1859 a um arsenal em Harpers Ferry, Virgínia, realizado por militantes antiescravistas, tanto negros quanto brancos, sob o comando do abolicionista radical John Brown. Ainda que o ataque tenha falhado em desencadear a insurreição de escravos que os militantes esperavam, Marx concordou com os abolicionistas de que esse foi um evento importante, depois do qual a situação não seria mais a mesma. Mas ele acrescentou uma comparação internacional com os camponeses russos e a ênfase na ação autônoma dos afro-americanos escravizados em seu potencial contínuo de insurreição em massa:

“A meu ver, a coisa mais importante que está acontecendo no mundo hoje é, de um lado, o movimento entre os escravos na América, iniciado pela morte de Brown, e o movimento entre os escravos na Rússia, de outro . . . Acabei de ver no Tribune que houve uma nova revolta de escravos no Missouri, naturalmente reprimida. Mas o sinal já foi dado.”

Nesse momento, Marx parecia perceber uma insurreição em massa dos escravos como a chave para a abolição, e talvez algo mais no que tange ao desafio da própria ordem capitalista. Logo depois, quando o Sul declarou sua secessão e a Guerra Civil eclodiu, ele declarou seu apoio à causa do Norte, não obstante os ataques abrasadores a Lincoln por sua hesitação inicial em defender, sem mencionar levar a cabo, a abolição da escravidão e o alistamento de tropas negras.

Durante a guerra surgiu uma segunda forma de resistência ao capitalismo e à escravidão, não nos Estados Unidos, mas na Inglaterra. Enquanto as classes dominantes do país ridicularizavam os Estados Unidos como um experimento fracassado de governo republicano e até atacavam o plebeu Lincoln por sua falta de sofisticação, as classes trabalhadoras britânicas viam as coisas de maneira diferente. Ainda lutando por seus direitos diante da necessidade de comprovar exorbitantes qualificações de propriedade os trabalhadores viam os Estados Unidos como a forma mais ampla de democracia que existia na época, especialmente depois que o Norte se comprometeu com a abolição.

Como Marx relatou em vários artigos, as reuniões de massas organizadas pelos trabalhadores britânicos ajudaram a bloquear as tentativas do governo de intervir a favor do Sul. Nesse exemplo magnífico do internacionalismo proletário, os trabalhadores britânicos rejeitaram as tentativas de vários políticos de fomentar a animosidade em relação ao Norte com base no fato de que os bloqueios da União haviam reduzido o fornecimento de algodão, criando assim desemprego em massa entre os trabalhadores têxteis de Lancashire. Como Marx entoou em um artigo de 1862 para o New York Tribune,

“Quando grande parte das classes trabalhadoras britânicas sofre direta e severamente com as consequências do bloqueio sulista; quando outra parte é indiretamente afetada pelos cortes com o comércio estadunidense, devido, como é dito, à egoísta “política protecionista” dos Republicanos [dos EUA] . . . em tais circunstâncias, a mais simples justiça exige que se preste homenagem à sensata atitude das classes trabalhadoras britânicas, mais ainda quando contrastada com a conduta hipócrita, intimidatória, covarde e estúpida do John Bull oficial e bem-de-vida.”

Em 1864, a Primeira Internacional era formada, com muitos dos seus primeiros militantes sendo provenientes dos quadros organizadores dessas reuniões antiescravistas. Nesse sentido, um movimento antiescravista da classe trabalhadora ajudou a formar a maior organização socialista que Marx lideraria durante sua vida.

Com o fim da guerra, uma Reconstrução Radical estava em pauta nos Estados Unidos, incluindo a perspectiva de dividir as antigas plantations escravistas para viabilizar as doações de quarenta acres e uma mula para as pessoas anteriormente escravizadas. No prefácio de 1867 a O capital, Marx comemorou os seguintes desenvolvimentos: “Após a abolição da escravidão, uma transformação radical nas atuais relações de capital e propriedade da terra está em pauta”. O que não ocorreu, pois a medida foi bloqueada pelas forças moderadas no Congresso estadunidense.

No rescaldo da Guerra Civil, Marx discutiu o surgimento, novamente Estados Unidos, de uma terceira forma de resistência ao capitalismo e à escravidão, bem como ao racismo. Na sua visão, séculos de trabalho negro escravo convivendo com trabalho branco formalmente livre tinham criado enormes divisões entre os trabalhadores, tanto urbanos quanto rurais. A Guerra Civil varreu parte da base econômica dessas divisões, criando novas possibilidades. Novamente em O capital, ele discutiu essas possibilidades com evidente apreço, quando também pôs no papel sua frase mais notável sobre a dialética entre raça e classe, aqui destacada em itálico:

“Nos Estados Unidos da América do Norte, todo movimento operário independente ficou paralisado durante o tempo em que a escravidão desfigurou uma parte da república. O trabalho de pele branca não pode se emancipar onde o trabalho de pele negra é marcado a ferro. Mas da morte da escravidão brotou imediatamente uma vida nova e rejuvenescida. O primeiro fruto da guerra civil foi o movimento pela jornada de trabalho de 8 horas, que percorreu, com as botas de sete léguas da locomotiva, do Atlântico até o Pacífico, da Nova Inglaterra à Califórnia. O Congresso Geral dos Trabalhadores, em Baltimore (agosto de 1866), declarou: ‘A primeira e maior exigência do presente para libertar o trabalho deste país da escravidão capitalista é a aprovação de uma lei que estabeleça uma jornada de trabalho normal de 8 horas em todos os Estados da União americana. Estamos decididos a empenhar todas as nossas forças até que esse glorioso resultado seja alcançado.”

De fato, os líderes sindicais de 1866 estavam dispostos a pôr o capitalismo diretamente na mira, algo que posteriormente não seria visto com muita frequência nos Estados Unidos. No entanto, o sonho de Marx de solidariedade de classe com transversalidade racial não foi alcançado naquele momento devido à relutância dos sindicatos brancos em incluir trabalhadores negros como membros. O tipo de solidariedade com transversalidade racial que Marx vislumbrava pôde ser vista em larga escala algumas vezes desde então, principalmente na sindicalização em massa na década de 1930.

Quatrocentos anos após a chegada dos africanos escravizados na Virgínia, os afro-americanos continuam a experienciar o legado da escravidão nas condições de encarceramento em massa, no racismo institucionalizado tanto das políticas habitacionais como de emprego, e na crescente desigualdade de riqueza.

Ao mesmo tempo, somos confrontados com o governo mais reacionário e antitrabalhadores de nossa história, um governo que fomenta e se alimenta das mais odiosas formas de racismo e misoginia para obter apoio entre setores da classe média e das classes trabalhadoras. Sob esse prisma, a declaração de Marx, “o trabalho de pele branca não pode se emancipar onde o trabalho de pele negra é marcado a ferro”, continua sendo um lema tão relevante quanto era há 150 anos.

* Publicado originalmente na revista Jacobin, por ocasião dos 400 anos da chegada de escravizados aos EUA. A tradução para o português é de Allan M. Hilani e Pedro Davoglio, para a Jacobin Brasil.

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Kevin B. Anderson é professor de sociologia e ciência política na Universidade da Califórnia-Santa Bárbara. Ele é autor de Marx nas margens: nacionalismo, etnias e sociedades não ocidentais (Boitempo, 2019), Lenin, Hegel, and Western Marxism, (sem tradução) e, com Janet Afary, de Foucault e a revolução iraniana: as relações de gênero e as seduções do islamismo (É Realizações, 2011). Também editou livros sobre Raia Dunaiévskaia e Rosa Luxemburgo, e um volume sobre os cadernos etnológicos de Marx, ainda no prelo.

segunda-feira, 16 de setembro de 2019

O CAPITAL CONTRA A EDUCAÇÃO DA CLASSE TRABALHADORA

A revista Germinal: Marxismo e Educação em Debate acaba de publicar o Volume 11, Número 1, abril de 2019.

O número está disponível em:

Navegue no sumário da revista para acessar os artigos e itens de interesse.




domingo, 15 de setembro de 2019

Salim Lamrani: Cuba representa um projeto incômodo para os Estados Unidos.



A visão estadunidense de que a América Latina é seu ‘quintal’ bastaria para entender a hostilidade de Washington para tudo quanto na região ameace seus interesses, no entanto, chama a atenção a particular agressividade contra uma pequena ilha: Cuba.

Dia do Trabalhador em Cuba, Havana - 2019 | Foto: Ismael Francisco/CubaDebate


Paris -  A visão estadunidense de que a América Latina é seu ‘quintal’  bastaria para entender a hostilidade de Washington para tudo quanto na região ameace seus interesses, no entanto, chama a atenção a particular agressividade contra uma pequena ilha: Cuba.

Mais de um século de intervenções militares e guerras que se encaixam em suas diversas variantes, incluindo a econômica e a biológica, marcam o cenário bilateral e impactam com a política de bloqueio o âmbito multilateral.

Sobre o tema, é interessante para a Prensa Latina conversar com o acadêmico e ensaísta francês Salim Lamrani, que apesar de sua juventude, representa uma voz reconhecida no estudo das relações entre a superpotência e seu vizinho rebelde.

Para o professor da Universidade da Réunion, localizada no departamento francês de ultramar de igual nome, Washington ainda sofre da incapacidade de aceitar a realidade de uma Cuba livre e independente.

Não tolera que um pequeno país decida tomar ao pé da letra um direito inalienável da humanidade que é escolher seu próprio destino, ressaltou.

Lamrani declarou que a ilha encarna o princípio inegociável da igualdade soberana, não aceita ingerências em seus assuntos internos e defende que não se pode ter dignidade sem independência, o que incomoda à Casa Branca.

Por décadas, Estados Unidos tem buscado argumentos para justificar sua política para a maior das Antilhas, até chegar aos supostos ataques sônicos em Havana contra seus diplomatas, apesar da carência de argumentos científicos para sustentar tal acusação.

‘A retórica para justificar sua hostilidade é pouco crível e tem variado segundo as épocas’, advertiu com uma lista de alguns dos pretextos apresentados à opinião pública.

‘Quando triunfou a Revolução cubana, Washington justificou sua postura agressiva argumentando que Havana tinha nacionalizado e expropriado terras e empresas que pertenciam a donos estadunidenses.

‘Depois foi a aliança soviética o que constituiu oficialmente o pomo da discórdia. Mais tarde, o internacionalismo solidário de Cuba com os países em luta por sua libertação e emancipação, particularmente na África’.

De acordo com Lamrani, o desmoronamento da União Soviética, a princípios dos anos 90 do passado século, marcou a defesa pela Casa Branca da tese da violação dos direitos humanos e da falta de democracia como pontas de lança, recrudescendo o bloqueio.

Estados Unidos apostou em fortalecer o cerco como se pudesse ser melhorado o destino de um povo incrementando seus sofrimentos e se esquecendo totalmente de sua falta de autoridade moral para erigir-se em juiz, e agora chega ao ponto de evocar ataques sônicos, opinou.

O acadêmico fez questão de ressaltar que a antiquada política está condenada ao fracasso, porque o diálogo sincero e respeitoso é a única via para solucionar as diferenças, ‘sobretudo com um país como Cuba, que nunca cede sob violência, ameaça, a intimidação ou  chantagem’.

Há que respeitar o princípio fundamental do direito dos povos à autodeterminação e a superpotência deve aceitar que o destino de Cuba, seu sistema e sua orientação, são atribuições exclusivas dos cubanos, manifestou.

A MANIPULAÇÃO MIDIÁTICA

Em sua cruzada para derrubar a Revolução de 1 de janeiro de 1959, as administrações da Casa Branca têm tido na manipulação midiática um fiel aliado.

O principal papel destes meios de comunicação, que são propriedade de conglomerados econômicos e financeiros, é defender a ordem estabelecida, convencer a opinião pública da legitimidade dos privilégios estabelecidos e atacar toda aspiração a uma mudança das estruturas sociais, que poria em julgamento o sistema imperante, considerou Lamrani.

Segundo o acadêmico e ensaísta francês, Cuba é o alvo deste cenário, no qual para Washington e seus objetivos, informar o cidadão é desprezado com essa intenção.

‘A partir deste postulado, é impossível que os meios de comunicação apresentem a realidade cubana de modo honesto e imparcial, quando este país tem posto em tela de julgamento a ordem estabelecida, abolido os privilégios dos poderosos, colocado o humilde no centro de um projeto de sociedade e o fato da repartição  das riquezas ser uma prioridade absoluta’, sentenciou.

UMA APROXIMAÇÃO COM O PAI DA PÁTRIA

Os franceses tiveram neste verão a oportunidade de se aproximar da história do pai da pátria cubana, Carlos Manuel de Céspedes, graças a um profundo trabalho de Lamrani , publicado em quatro partes pelo diário L´Humanité.

Prensa Latina aproveitou a oportunidade para que o estudioso explicasse suas motivações para recordar sob o título ‘Carlos Manuel de Céspedes, em nome da Liberdade’ e o título ‘Breve história do Pai da Pátria cubana’.

‘Céspedes (1819-1874) simboliza o altruísmo puro, um homem que renunciou a seus interesses de classe e a seus bens pessoais, substituindo a felicidade de uma vida familiar pelos tormentos da guerra, pelo interesse superior da nação e o bem-estar de todos os cubanos’, comentou.

De acordo com o professor universitário, o prócer fica na história como aquele que vinculou a liberdade da ilha à abolição definitiva da escravidão.

Também é importante compartilhar que foi um ser humano fiel até as últimas consequências a seu lema ‘Independência ou morte’ e que tomou as armas contra o opressor espanhol, sem experiência militar alguma, em condições de extrema adversidade para seguir o combate contra uma potência infinitamente superior, agregou.

Para Lamrani, outra qualidade valiosa representada pelo independentista é a de viver e lutar sem rancores, apesar de ‘a ingratidão de seus concidadãos no poder’.

Após intrigas e manobras para substituí-lo, a conspiração contra o presidente da República em Armas materializou-se em 1873 com sua deposição, e apesar dessas circunstâncias optou por se opor a confrontos entre cubanos para tratar de preservar a unidade e a revolução.

A esse respeito ressaltou, o compromisso do prócer com a unidade e a vigência de seu proceder, entendendo que ‘os grandes processos de transformação social só podem ser conseguidos com a unidade de todas as forças favoráveis à emancipação humana’. Na análise de Lamrani , três aspectos caracterizam Céspedes : sua disposição a subordinar interesses pessoais ao imperativo superior de construção do edifício patriótico, sua decisão de fazer da abolição da escravidão o elemento fundador da nação e sua dedicação em conseguir o consenso entre todos os cubanos de boa vontade.(Prensa Latina)

Publicado em 3 setembro, 2019 por siempreconcuba
Tradução: Comitê Carioca de Solidariedade a Cuba


sábado, 14 de setembro de 2019

As análises de Marx sobre as eleições e os partidos políticos na Grã-Bretanha

Os três artigos foram redigidos por Karl Marx em agosto de 1852 e têm como objetos aspectos das eleições gerais inglesas daquele ano. Foram publicados no dossiê "As análises de Marx sobre as eleições e os partidos políticos na Grã-Bretanha" da Revista Crítica Marxista, n. 47, ano 2018.



Parte 2 – As análises de Marx sobre as eleições e os partidos políticos na Grã-Bretanha. 

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sexta-feira, 13 de setembro de 2019

Para download: "Marx e a pedagogia moderna"

REFERÊNCIA BIBLIOGRÁFICA
MANACORDA, Mario Alighiero. Marx e a Pedagogia Moderna. Campinas: Alínea, 2007.

LINK PARA DOWNLOAD:



Manacorda, neste livro, traduz as nuanças semânticas dos termos e expressões mais importantes da linguagem marxiana. Sua análise vai desvelando os sentidos exatos do ensino politécnico e do ensino tecnológico, proposto por Marx, elaborando a construção gradativa e firme do conceito de onilateralidade do ser humano. Assim, por meio da ciência filológica, o livro explica o que Marx escreveu sobre Educação e Escola; revela também as incertezas e as certezas que tinha. Por causa de seu método, este trabalho de Manacorda é profundamente moderno e sua permanência está garantida.

SUMÁRIO
Apresentação
Prefácio à Edição Brasileira
Referências
Prefácio

Parte 1. A “Pedagogia” Marxiana

1. Instrução e Trabalho
1847-48: Os princípios do comunismo e o Manifesto
1866-67: As instruções aos delegados e O Capital
1875: A crítica ao programa de Gotha
Lênin “discípulo” de Marx

2. O que é o Trabalho?
Trabalho: uma expressão negativa
A atividade vital ou manifestação de si mesmo
Continuidade da mesma temática
Objeções provocadas por essa antinomia
O reino da liberdade

3. Homem Onilateral
Unilateralidade do proletário e do capitalista
Uma moral dividida
Aspectos positivos do homem unilateral
O conceito de homem onilateral

4. Escola e Sociedade: o conteúdo do ensino
Ensino tecnológico e trabalho infantil
Relação da escola com a sociedade, o estado e a igreja
Objetividade do ensino
Quais opções pedagógicas e quais conteúdos educativos?

Parte 2. A “Pedagogia” Marxiana Frente às Demais Pedagogias

5. Tentativa de Contextualização Histórica
Escola e não escola na história
União de ensino e trabalho na história
Marx e as pedagogias pós-marxianas
O marxismo e os problemas atuais do ensino

6. A Pedagogia Marxista na Itália: Antonio Gramsci
Do pré-marxismo de Labriola ao marxismo de Gramsci
Ensino e trabalho em Gramsci
Desenvolvimento harmonioso e integral do indivíduo
Contra o inatismo e o individualismo
Uma escola de noções rigorosas
Utilidade de uma leitura “gramsciana” de Marx

Parte 3. Discutindo com Leitores e Críticos de Marx
Galvano della Volpe: trabalho e liberdade
Lamberto Borghi: a liberdade pode surgir da necessidade?
Roberto Mazzetti: a relação de Marx com os utópicos
Os católicos e a pedagogia marxista
Uma discussão a muitas vozes

Notas
Referências

sexta-feira, 30 de agosto de 2019

Há oitenta anos, o pacto germano-soviético: um símbolo da história desfigurado pelos reaccionários!

Por Fadi Kassem 

A falsificação da história é um instrumento privilegiado da ofensiva anticomunista. A mesma grande burguesia ocidental que via em Hitler um útil instrumento contra a URSS prossegue empenhadamente o desfiguramento dos antecedentes imediatos da 2ª Guerra Mundial: trata-se não apenas de ocultar o papel decisivo da União Soviética na derrota do nazi-fascismo, mas também de ocultar a simpatia e cumplicidade com que as potências ocidentais assistiram à ascensão do fascismo.

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As efabulações dogmáticas dos anticomunistas primários

“Porque também se trata do 80º aniversário do «pacto germano-soviético», verdadeiro tratado de aliança com o regime de Hitler (que quase imediatamente levará, para começar, ao desmembramento da Polónia entre os dois predadores) é bom esclarecer esse pacto e as suas implicações “: eis o que se pode ler no blog de Marc Daniel Lévy, no site da Médiapart [1] sobre o pacto germano-soviético assinado em 23 de Agosto de 1939 entre Molotov e Ribbentrop. Para além da argumentação próxima da nulidade - menos de 20 linhas contentando-se com as acusações -, encontramos as efabulações clássicas dignas dos mais ferozes anticomunistas, que o título do artigo (”20 de Agosto de 40: é o grande aliado da Gestapo quem faz matar Trotsky”) ilustra perfeitamente. De facto, desde a assinatura do pacto em 23 de Agosto de 1939, anticomunistas de todos os tipos entoam a plenos pulmões esse refrão de uma suposta “aliança” entre Hitler e Stalin, à imagem de Jean-François Copé: já pouco à vontade para dominar os números – recordemos a sua incapacidade em avaliar o preço de um pão com chocolate [2] ou de seus problemas de contabilidade para a campanha de Sarkozy em 2012 [3] – o homem que obteve 0,3% nas primárias da direita para as presidenciais de 2017 [4] – ou seja menos votos do que Jean-Luc Bennahmias nas primárias do Partido Socialista! - já se tinha ilustrado no decurso da campanha para as eleições europeias ao declarar: “Sim, há 75 anos dia por dia, Stalin e Hitler assinavam um pacto de aliança que levou ao esmagamento da Europa sob a bota nazi: 60 milhões de mortos “[5]. Não poderia ser-se mais inventor do que isto…

Não importa: sob a pressão dos países da Europa Central e Oriental que aderiram à “democracia liberal” após a implosão do bloco socialista em 1989-1991, o Parlamento Europeu adoptou em 2 de Abril de 2009 uma “resolução sobre a consciência europeia e o totalitarismo “,”que reclama, entre outras coisas, que os seus Estados-Membros e outros países europeus proclamem o 23 de Agosto “Dia Europeu da Memória” para a comemoração, com dignidade e imparcialidade, das vítimas de todos os regimes totalitários e autoritários» [6] Amplamente aprovada pelos eurodeputados alimentados a anticomunismo primário, esta falsificação enganadora da história faz a alegria de todos os reaccionários de todo o género, felizes em apoiar a insustentável equação veiculada por “historiadores” como Stéphane Courtois - um fanático da “obsessão comparatista” (Marc Ferro) [7] - segundo a qual «nazismo = comunismo = totalitarismo». Infelizmente para os (não) «historiadores» anticomunistas, uma tal interpretação falsificadora não pode resistir à prova dos factos.

A URSS, cidadela sitiada desde 1917

É claro que Lévy, Copé, Courtois e tantos outros desconhecem que a “guerra fria” (que em qualquer caso certamente não o foi para a Rússia bolchevique, a Coreia, o Vietname, a América Latina, etc.) que conhecem as alegrias dos bombardeamentos e das guerras conduzidas pelo imperialismo norte-americano e seus parceiros anticomunistas) teve efectivamente início em 1917, como o afirmam André Fontaine [8] e a chamada escola “revisionista” nos Estados Unidos na década de 1950, e como muito bem analisaram Anatoli Chouryguinine e Yuri Korablev, na Guerra de 1918-1922. Quatorze potências coligadas contra a Revolução Russa [9]. Porquê lembrar este elemento? Simplesmente porque a Rússia bolchevique, e depois a URSS, vivem perante a ameaça de um ataque do campo capitalista, que se desenrola efectivamente a partir do final de 1917 a partir de todos os lados, incluindo o Pacífico, onde o Japão se junta à coligação internacional formada sob a égide de Wilson, Clemenceau e Lloyd George. Este cerco é retomado quando o Japão fascista e a Alemanha nazi assinam o pacto anti-Comintern em 25 de Novembro de 1936. Curiosamente, nenhuma reacção das “democracias liberais”, efectivamente todos felizes por ver contido o “perigo vermelho”. Por outras palavras, enquanto a Alemanha nazi ameaça desde a primavera de 1939 invadir a Polónia, Stalin teme encontrar-se sozinho perante as forças do Eixo - Alemanha, Japão e a Itália que aderiu ao pacto anti-Comintern em 1937, aos quais se junta a Hungria reaccionária em Fevereiro de 1939 e da Espanha franquista em Março de 1939. Enquanto isso, as “democracias liberais” tão comprometidas com a defesa da “paz”, das “liberdades” e dos “direitos humanos”, permanecem instalados na sua hipocrisia, na sua covardia … e acima de tudo no seu anticomunismo primário e vulgar.

As “democracias liberais”, entre compromissos e traições

Pois esse é outro elemento que Lévy, Copé, Courtois, Furet e a empresa esquecem conscientemente - ou por pura ignorância - a saber, os sucessivos compromissos e traições das “democracias liberais” contra os seus “inimigos” e os seus “aliados”. Compromissos? O Reino Unido e a França não estão nada determinados a conter o perigo fascista e nazi na Europa, visto como um excelente meio de luta contra o bolchevismo. O resultado? Eis uma amostra sortida:

  • Ausência de reacção face à invasão japonesa da Manchúria na China a partir de Setembro de 1931, com o Japão a ser visto como um baluarte contra o bolchevismo na Ásia;
  • Ausência de reacção à reintrodução do serviço militar obrigatório na Alemanha em Março de 1935 - medida proibida pelo Tratado de Versalhes de 28 de Junho de 1919;
  • O veto franco-britânico contra a “aliança inversa” sem trégua proposta pela URSS desde 1933, depois pelo pretenso “pacto franco-soviético” de Maio de 1935 sabotado do lado francês (é verdade que quem tinha assinado esse pacto pela França fora … Pierre Laval! Um verdadeiro desgosto para o futuro colaboracionista …);
  • Acordo anglo-alemão de Junho de 1935, permitindo um poderoso rearmamento naval da Alemanha nazi;
  • Contactos mantidos e reforçados entre as elites francesas [10] e britânicas em particular, com as elites alemãs na década de 1930, a ponto de o ex-primeiro-ministro britânico Lloyd George, de visita ao chalé do Führer em Berchtesgaden em Setembro de 1936, declarar acerca deste último: “Hitler não sonha com uma Alemanha que ameace a Europa. Os alemães perderam todo desejo de entrar em conflito connosco “[11];
  • Acordo secreto entre a França e o Reino Unido com a Itália fascista [12] para anexar uma grande parte da Etiópia em Maio de 1936 - registar que a Itália não é sancionada pela Liga das Nações (SDN) na altura…;
  • Remilitarização da Renânia em Março de 1936 (proibida pelo Tratado de Versalhes …);
  • Guerra da Espanha no decurso da qual apenas a URSS e as Brigadas Internacionais vêm em socorro do campo republicano contra Franco e seus aliados fascistas e nazis, operando em total cumplicidade com o Reich e a Itália;
  • Obviamente, a criação do pacto anti-Komintern acima mencionado;
  • Anschluss (anexação da Áustria pela Alemanha) em Março de 1938, entretanto proibida pelo Tratado de Versalhes;
  • E, momento alto do espectáculo, entrega da Checoslováquia aos apetites hitlerianos pela França - todavia ligada à Checoslováquia por um tratado desde 1924 … - e Reino Unido no seguimento da assinatura dos vergonhosos acordos de Munique na noite de 29 para 30 de Setembro de 1938 (decisão definitivamente tomada em Londres pelos britânicos e franceses em 29 de Novembro de 1937 [13]). Notar que a URSS estava ausente deste acordo (e por boas razões), ao contrário da Itália fascista que, tal como a Alemanha nazi, a França e o Reino Unido, não desejava a presença dos soviéticos ( nem aliás dos checoslovacos …).
  • Chamberlain (Reino Unido), Daladier (França), Hitler (Alemanha) e Mussolini (Itália) assinam o Acordo de Munique em 30 de Setembro de 1938. Um ano antes de a URSS, por falta de resposta aos seus pedidos de um acordo de defesa com a França e a Alemanha, se ver reduzida a assinar o pacto germano-soviético.


Em suma, enquanto a URSS apontou claramente o perigo fascista, apelando à fundação da “segurança colectiva” contra os agressores e à constituição de Frentes populares - ver o famoso relatório Dimitrov publicado quando do 7º Congresso do Comintern em Julho de 1935 - voando em socorro da Espanha republicana, propondo ajudar a Checoslováquia através do envio de tropas (cuja passagem foi oficialmente recusada pela Polónia reaccionária e anticomunista, aliada teórica da França antissoviética e ligada à Alemanha pelo “tratado de amizade” de 26 de Janeiro de 1934), e enquanto os deputados comunistas em França denunciam a traição de Blum em relação à Espanha - Blum que de resto desabafa: “Somos uns patifes! “- e recusam em bloco os acordos de Munique, as” democracias liberais “capitulam ainda e sempre face à ameaça fascista, cegos pelo ódio ao bolchevismo e pela sua sedução do fascismo: o ministro das Relações Exteriores francês na época dos acordos de Munique, Georges Bonnet, homem da “alta banca”, “pacifista” convencido e futuro apoio do regime de Petain, não o desmentirá! Um “entendimento cordial” que se reencontra do outro lado do Atlântico: pensemos em Charles Lindbergh, condecorado por Herman Göring, e que vê Hitler como um “grande homem” bem menos perigoso do que Stalin [14], ou ainda Henry Ford, grande financiador do partido nazi durante os anos 1930 e até 1945 [15] – tal como todos os credores ocidentais do Reich desde 1933.

Uma decisão táctica decisiva de Stalin

É nesse contexto que Stalin aceitará assinar o pacto germano-soviético que, lembremos, é um pacto de não agressão, e certamente não uma “aliança”, como é tão frequentemente afirmado. Poder-se-ia aliás imaginar por um momento uma aliança sincera quando sabemos que o objectivo de Hitler é a conquista de um vasto Lebensraum (espaço vital) a leste da Europa para o seu projecto de “Reich para mil anos? O próprio Hitler o repete em Mein Kampf: “Detemos a marcha eterna dos alemães em direção ao sul e em direção a oeste da Europa, e lançamos o nosso olhar para leste. ” “A luta contra a bolchevização mundial judaica exige uma atitude clara em relação à Rússia soviética. Não podemos perseguir o diabo utilizando Belzebu. [16] E, de facto, é difícil acreditar que os líderes soviéticos sejam ingénuos quando assinam esse famoso pacto: desejoso de atacar a Polónia, Hitler, assina todavia em Janeiro de 1934 um pacto de não agressão válido por pelo menos 10 anos com … a Polónia. Trata-se efectivamente de ganhar tempo na industrialização em marcha forçada da URSS, que se torna a terceira potência industrial do mundo em 1941 e se encontra em situação de enfrentar a Alemanha nazi, Hitler não tendo nunca abandonando o seu projecto de conquista de espaço vital. É desde logo inútil contar com um apoio das “democracias ocidentais”, apesar de alguns relâmpagos de lucidez de nacionalistas ferozmente anticomunistas como Henri de Kérillis, que se opôs aos acordos de Munique.

Assim, enquanto Hitler embarca nas suas “guerras relâmpago” na Polónia e depois no oeste da Europa, a URSS prossegue a sua preparação para a guerra, enquanto obtém benefícios das “cláusulas secretas” do pacto. A URSS é frequentemente criticada por anexar parte da Polónia e os países bálticos - lembremos que estes pertenciam à Rússia até a paz germano-russa de Brest-Litovsk, em Março de 1918; será necessário lembrar que a Polónia tinha deslocado as suas fronteiras orientais 250 km para leste da linha Curzon fixada pelos tratados de paz de 1919-1920 (por outras palavras, anexando territórios pertencentes à Rússia bolchevique)? Os dirigentes soviéticos veem nisso uma oportunidade de lavar a afronta ao Tratado de Riga, de Março de 1921 e, ao mesmo tempo, de afastar o mais possível o risco de uma invasão alemã, agora mais do que nunca provável após a liquidação do Polónia: dispor de um “cordão sanitário” antinazi antes que atinja Moscovo, Leningrado e Stalingrado, eis razão principal para o pacto de não agressão. Quanto à ruptura do pacto pela Alemanha nazi em 22 de Junho de 1941 no seguimento do lançamento da operação Barbarossa, não foi uma “surpresa” para Stalin, vendo acumularem-se mais de 4 milhões de soldados da Wehrmacht e países aliados e satélites da Alemanha, 600.000 camiões, 4.000 tanques, 7.000 canhões e 3.000 aviões nas fronteiras soviéticas [17]; a verdadeira surpresa foi sobretudo para os alemães, que constataram a extensão da feroz resistência e da eficaz industrialização soviética e rapidamente se aperceberam dos riscos de operar em duas frentes como em 1914. Assim, os dirigentes soviéticos, com Stalin à cabeça, foram capazes de reagir rapidamente (como o ilustra o “discurso ao povo soviético de 3 de Julho de 1941″), a fim de organizar a resistência e a contra-ofensiva na “Grande Guerra Patriótica”, sob a direcção do marechal Zhukov [18] .

Uma história direitizada e travestida pelos reaccionários

As amálgamas grosseiras de reacionários de todos os tipos não poderia resistir a uma análise rigorosa da história; mas permanece devido ao facto de esta última ser travestida pelos defensores da ordem capitalista, imperialista e atlantista (CIA), que falsificam a história à imagem de um Parlamento Europeu fraco em contrapartida na luta contra os desfiles de antigos Waffen SS na Letônia ou a presença no poder em Kiev de neonazis reivindicando-se de Stepan Bandera, grande colaborador durante a Segunda Guerra Mundial [19]. Quanto a Jean-François Copé, ele certifica com sua habitual segurança desconcertante e desdenhosa que a assinatura deste pacto é responsável pela morte de 60 milhões de pessoas - esquecendo de passagem que houve mais de 20 milhões de mortes na Ásia oriental, dos quais mais de 15 milhões de vítimas chinesas do Japão fascista: foi realmente por culpa do pacto germano-soviético, quando o Japão tinha iniciado a invasão da China em Setembro de 1931?

A história é também travestida mesmo na identidade do principal vencedor da Alemanha hitleriana: se a resposta não suscitava qualquer dúvida em 1945, ou seja: a URSS, uma boa lavagem de cérebros produziu o seu efeito uma vez que, em 2004, 60% dos franceses afirmam que foram os Estados Unidos que desempenharam o papel principal contra a Alemanha nazi [20]. No entanto, como um artigo no Le Monde Diplomatique de Agosto de 2009 justamente nos lembra: “quatro em cada cinco soldados alemães foram mortos na Frente Oriental; as batalhas de Stalingrado e Kursk não tiveram equivalente real em nenhum outro teatro de operações europeias (em Julho de 1943, a batalha de Kursk envolve 4 milhões de homens e causa mais de um milhão de mortos e feridos, dos quais quase 500.000 do exército alemão; durante todo o ano de 1943, as perdas dos Estados Unidos e da Grã-Bretanha não excedem 60.000 homens) “[21]. De facto, o pacto germano-soviético, a opção menos má possível quando foi assinado, torna-se a melhor solução possível, sancionada pela vitória final de 1945, como recentemente lembrado pelo representante especial do Presidente russo para a ecologia e os transporte e ex-chefe da administração presidencial Sergei Ivanov [22].

Assim se escreve todos os dias um pouco mais de história direitizada, que invade os aparelhos de TV e alimenta as análises dos “editocratas”, umas cães de guarda mediáticos sensacionalistas (à imagem do Le Point, que chegou ao ponto de dizer que Stalin planeou no final de sua vida … um novo Shoah! [23]), os manuais escolares, as declarações confusas de políticos como Copé e, bem entendido sem obscurecer as explicações “científicas” de “historiadores” anticomunistas como Stéphane Courtois, pai do famoso Livro Negro do Comunismo e aiatola obsessivo da comparação nazismo-comunismo para explicar, tal como seu mestre de pensamento François Furet, que os dois são “gémeos”; e tanto pior se o comunismo, que emana do Iluminismo e o reivindica, combate o nazismo fundamentalmente anti-humanista [24] … Mais do que nunca, face a uma tal vaga de mentiras tão grosseiras quanto perigosas para o comunismo, o combate pela “hegemonia cultural” deve ser empreendido e vencido, tal como o faz o Pólo de Renascimento Comunista em França (PRCF) através de historiadores como Gisele Jamet, Annie Lacroix-Rice e Gilda Landini (em particular) e filósofos como Aymeric Monville e Georges Gastaud. Essa batalha é tanto mais fundamental quanto, como Marx prevenia, “aquele que não conhece a história está condenado a revivê-la”.

Notas:
[1] Ver o seguinte link: https: //blogs.mediapart.fr/marc-daniel-levy/blog/200819/20-aout-40-c-e .
[2] Ver o seguinte link: https: //www.huffingtonpost.fr/2016/10/24/for-jean-francois-cope-un-pa …
[3] Ver o seguinte link: https: //www.lemonde.fr/les-decodeurs/article/2016/09/13/les-exageratio … Observemos que se Jean-François Cope não foi processado foi por “falta de prova” e não por “inocência” proclamada pelo tribunal de justiça …
[4] Ver o seguinte link: https: //www.lemonde.fr/big-browser/article/2016/11/21/jean-francois-co .
[5] Ver o seguinte link: https://www.youtube.com/watch?v=JOfs41kyTmQ From 5′50.
[6] Ver o seguinte link: https://en.wikipedia.org/wiki/European_Country_of_Souvenir
[7] Ver o seguinte link: https://www.monde-diplomatique.fr/2000/01/VIDAL/2079
[8] Ver o seguinte link: http://www.seuil.com/ouvrage/la-guerre-froide-andre-fontaine/9782020861205
[9] Ver o seguinte link: http://editionsdelga.fr/produit/la-guerre-de-1918-1922/
[10] É altamente recomendável ler Annie Lacroix-Riz, Le Choix de la défaite. Les élites françaises dans les années 1930, Armand Colin, 2010 (edição aumentada).
[11] Ver o documentário Hitler, la folie d’un homme,, exibido no M6 em 2004. Documentário disponível no seguinte link: https://www.youtube.com/watch?v=1k5kUctcQzM
[12] Trata-se do acordo Laval-Hoare; constata-se já de passagem a atração de Laval pelos regimes fascistas …
[13] É altamente recomendável ler Annie Lacroix-Riz, De Munich à Vichy : l’assassinat de la Troisième République, 1938-1940, Armand Colin, 2008.
[14] Ver o seguinte link: https://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Lindbergh#Lindbergh,_the_nazis_and_antitiism
[15] Ver o seguinte link: https: //www.liberation.fr/planete/1998/12/04/ford-fournisseur-du-iiie -…
[16] Estas são apenas algumas citações não exaustivas que podem ser encontradas no seguinte link (páginas 493 e 507): https://beq.ebooksgratuits.com/Propagande/Hitler-combat-2.pdf
[17] Números do documentário Apocalypse. La Seconde Guerre mondiale : le choc. Para mais informações sobre a invasão alemã, ler Geoffrey Roberts, Les guerres de Staline (1939-1953), Delga, 2006.
[18] Para mais detalhes sobre este assunto, ler Domenico Losurdo, Staline. Histoire et critique d’une légende noire, Aden Bélgica, 2011.
[19] Ver, em particular, o seguinte link: https: //www.initiative-communiste.fr/articles/europe-capital/quand-un -…
[20] Ver o seguinte link: http://www.slate.fr/story/88935/defaite-nazis-sondage
[21] Ver o seguinte link: https://www.monde-diplomatique.fr/carnet/2009-08-24-Perm-germano-sovietique
[22] Ver o seguinte link: https: //fr.sputniknews.com/international/201907081041618429-pacte-molo …
[23] Ver o seguinte link: https: //www.lepoint.fr/editos-du-point/michel-colomes/staline-aussi-vo ..
[24] Ler em particular Enzo Traverso, A feu et à sang. De la guerre civile européenne, 1914-1945, Stock, 2007.




quinta-feira, 29 de agosto de 2019

Gramsci para crianças!

O rato e a montanha, de Antonio Gramsci e ilustração de Laia Domènech.
Lançamento do Boitatá, selo infantil da Boitempo.



Um rato bebe um copo de leite, sem se dar conta que era a única coisa que uma mãe tinha para alimentar seu bebê. O bebê acorda chorando de fome, e a mãe chora porque não tem como alimentá-lo. Arrependido, o rato parte para buscar mais leite com a cabra, mas o que parecia uma tarefa simples revela-se uma longa jornada a fim de reverter os estragos da guerra e da exploração incansável do meio ambiente e dos bens comuns.

Este conto da tradição oral da Sardenha foi originalmente transcrito pelo filósofo marxista Antonio Gramsci em junho de 1931, em uma das inúmeras cartas que enviou da prisão à sua mulher, com o pedido de que ela recontasse aos filhos. Cumprindo o desejo do saudoso pensador sardo, a artista catalã Laia Domènech deu vida à jornada desse incansável ratinho, agora publicada no Brasil pela Boitempo.

Título: O rato e a montanha
Título original: El ratón y la montaña
Autor: Antonio Gramsci
Ilustradora: Laia Domènech
Tradução: Luiz Sérgio Henriques e Thaisa Burani
Letramento: Leitura compartilhada: pré-leitor (até 5 anos) e leitor iniciante (6-7 anos). Leitura autônoma: leitor em processo (8-9 anos)
Número de páginas: 44
Preço: R$ 49,00
Formato: 24,5 cm x 22,5 cm
ISBN: 978-85-7559-617-3
Editora: Boitatá
Apoio: Institut Ramon LLuLL
Disponível a partir de: 16 de setembro de 2019.
[ESTE LIVRO ENCONTRA-SE EM PRÉ-VENDA]


segunda-feira, 26 de agosto de 2019

domingo, 25 de agosto de 2019

Para download: Cadernos de Educação Popular, de Marta Harnecker

Via Marxismo21, página do Facebook

Esta série de Cadernos de Educação Popular (CEP) propõe-se exatamente fornecer, sob uma forma acessível e ao mesmo tempo rigorosa, os instrumentos teóricos mais importantes para compreendermos o processo de modificação social e podermos delinear as características de uma nova sociedade.

6 volumes disponíveis em português (no Brasil, foram publicados 7 volumes):
https://drive.google.com/drive/folders/1huYreny513e8FEFe_oyu0NNqGOYGlLi1?fbclid=IwAR1UrRJejNePaIQOQnAlxivF_WJVvv3mP7VC6s9TtJ9ipsg5DGTlpi2qv4M


1-Explorados e Exploradores / 2-Exploração Capitalista / 3-Monopolios e Miseria / 4-Luta de Classes / 5-Imperialismo e Dependência / 7-Socialismo e Comunismo


Coleção completa (11 volumes) disponível em castelhano:
rchivo.juventudes.org/marta-harnecker/cuadernos-de-educación-popular?fbclid=IwAR2caUcSyKfIYfFYQ-wPmmUNq37Wv-v46rKuB45_pqEhVnjdFp-S5jTxmnM


segunda-feira, 19 de agosto de 2019

A “crise da educação” em tempos de neoconservadorismo: a contribuição da história da educação para compreender o presente

Por Marcos Cesar de Oliveira Pinheiro

Cadernos do GPOSSHE On-line, v. 2 n. 1 (2019): Dossiê: Crise da educação em tempos de neoconservadorismo  

Leia artigo completo em PDF clicando aqui.

Publicado
2019-08-14

A “crise da educação” em tempos de neoconservadorismo
a contribuição da história da educação para compreender o presente

Por Marcos Cesar de Oliveira Pinheiro

Resumo
Busca-se refletir sobre a contribuição do conhecimento produzido em História da Educação para pensar o momento atual de desmonte da educação no país, em particular, a educação pública. Nesse sentido, discute-se o papel da educação como um campo de disputa entre várias propostas de sociedade, entre diferentes concepções do mundo, como um terreno onde os grupos sociais lutam pela hegemonia, pela conquista do consenso para seus diferentes projetos societários.


Pinheiro, M. (2019). A “crise da educação” em tempos de neoconservadorismo. Cadernos Do GPOSSHE On-Line, 2(1), 120 - 142.




segunda-feira, 12 de agosto de 2019

quinta-feira, 8 de agosto de 2019

“Introducción a Costumbres en común de E. P. Thompson”

Introducción de Julio Martínez-Cava

Introducción a la reedición de E. P. Thompson – Costumbres en común. Estudios sobre la cultura popular (Madrid: Capitán Swing, 2019).

Artículo completo en pdf: Prólogo a Costumbres en Común


terça-feira, 30 de julho de 2019

TRÊS REGIMES AUTORITÁRIOS NA HISTÓRIA DO BRASIL REPUBLICANO: O ESTADO NOVO (1937-1945), A DITADURA MILITAR (1964-1985) E O REGIME ATUAL (A PARTIR DO GOLPE DE 2016)

O papel do capital financeiro internacional na constituição de regimes autoritários no Brasil

Artigo de Anita Prestes

Revista de História Comparada - Programa de Pós-Graduação em História Comparada-UFRJ, Rio de Janeiro, v. 13, n. 1, p. 108-129, 2019. 



Por Anita Leocadia Prestes

Resumo

No artigo adota-se a metodologia comparativa para realizar a apreciação de três regimes autoritários da História do Brasil republicano nos séculos XX-XXI: o Estado Novo (1937-1945), a ditadura militar (1964-1985) e o regime atual (a partir do golpe jurídico-parlamentar de 2016). A partir do entendimento das diferenças existentes entre os conceitos de autoritarismo e fascismo, definidos por uma interpretação baseada na teoria marxista e, em particular, nas teses defendidas por Jorge Dimitrov, Antonio Gramsci e Palmiro Togliatti, chegou-se a algumas conclusões importantes sobre o papel do capital financeiro internacional na constituição de regimes autoritários no Brasil.



sábado, 27 de julho de 2019

Análise do professor Roberto Leher sobre o “Future-se”

Texto de Roberto Leher analisando o “Future-se”, projeto governamental apresentado para discussão nas Universidades Federais  e que é necessário apreciar e discutir.

Baixe aqui o texto do professor Roberto Leher sobre o “Future-se”.


quarta-feira, 24 de julho de 2019

"Sobre os desafios de um historiador marxista frente à escrita da História"

Texto da historiadora Anita Prestes, publicado no livro:  ALVES, Gracilda e HOFFMANN, Raquel (org.). Memória: questões historiográficas e metodológicas. Rio de Janeiro, Autografia, 2019, p.197-215.

Leia artigo completo em PDF clicando aqui.



Memória: questões historiográficas e metodológicas. Informações sobre o livro:
http://www.autografia.com.br/loja/memoria:-questoes-historiograficas-e-metodologicas/detalhes



sexta-feira, 12 de julho de 2019

Para download: "Diálogos Críticos: BNCC, educação, crise e luta de classes em pauta"

Contra a perspectiva mercadológica da BNCC e em defesa da Educação pública como direito de todos e todas.


Diálogos Críticos: BNCC, educação, crise e luta de classes em pauta [recurso eletrônico] / Antonio Marcos da Conceição Uchoa; Ivânia Paula Freitas de Souza Sena (Orgs.) -- Porto Alegre, RS: Editora Fi, 2019.


Diálogos Críticos: BNCC, educação, crise e luta de classes em pauta
Antonio Marcos da Conceição Uchoa;
Ivânia Paula Freitas de Souza Sena (Orgs.)

Os Diálogos Críticos constituem-se do compromisso de um conjunto de educadores ativistas, de diversos estados do país, em defesa da educação pública, gratuita e laica. Reúnem exposições feitas nas mesas de diálogo que deram início a esse movimento que se coloca contra a perspectiva mercadológica da BNCC e em defesa de uma educação emancipadora.

ISBN: 978-85-5696-640-7

Nº de pág.: 109


sexta-feira, 5 de julho de 2019

Dossier: Los combates por la Historia de Josep Fontana

Nuestra Historia: Revista de Historia de la FIM (Fundación de Investigaciones Marxistas), número 7, primer semestre de 2019

  • Presentación: Josep Fontana en Nuestra Historia, José Gómez Alén. [pdf]
  • Josep Fontana hoy y mañana: su lugar en la historia de la historiografía, Carlos Forcadell Álvarez. [pdf]
  • Los objetivos compartidos. Nota de homenaje a Josep Fontana, historiador marxista y maestro de historiadores, Rosa Congost. [pdf]
  • El maestro en su biblioteca, Gonzalo Pontón. [pdf]
  • Josep Fontana como analista del presente: «El futuro es un país extraño», Carlos Martínez Shaw. [pdf]
  • Josep Fontana. La Historia ante el espejo, Juan Andrade. [pdf]
Aquí todo el contenido descargable en PDF: http://www.fim.org.es/media/2/2797.pdf